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Nueve más uno

10 objetivos clásicos con aura

 
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MAY 2013

El imparable desarrollo de la fotografía digital ha disparado el interés por sus aspectos eminentemente técnicos. Sin embargo, con frecuencia la nitidez de un objetivo, su luminosidad o su resolución en un banco óptico no se traducen en una experiencia relevante para el fotógrafo. El "bokeh", las dominantes provocadas por el uso de elementos químicos raros en el revestimiento, el tacto del anillo de enfoque... hay un "no sé qué" en ciertas ópticas clásicas que las ha convertido en míticas. Sin ser exhaustiva ni mucho menos objetiva, la siguiente selección recoge aquellas piezas han concitado en torno a ellas cierto halo que las hace únicas y muy codiciadas por los paladares más exquisitos.

Minolta MC Rokkor-PG 58 mm f 1.2

De las múltiples versiones existentes en el mercado de este objetivo, la que goza de mayor reputación es la primera, fabricada entre 1968 y 1969 con los números de serie que empiezan por 200 y van hasta 257. El hecho de que en el revestimiento óptico de las lentes se empleasen ciertos elementos químicos radioactivos que se degradan con el tiempo confiere a las imágenes obtenidas una dominante cálida muy característica que ha hecho de este objetivo una auténtica pieza de coleccionista. Además, su rendimiento a plena apertura es extraordinario, con un "bokeh" merecidamente famoso.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Las imágenes que ilustran este artículo se han obtenido con la colaboración de Casanova Foto, que nos ha facilitado el acceso a algunas de las ópticas mencionadas en la lista.

Meyer-Optik Görlitz Primoplan 75 mm f1.9

Auténtico capricho cardenalicio, es ésta una pieza casi de museo por su rareza y alto precio pero que satisface los sueños de cualquier fotógrafo dotado de una mínima sensibilidad. Su gran luminosidad redunda en tomas poco contrastadas, tal vez algo blandas para el gusto imperante en la actualidad, pero que le imprimen al resultado final un carácter inconfundible, único.

Pentax SMC Takumar 50 mm f 1.4

Un objetivo justamente clásico que, al igual que el Rokkor, contiene piezas radioactivas en una proporción muy superior a la deseable. El anillo de enfoque de los Pentax Takumar es, en opinión de sus felices usuarios, muy especial por su toque "hidráulico", suave, continuo y -como es lógico- puramente mecánico, que hará las delicias de quien sólo haya catado los automatismos modernos.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Versión sin recubrimiento SMC del Super Takumar 50 mm f1.4.

Carl Zeiss Planar T* 85 mm f 1.4 (C/Y)

Decir clásico es decir Zeiss. Un contraste fantástico, tonos maravillosos, nitidez a partir de f1.4, un "bokeh" estupendo... lo tiene todo. Ha sido, es y probablemente será uno de los objetivos más buscados de todos los tiempos, y se ha adaptado a todas las monturas posibles. Pieza típica para retratos y apreciada sobre todo por los usuarios de cámaras digitales de formato completo, su focal y luminosidad la hacen ideal para este género. Hay quien, incluso, sostiene que este objetivo imprime a los retratos un extraño efecto 3D.

Vivitar 55 mm f 2.8 Macro

Fabricado por Komine, nos encontramos ante un objetivo que alcanza una ratio de 1:1 (en una cámara con sensor de fotograma completo) sin necesidad de utilizar ningún accesorio adicional. Es una delicia para las tomas de aproximación, pues es pequeño, ligero, manejable y nítido. Un objetivo de culto que aún hoy sigue brindando horas y horas de placer fotográfico a los apasionados por las flores y los insectos.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Meyer-Optik Görlitz Orestor 135 mm f2.8

Conocido en el mundo entero como Bokeh Monster, este teleobjetivo produce a f2.8 un desenfoque realmente bonito y muy cremoso. ¿Por qué? Si las ópticas modernas de esta focal suelen tener un diafragma dotado de entre 5 y 10 palas, este Meyer tiene nada menos que 15, lo cual redunda en un desenfoque inconfundible. Sus primeras versiones se comercializaron bajo la marca Meyer-Optik, pero después se convirtió en Pentacon. En el mercado de ocasión está disponible en ambas versiones.

Konica Hexanon 40 mm f 1.8

Los objetivos Hexanon cuentan con una pléyade de devotos incondicionales que los consideran -puede que con razón- entre los más subestimados por el fotógrafo medio. Pero -como reza el dicho- conocerlos es amarlos, incluso cuando se trata de modelos tan elementales y humildes como este 40 mm f 1.8. Pertenece al segmento llamado "pancake" por su forma y tamaño; posee una focal muy próxima a la visión natural del ser humano; es nítido, es barato y forma un conjunto equilibrado y seductor para la actual generación de cámaras sin espejo. En suma, es una opción perfecta e incluso muy provocadora en los tiempos que corren de sofisticación digital.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Tamron SP 500 mm f8 Tele Macro 55BB

Los objetivos catadióptricos tienen una construcción peculiar a base de espejos que les permite alcanzar focales largas pese a su tamaño relativamente compacto y ligero. Una de sus características es que carecen de diafragma, y eso se traduce en una luminosidad fija y la imposibilidad de modificar la profundidad de campo tras enfocar. Otro de sus rasgos típicos son las célebres rosquillas que se forman en los puntos de luminosidad intensa, que pueden embellecer una foto o arruinarla del todo. Este objetivo se encuentra entre los más afamados por su gran calidad óptica y su excelente construcción.

Olympus Zuiko 18 mm f 3.5

Dentro de la gama de los angulares más o menos extremos (con focales inferiores a 24 milímetros en paso universal), se libra una dura competencia entre marcas y modelos. Uno de los más reputados y apreciados por sus usuarios es este objetivo de montura OM con un ángulo de cobertura de 100 grados y un excelente rendimiento de esquina a esquina de la imagen. Tanto las distorsiones geométricas como las aberraciones cromáticas están bajo un control absoluto, y su luminosidad es bastante alta dada la extraordinaria complejidad de su construcción.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Leica Summicron-M 50 mm f2

Si hablamos de aura, es inevitable hablar de Leica. Una marca que es sinónimo de exquisitez, de exclusividad, de calidad al alcance de unos pocos. Y en el amplio catálogo de reputadas ópticas salidas de la fábrica alemana, quién nos iba a decir que una de las más humildes iba a ser la incluida en esta lista. Tal y como se muestra en esta comparativa, este Summicron, uno de los más económicos y modestos de la familia, se lleva la palma en cuanto a nitidez y contraste. Al tratarse de una óptica destinada a una cámara telemétrica, no puede medirse con el resto de las que hemos comentado hasta ahora. Pero puestos a hablar de "glamour" no podíamos dejar de mencionarla ni que fuese para rebatir la creencia, muy extendida, de que la calidad óptica está reñida con un precio asequible.

Sigma 50 mm f1.4 DG HSM
Sigma 50 mm f1.4 DG HSM
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

José Luis Trullo es periodista y editor independiente. Es autor del blog Objetivos Manuales y fue el creador del grupo Encamisados de Flickr dedicado precisamente a esta clase de ópticas.

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