• 10 móviles por menos de 200 euros que no decepcionan
  • Las 10 cámaras que han marcado 2014
Nueve más uno

10 fotógrafos que inspiraron a cineastas

3
Foto: Robert Capa (Magnum Photos)
15
DIC 2014

Ya sea en su vertiente más artística o en la puramente documental, la fotografía ha sido desde siempre una poderosa fuente de inspiración para el cine, algo que resulta perfectamente lógico si tenemos en cuenta las similitudes técnicas y expresivas que existen entre ambas disciplinas. Tanto es así que muchos directores se han inspirado en ciertos trabajos fotográficos para enriquecer sus filmes, unas veces dejándose influenciar abiertamente y las otras rindiendo homenaje a algunas de las instantáneas más famosas de la historia. He aquí algunos de los ejemplos más representativos de esa sinergia entre el séptimo y el octavo arte.

La bandera de Iwo Jima

Aunque se trata de una obra menor en la brillante filmografía de Clint Eastwood, “Banderas de nuestros padres” es un ejemplo paradigmático de la relación entre el cine y la fotografía. La mítica imagen con la que Joe Rosenthal inmortalizó a un grupo de marines alzando una bandera en Iwo Jima es el punto de partida para reflexionar sobre el poder propagandístico de la fotografía y las consecuencias que ésta tiene en la vida de sus protagonistas.

Rosenthal, que ganó un premio Pulitzer con esta fotografía, siempre defendió la autenticidad de la toma frente a los numerosos rumores que insinuaban que había sido posada o falseada. Se trata de una de las fotos más emblemáticas de la Segunda Guerra Mundial y cuenta incluso con una reproducción en bronce en el condado de Arlington, en Virginia.

iwo jima
Foto: Joe Rosenthal (Dreamworks / Warner Bros. Pictures / Malpaso / Amblin Entertainment)

El cura cancerbero

Foto: Ramon Masats (El Deseo S.A.)

Ramón Masats es uno de los mejores cronistas de la España de la posguerra gracias a sus famosas fotografías en blanco y negro, magistral testimonio costumbrista de una de las épocas más oscuras de la historia reciente del país. El valor documental de su obra y su capacidad por capturar el momento trascendental le llevaron a ganar el Premio Nacional de Fotografía en 2004.

En ese mismo año el cineasta manchego Pedro Almodóvar estrenaba "La mala educación", film en el que rinde un homenaje a la obra de Masats recreando con gran precisión una de sus instantáneas más emblemáticas (y de la que el propio fotógrafo catalán confesaría estar un poco harto): la del cura atrapando un balón durante el recreo en una escuela de seminaristas de Madrid.

Obreros entre máquinas

Foto: Lewis Hine (United Artists)

Considerado por muchos como el padre de la fotografía social, Lewis Hine documentó con su cámara la realidad social de Estados Unidos en las primeras décadas del siglo XX, centrando buena parte de su obra en la vida de la clase trabajadora. En los años 20, fascinado por los avances tecnológicos de la industria, creó una serie de fotografías en las que hombres y máquinas se funden en un todo harmonioso, como sucede en la emblemática fotografía de un mecánico trabajando en una máquina de vapor.

La influencia de esta instantánea en la magistral “Tiempos modernos” de Charles Chaplin es más que evidente, aunque en esta película la relación entre el sufrido obrero y la maquinaria de las fábricas es menos ideal que en las imágenes de Hine.

Los suburbios de Nueva York

Foto: Jacob Riis (Warner Bros. Pictures)

Nacido en Dinamarca en 1849, Jacob Riis emigró a Estados Unidos a los 21 años de edad en busca del sueño americano como tantísimos otros ciudadanos europeos. Y lo encontró precisamente fotografiando a los que, como él, habían sufrido el drama de tener que abandonar su tierra natal en busca de prosperidad. Sus fotografías de inmigrantes empobrecidos y barrios marginales de Nueva York son un crudo documento de una de las épocas más convulsas de la ciudad de los rascacielos.

Este documento sirvió a su vez de inspiración para realizar una de las películas que mejor ha retratado la vida en los barrios bajos de Manhattan, “Érase una vez en América”, del gran Sergio Leone.

Blues en Misisipi

Foto: Eudora Welty

Cuando los hermanos Coen decidieron trasladar la “Odisea” de Homero a la época de la Gran Depresión y más concretamente al sur de Estados Unidos, encontraron en las fotografías de Eudora Welty la mejor ayuda posible. Y es que la cuidada y atractiva ambientación de “O brother!” tiene su principal fuente de inspiración en las imágenes capturadas por esta escritora norteamericana.

Durante los años 30 Welty trabajó como publicista para la Work Progress Administration, un organismo estatal encargado de reclutar trabajadores por todo el país para realizar obras públicas. Esto la llevó a viajar por todo el estado de Misisipi capturando con su cámara cientos de escenas costumbristas. A partir de los años 50, Welty abandonó la fotografía para dedicarse únicamente a escribir, labor por la que recibió el Pulitzer en 1973.

La vida en el Titanic

titanic
Foto: Paramount Pictures / 20th Century Fox / Lightstorm Entertainment

La imagen de un niño jugando a la peonza en la cubierta del Titanic es una de las pocas fotografías que se conservan de la vida a bordo del malogrado transatlántico y sus pasajeros. La toma pertenece a un sacerdote que abandonó el barco en el último puerto donde amarró, evitando así que los carretes acabaran en el fondo del océano.

James Cameron no quiso perder la oportunidad de recrear esta fotografía en su colosal película sobre el hundimiento del Titanic. En esta ocasión, eso sí, con la participación de un protagonista invitado: Leonardo DiCaprio.

Las gemelas terroríficas

Foto: Diane Arbus (Warner Bros. Pictures)

La neoyorkina Diane Arbus es probablemente una de las fotógrafas más inquietantes de todos los tiempos. Su gusto por la marginalidad y lo anormal la llevó a inmortalizar a todo tipo de gentes extravagantes, a los que fotografiaba mirando fijamente a la cámara para acabar transmitiendo un gran desasosiego en el espectador.

No es de extrañar por tanto que una sus instantáneas acabara plasmada en una de las mejores películas de terror de todos los tiempos, “El resplandor”, de Stanley Kubrick. Las siniestras gemelas que aparecen súbitamente en los solitarios pasillos del hotel Overlook son un claro homenaje a ese par de hermanas idénticas que fotografió Arbus.

El desembarco

Foto: Robert Capa (Magnum Photos / Dreamworks / Paramount Pictures / Amblin Entertainment)

Cuando alguien piensa en fotografías de guerra el primer nombre que le viene a la mente en la mayoría de los casos es el de Robert Capa. Por eso no es de extrañar que su inmensa obra fotográfica haya sido el punto de partida para muchos cineastas a la hora de abordar películas del género bélico.

La primera secuencia de “Salvar al soldado Ryan”, de Steven Spielberg, es plano a plano un calco de algunas instantáneas que Capa tomó desde una de las barcazas que desembarcaron en Normandía aquel 6 de junio de 1944.

Madre hambrienta

Foto: Dorothea Lange (Lionsgate / Color Force)

También en los blockbusters más terrenales hay sitio para rendir homenaje al mundo de la fotografía. Tal es el caso de la primera parte de la trilogía de “Los juegos del hambre””, dirigida por Gary Ross, en la que la ambientación del llamado Distrito 12 está directamente inspirada en las fotos de Dorothea Lange.

Los espectadores más avispados habrán sabido ver en el film una clara referencia a “La madre migrante”, la imagen más famosa de Lange y probablemente la fotografía más icónica de cuantas se tomaron durante la Gran Depresión americana.

Color inquietante

Foto: William Eggleston (De Laurentiis Entertainment Group)

Nacido en Memphis en 1939, William Eggleston apostó por el color en un momento en el que la mayor parte de la fotografía artística se realizaba en blanco y negro. Esto le supuso durante mucho tiempo el rechazo de sus coetáneos, que consideraban sus imágenes banales y vacías de contenido.

Varios años después, el explosivo e inquietante cromatismo de Egglestone es universalmente aplaudido y ha tenido una enorme influencia en el cine de algunos de los mejores realizadores de las últimas décadas. David Lynch es uno de los que ha reconocido abiertamente su admiración por el fotógrafo estadounidense, al que rinde un claro homenaje en el inicio de la enfermiza “Terciopelo azul”.

3
Comentarios
Cargando comentarios