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¿Fotógrafo, dibujante o pintor?
Las tres cosas, porque las tres cosas son partes de un todo, una formación completa.
Pero destacaste primero como pintor…
Sí, la fotografía era algo paralelo a la facultad de Farmacia, pero es cierto que lo primero que me dio a conocer fue el pintar. No obstante, mi primera exposición también tenía fotografías. No tengo predilección por ninguna de las tres.
¿Y cómo estaba la fotografía por aquel entonces?
La fotografía estaba antes un poco fuera de las galerías, allá por el '85. Ha ido evolucionando, ganando el reconocimiento del público, fruto, en parte, de la evolución tecnológica. Materiales nuevos usados para hacer cosas impensables, grandes formatos, cajas de luz… Más tamaño, más potencial y más posibilidades.
¿Y ahora?
Ahora está en una fase de nuevas incorporaciones técnicas y materiales; yo diría que en plena expansión. A nivel de lenguaje, se han incorporado muchos artistas con un lenguaje propio y técnicas nuevas. Hasta hace poco las fotografías no eran de más de 100 por 70 [centímetros]. Los alemanes y sus técnicas han posibilitado que se agiganten.
¿Es ya un arte la fotografía?
Hasta hace poco, en España, la fotografía se consideraba un arte menor. No se la trataba de tú a tú hasta ahora, como se ha visto, por ejemplo, en ARCO. Hoy día no hace falta demostrar nada. El lenguaje fotográfico es igual que otros lenguajes más artísticos.

 Un visitante contempla una de las obras de "Habitación 523", que Ballester expone hasta principios de mayo en el madrileño Palacio de Velázquez. |
¿Han cambiado también los fotógrafos?
Antes, hace una década, los fotógrafos eran documentalistas, fotógrafos técnicos y publicitarios, no había un fotógrafo que hiciera arte sin un encargo previo.
Donde más se nota es en las galerías. Hace quince años, en Madrid, había una sola galería fotográfica. Ahora, cualquier galería que se precie tiene fotógrafos. Es más, ahora ya casi no hay galerías sin fotografías.
¿Hay respuesta del público?
Falta apoyo público y del público. Es casi una cuenta pendiente que no se sabe cómo se resolverá.
¿Falta un museo de fotografía, quizás?
Sería una buena idea. La fotografía es más accesible por sus cualidades; llega mejor al espectador. Hay foto abstracta, que también es arte, y también otras fotografías que permiten un mayor acercamiento, con una gran carga seductora que atrae al espectador…
¿Y qué es -si es que hay algo- lo que repele al espectador del mundo fotográfico?
El carácter técnico de las fotos va en contra de la fotografía.
¿No causa rechazo el abstracto de muchas fotografías modernas?
Un espacio reconocible siempre es un atractivo. Hay artistas más herméticos que con la foto conectan con el público, y otros no.
Cuéntanos qué herramientas de trabajo utilizas.
Utilizo el gran formato de 13 x 18 y la cámara digital, según el momento y el contexto que me puede pedir una u otra.
¿Qué cámara digital utilizas? ¿Réflex?
No, uso una Canon [PowerShot] Pro 1. No tengo cosas muy avanzadas.
¿Qué esperas del futuro digital?
Espero una nueva generación de cámaras que tendrán mucho que decir. No hago ascos a las nuevas tecnologías, y, de hecho, experimento con máquinas de estampación digital para grandes superficies.
Es cierto, las fotografías de tu última exposición, "Habitación 523", son enormes…
Mi proyecto de mayor tamaño abarca los 8.5 metros de largo, pero todo lo hago en función de la necesidad, no ha sido hacerlo por hacerlo. Si en un momento dado se puede hacer algo especialmente grande, buscaré los recursos para ello.
De todas tus imágenes, ¿te quedas con alguna en especial?
Me costaría mucho elegir una.
¿Y la que te queda por hacer?
Me gustaría hacer una foto que pudiera resumirlo todo, si es que esa imagen existiese. Pero después, ¿qué haría? Es una utopía, un drama. Tras cada proyecto está la pasión del objetivo cumplido, pero después empiezan a surgir nuevos proyectos. Es como un camino sin fin; es parte de una aventura, unos caminos ligados a otros.

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