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Nueve más uno

10 polémicas descalificaciones en concursos fotográficos

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Foto: José Luis Rodríguez
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DIC 2012

Concurso fotográfico es casi sinónimo de polémica. Los fallos del jurado raramente dejan satisfechos a todos y las decisiones teóricamente incuestionables son -más veces de las que nos gustaría- puestas en tela de juicio por participantes, fotógrafos ajenos al certamen y amigos del debate en general. Entre los problemas más habituales se encuentran las posibilidades de manipulación que la fotografía digital ofrece, un atajo hacia el estrellato que muchos fotógrafos no dudan en recorrer. Hasta que les pillan.

Por unos pocos píxeles de menos

El ucraniano Stepan Rudik fue uno de los fotoperiodistas agraciados en la edición de 2009 de los prestigiosos World Press Photo: su serie sobre peleas de calle en Kiev le reportó un premio en la categoría de fotografía deportiva. Pero pronto saltaría la polémica. Más allá del agresivo reencuadre y de un retoque no menos contundente para acentuar el grano y el contraste, el jurado decidió retirarle el premio a Rudik tras detectar una pequeña trampa perpetrada en la foto de una mano que estaba siendo vendada antes de un combate: el autor había eliminado un minúsculo trozo de zapatilla que aparecía en la toma original. Se traspasó, en palabras del jurado, "el límite de lo que es la práctica aceptable".

Foto: Stepan Rudik
La foto original (arriba) y la finalmente presentada al concurso (en blanco y negro). A su izquierda, un recorte donde se aprecia claramente el pie que asoma entre los dedos pulgar e índice de la mano del luchador. | Foto: Stepan Rudik

Haití pasado por Photoshop

También tuvo especial repercusión el caso de Klavs Bo Christensen en 2009. El fotógrafo se presentó al concurso Picture of The Year de Dinamarca con unas imágenes que documentaban la vida en Haití. El jurado le solicitó los archivos originales en RAW, y una vez examinados decidió descalificarlo al entender que la edición efectuada, aun no siendo una manipulación en sentido estricto, desvirtuaba la realidad.

Foto: Klavs Bo Christensen
La toma original (arriba) y la que fue descalificada. | Foto: Klavs Bo Christensen

Regreso al pasado

Tampoco en China se libran de este tipo de polémicas. Ejemplo de ello es el caso que se produjo en la Exposición Nacional de Arte Fotográfico del país asiático en 2010 y que señala el nombre de Hou Xie como el de tramposo. Bajo el título "La realidad de mañana", este fotógrafo presentó la imagen de un tranquilo lago cubierto por una neblina en cuya superficie descansan varias hojas de papel con pájaros dibujados. Aunque a simple vista uno puede advertir la artificialidad de las hojas, el problema no reside aquí, pues la fotografía participaba -y de hecho fue premiada- en la categoría artística y conceptual, en la que el retoque y el montaje estaban permitidos. El problema estriba en que la imagen principal del lago fue publicada diez años antes y su autoría corresponde a Guo Ji.

Foto: Guo Ji
Foto: Hou Xie
La foto del lago realizada una década antes por Guo Ji (arriba) y la foto presentada por Hou Xie.

Compartiendo las mismas fotos

A principios de ese mismo año China vivió otro escándalo especialmente enrevesado. Tras reconocer el trabajo de Sang Yuzhu en los premios Mendel de Oro de 2009, la Asociación de Fotógrafos de China le retiró el galardón en lo que parecía ser un claro caso de plagio: cuatro fotos paisajísticas tomadas por Yuzhu en el lago Tianchi y el Monte Paektu eran idénticas a sendas imágenes firmadas por Wen Bo y Meng Tie. Casualmente los tres pertenecían a la misma asociación de fotógrafos.

Tres de las fotos que destaparon el plagio. A la izquierda, las presentadas al concurso por Sang Yuzhu. A la derecha, las realizadas por Meng Tie.

Burkas clonados

Ni tan siquiera los concursos con trasfondo humanitario están exentos de polémicas. El Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, organizado por Médicos del Mundo, otorgó en 2010 el máximo galardón al italiano Francesco Cocco por una serie titulada "Afganistán", en la que destacaba una evocadora imagen de varias mujeres ataviadas con burkas. La similitud entre los pliegues de las vestimentas llamó la atención de diversos fotógrafos y observadores, que señalaron a la organización un probable caso de clonación digital. Días después el jurado revocó el fallo y dejó el primer premio desierto. Ironías del destino, una semana antes de la rectificación la misma imagen de Cocco había sido premiada en el certamen China International Press Photo Contest.

Foto: Francesco Cocco

El tapado llevado al extremo

En 2006 The Charlotte Obsever despidió al fotógrafo Patrick Schneider por alterar los colores de una fotografía de un bombero publicada por dicho diario. No era éste el primer escándalo que protagonizaba Schneider, a quien ya en 2003 se le retiraron tres premios otorgados por la Asociación de Fotógrafos de Carolina del Norte por violar el código ético del concurso, según el cual "es incorrecta cualquier alteración (ya sea por medios electrónicos o hecha en el cuarto oscuro) de una fotografía periodística que engañe al público". En dos de las imágenes afectadas el fotoperiodista alteró ligeramente los colores, mientras que en otra recurrió al equivalente digital del tradicional tapado: oscurecer el fondo hasta llevarlo a negro para hacerla más dramática.

La imagen original (a la izquierda) junto a la que fue descalificada. | Foto: Patrick Schneider

¿Un lobo de andar por casa?

Si alguna controversia en particular ha trascendido los límites fotográficos, ésa es sin duda la protagonizada por José Luis Rodríguez. Su espectacular imagen de un lobo saltando una cerca le sirvió para alzarse en 2009 con uno de los más importantes premios de fotografía de naturaleza, el Wildlife Photographer of the Year. Pero a los pocos días de conocerse el fallo comenzaron a verterse acusaciones sobre el uso de un animal amaestrado. Tras un intenso debate entre varios expertos en la materia que no lograron aclarar si el animal era o no salvaje, el jurado despojó al ganador de su galardón afirmando que "era probable que el lobo de la imagen fuera un modelo animal que puede ser contratado para usos fotográficos."

Foto: José Luis Rodríguez

Las manos de Dios

No hubo descalificación, pero eso fue lo de menos. La primera edición del certamen fotoCAM, organizada en 2008 por la Comunidad de Madrid, rebasó los límites provinciales para saltar a los medios del país. La imagen ganadora, a cargo del fotógrafo Javier Arcenillas, representaba la pluralidad étnica de Madrid, pero una de las personas que aparecía en ella había sido torpemente borrada dejando como rastro dos manos sin cuerpo. La polémica polarizó ferozmente a los fotógrafos madrileños, que se enconaron en dos posturas: los que defendían el retoque porque las bases no lo prohibían expresamente y quienes afirmaban que dicha prohibición era inherente al concurso y no necesitaba especificarse. Con todo, el jurado no le retiró el premio a Arcenillas, quien declaró que donaría los 20.000 euros con los que fue galardonado a una ONG.

Las manos de la monja aparecen de la nada en esta foto de Arcenillas. | Foto: Javier Arcenillas

Bases a prueba de todo (menos de ráfagas)

Aunque se trata de un pequeño concurso local de fotografía deportiva organizado en 2008 por el ayuntamiento de la localidad guipuzcoana de Bergara, el caso merece figurar en esta lista por su singularidad. Las bases especificaban que las fotografías presentadas no podían haber sido premiadas antes en otro concurso, y este pequeño -pero importante- aspecto fue esgrimido por algunos participantes para tratar de impugnar el premio otorgado a Carlos Romero, vencedor con un retrato de un atleta extenuado. Reunidas las pruebas, se certificó que las fotografías envueltas en la polémica no eran realmente la misma, sino imágenes casi consecutivas de una misma secuencia. Este pequeño ardid, aunque cuestionable, dio la razón al ganador del concurso.

Foto: Carlos Romero

Exceso de retoque, exceso de homenaje

Polémica por partida doble la que rodeó la foto ganadora en la última edición del concurso Landscape Photographer of the Year. Aunque tras las protestas de otros fotógrafos y una detallada investigación se descalificó la imagen de David Byrne aduciendo un "extenso uso de técnicas de manipulación digital" (además de la evidente edición, había zonas clonadas), tal vez lo más curioso de la historia es la inspiración de la foto. Y es que según reconoció el propio autor su instantánea era una suerte de homenaje a una fotografía casi idéntica tomada por otro fotógrafo en el mismo lugar hacía 15 años.

La fotografía seleccionada como ganadora del concurso "Landscape Photographer of the Year" y posteriormente descalificada.  | Foto: David Byrne
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