• 10 plug-ins para mejorar tu experiencia con Lightroom
  • 10 libros sobre fotógrafas que no pueden faltar en tu biblioteca
Nueve más uno

10 bochornosos ejemplos de manipulación en fotografía de prensa

 
14
ABR 2010

La teoría -y la ética- periodística sostienen que en el ámbito de la fotografía de prensa la manipulación es la peor de las prácticas. Una imagen destinada a los medios de comunicación ha de tener un compromiso absoluto con la realidad y rehuir el retoque. Ésa es la teoría. La realidad es que, de vez en cuando, se cuelan en los periódicos y las revistas imágenes falsas, verdades a medias nacidas de la falta de talento o el oportunismo. Remiendos digitales que no siempre pasan desapercibidos y que pueden desencadenar el llamado efecto Streisand, capaz de convertir en mofa planetaria una pequeñez.

El michelín perdido

Foto: Neal Hamberg (Reuters)

En verano de 2007 las vacaciones del presidente francés Nicolas Sarkozy dieron que hablar por múltiples motivos. Uno de los más sonados, por curioso, fue la fotografía publicada en la prestigiosa revista Paris Match, en la que Sarkozy aparece remando en una canoa junto a su familia. L'Express destapó el asunto al afirmar que "Paris-Match ha hecho desaparecer, con una varita mágica, la curva de la felicidad que engordaba algo la silueta de Nicolas Sarkozy". El gran error de Paris Match fue obviar que la imagen había sido distribuida por agencias y publicada -sin retocar- en medios de todo el mundo.

Una manipulación totalmente innecesaria

Uno de los casos más recordados en la reciente historia de la llamada prensa seria española ocurrió en 2006. La toma, recogida en una visita de Ángel Acebes a Ávila, mostraba al exministro junto a la hermana de Miguel Ángel Blanco, concejal asesinado por ETA. El trucaje, que pasó desapercibido tanto para la Agencia EFE como para el diario El País -que publicó la imagen-, lo advirtió un lector del diario aficionado a la fotografía. Este montaje será especialmente recordado por la prácticamente nula mejora informativa en la imagen trucada: se acercó Acebes a Mar Blanco obviando a una tercera persona entre ellos. Quien también la recordará toda su vida es la fotógrafa colaboradora de la Agencia EFE que manipuló la imagen y que poco después recibiría una carta de despido.

El humo mutante

Foto: Adnan Hajj (Reuters)

Polémica donde las haya, la fotografía pésimamente editada del libanés Adnan Hajj, free lance que trabajaba para la agencia Reuters, dio la vuelta al mundo y se llevó la carrera del informador por delante. Hajj retocó en 2006 la imagen de de un Beirut humeante tras un ataque israelí haciendo más negro y abundante el humo de los incendios. El retoque suscitó dos líneas de debate: si hacer más oscuro el humo es realmente manipulación (cualquier fotógrafo sabe que, en ocasiones, los tonos se apagan en la imagen cuando la luz habiente no es directa) y si un montaje tan malo pudo haberlo hecho un fotógrafo profesional o se trataba de una burda manipulación que buscaba hundir su vida profesional. Por desgracia para Hajj, Reuters descubrió otra foto manipulada por el mismo fotógrafo y decidió prescindir de él y borrar las 920 imágenes que conformaban su archivo gráfico en la prestigiosa agencia.

Cuestión de simultaneidad

Caso aparte y realmente curioso fue el protagonizado por el diario El Mundo en septiembre de 2009. El rotativo tomó dos fotografías servidas por la agencia Reuters de dos momentos diferentes de un mitin político del PSOE en Rodiezmo, y las fusionó creando una falsa panorámica que ilustraba un gesto -los cuatro puños en alto de forma simultánea- que jamás se produjo. Al igual que sucedió con el affaire Sarkozy de Paris Match, El Mundo no tuvo en cuenta -o ignoró- que las fotos originales habían sido distribuidas por una agencia y que por tanto estaban a disposición de todos los medios.

Competencia mal entendida

Un caso destacable por lo chapucero de su ejecución lo protagonizó el diario As también en 2007. En esa ocasión, la ética periodística fue aplastada por el espíritu competitivo al eliminar de forma burda y chapucera un cartel publicitario del rotativo Marca -medio competidor- clonando al público como si de una epidemia de gemelos se tratase. Lo más curioso es que, a pesar de haberse comentado en múltiples blogs, la foto siguió colgada en la página web del periódico deportivo como si tal cosa.

La huella de la sangre

Especialmente triste es el uso torticero del retoque por parte del diario La Prensa, de Honduras. Los responsables del periódico estimaron conveniente borrar digitalmente la sangre de un herido -posteriormente fallecido- durante las cargas policiales en las manifestaciones hondureñas, presumiblemente por la simpatía política entre el diario y el gobierno golpista del país. El retoque salió a la luz gracias a los blogueros opositores, que difundieron la noticia de la muerte del joven Isis Obed Murillo. El diario se disculpó alegando que "por un error en su proceso, la gráfica publicada en nuestra edición del lunes 6 de julio del joven que murió en la manifestación del domingo, Isis Obed Murillo, salió distorsionada".

Momento dramático

Foto: Brian Walski (Los Angeles Times)

En 2003 se conoció uno de los primeros grandes casos de manipulación fotoperiodística en la era de Photoshop. El fotógrafo Brian Walski, del diario Los Angeles Times, tomó dos imágenes en las afueras de Basora, donde un grupo de iraquíes eran custodiados por soldados británicos. En una imagen, uno de los soldados conmina a un iraquí a que no se levante mientras éste mira para otro lado. En la siguiente, el iraquí sí mira al soldado, pero la actitud de éste es aparentemente indiferente. Walski decidió que las fotografías por sí solas no eran lo bastante dramáticas y las combinó, creando un fotomontaje que fue publicado en portada y que, a la postre, causaría el despido del informador, en plantilla en el periódico californiano durante casi quince años.

Espías de la TIA

No siempre son los medios de comunicación los que meten la pata. Incluso algunas veces son ellos quienes descubren el pastel. El diario El Mundo advirtió el año pasado que el que era por aquel entonces director del Centro Nacional de Inteligencia, Alberto Saiz, había estado de pesca en Senegal a costa de las arcas públicas. Las pruebas que aportó el periódico español fueron unas fotos en las que, en efecto, se ve al directivo con dos piezas de gran tamaño. Sin embargo, en la fuente de las imágenes las fotografías habían sido sustituidas por otras manipuladas: la cabeza -único rasgo identificativo- de Sainz, había sido reemplazada por la de uno de los escoltas que también salían en la imagen original. Un montaje perfecto, salvo para Google y su caché.

"The Iran incident"

Érase una vez un país que quiso demostrar su potencial militar, aunque sin demasiado éxito. Irán distribuyó en 2008 una imagen en la que se veía el lanzamiento de cuatro misiles. La toma fue portada en medio mundo. Sin embargo, The New York Times concluyó que la imagen estaba manipulada. El transmisor de la fotografía, la agencia Agence France-Presse, inició una investigación y contactó con la fuente original, Sepah News, el medio oficial de la Guardia Revolucionaria iraní, para pedir explicaciones. Sepah News reconoció el montaje y distribuyó al día siguiente, vía Associated Press, la imagen original sin trucar, en la que se veía cómo la lanzadera de uno de los misiles había fallado, dejando el ingenio volador en tierra para bochorno del ejército de Irán.

La Real chapuza

Sin duda uno de los casos más sorprendentes de manipulación fotográfica para los medios de comunicación, tanto por la situación como por lo chapucero del montaje, lo protagonizó la Casa Real española y su postal navideña de 2005. Según reconoció la institución a los pocos días, la imposibilidad de juntar a toda la familia para la toma de la fotografía obligó a los técnicos de Zarzuela a editar fotos individuales de sus componentes para montarlas en una única imagen destinada a los medios. El montaje, sorprendentemente nefasto, fue descubierto de inmediato por los medios y se convirtió en una fuente de inspiración increíblemente fecunda para nuevos fotomontajes que inundaron la red española durante aquellas Navidades. Cuenta una versión oficiosa que fue la propia reina Sofía quien, ratón en mano, recortó y pegó a los protagonistas de la postal.

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar