• 10 grandes fotografías que evocan a clásicos de la pintura
  • 10 claves para entender la guerra entre la Comisión Europea y Google
Nueve más uno

10 debates estériles entre fotógrafos

75
Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)
14
ABR 2015

Durante años y probablemente hasta el día en que el universo se contraiga, los aficionados a la fotografía han vivido y vivirán enconados en posicionamientos irreconciliables. Desde el blanco y negro o color hasta el Canon es mejor que Nikon -y viceversa-, los planteamientos encontrados encienden los foros, arruinan los photowalks y dejan boquiabiertos a quienes –incrédulos- presencian involuntariamente unos debates cuyas argumentaciones discurren entre lo etéreo y lo metafísico.

Cámara convencional versus teléfono

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

Que lo que importa no es la cámara sino el fotógrafo y que la mejor cámara es la que uno lleva siempre encima son dos verdades tan manidas que a estas alturas casi será mejor que nos fijemos en una simple y pura cuestión de prioridades. Por un lado, la posibilidad de mostrarle al mundo -casi al instante- las fotografías del suculento manjar que estamos a punto de devorar, la paradisíaca playa en la que nos relajamos mientras los demás trabajan en carcomidas sillas bajo la luz del fluorescente o la alocada noche de juerga en que vivimos permanentemente. Por el otro lado, la posibilidad de captar imágenes medio decentes cuando la luz escasea. Ustedes deciden.

Canon versus Nikon

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

La eterna guerra entre nikonistas y canonistas es sin duda una de las contiendas más estériles del panorama fotográfico. Una lucha sin cuartel –últimamente algo en decadencia, todo hay que decirlo- que básicamente tiene dos frentes: intentar convencer al otro de que la marca propia es la mejor y la más puntera, y pregonar a los cuatro vientos los errores y oscuros procederes de la maléfica compañía contraria. Y lo más fascinante de todo: lo hacen gratis.

Un debate que inunda los foros de fotografía y que cada vez se parece más al que podrían tener un par de hinchas forofos de Barça y Madrid con alguna cerveza de más. Eso sí, aunque Nikon y Canon centran buena parte del debate marquista –lógico si tenemos en cuenta su cuota de mercado, sobre todo en el terreno réflex-, lo cierto es que los fanboys del resto de fabricantes de cámaras pueden llegar a ser igual o más irritantes.

Digital versus químico

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

Que sí, que nadie se va a poner a discutir sobre la textura, la reproducción cromática y el encanto de la película química, pero, francamente, la mayoría de los seres humanos ya no están por la labor de viajar con media maleta llena de carretes y dejarse el sueldo en revelados. Es fantástico que la película siga ahí para quien la quiera usar, pero la practicidad de la fotografía digital es indiscutible.

Con permiso o sin él

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

Hay quienes no pueden retratar a un desconocido sin antes pedirle permiso e incluso entablar algún tipo de relación con él, y luego están Bruce Gilden y sus discípulos. Probablemente no es absolutamente necesario establecer una gran relación personal con cada persona a la que queramos retratar, pero eso de ir disparando a hurtadillas o directamente soltando flashazos en toda la cara a los transeúntes sin mediar palabra no parece precisamente la mejor manera de hacer amigos.

Sensor APS-C versus full-frame

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

Uno de eso debates que probablemente se apagarán el día en que sea posible comprar una cámara con sensor de fotograma completo por menos de 300 euros. Hasta el momento continuará habiendo quien considere que el APS-C es más que suficiente para la mayoría de los trabajos y los que crean que una buena foto debe tener menos profundidad de campo que un microscopio.

Con o sin retoque

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

Quizás ni una cosa ni la otra. Entre presentar la foto tal y como sale de la cámara y pasarse decenas horas en el Lightroom o Photoshop de turno maquillando la realidad hay toda una gama de retoques razonables. Corregir el horizonte y ajustar luces y colores es comprensible. Eliminar o añadir elementos y convertir a los modelos en figuras de cera de curvas imposibles ya entra en el terreno del arte o la ficción periodística.

Con marca de agua o sin ella

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

Sobre la obsesión de inundar las fotografías de marcas de agua, firmas y logotipos varios ya hablamos hace algún tiempo en uno de los documentos más leídos de la historia de Quesabesde. Es perfectamente entendible que uno quiera defender la autoría de su obra, pero… ¿es necesario hacerlo hasta el punto de estropear la fotografía? ¿Realmente hay tanto ladrón suelto intentando robar nuestras imágenes –mediocres en muchos casos- para hacerse inmensamente rico con ellas?

Blanco y negro versus color

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

He aquí un claro exponente de lo absurdo que resulta discutir de algo que, en último término, es una pura cuestión de gustos o preferencias personales. Y es que aunque algunos sigan pensando que basta con quitarle el color a una fotografía para que esta parezca más artística o transmita un mensaje más profundo, lo cierto es que este es un tópico ampliamente superado desde hace décadas.

Zoom versus objetivo fijo

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

Los sibaritas de la imagen nos dirán -y con razón- que no hay nada como la calidad óptica de un buen objetivo fijo, pero quién puede permitirse el lujo de ir por la vida con tres o cuatro ópticas para cubrir un buen rango de focales. También le dirán a uno que el buen fotógrafo no hace zoom, sino que se mete de lleno en la acción. Probablemente los que dicen eso jamás han ido a un safari.

JPEG versus RAW

Foto: Óscar Sánchez Requena (Quesabesde)

En manos habilidosas el formato RAW aporta una gran cantidad de beneficios y posibilidades, aunque lo cierto es que demasiadas veces su principal utilidad consiste en salvar fotografías que no hemos realizado correctamente en el momento de la captura. Y es que no hay nada como un levantar un poco las sombras, añadir contraste y dar un toque de viñeteo para disimular la mediocridad de la peor de nuestras fotografías. Pero, reconozcámoslo: ¿cuántos cientos de archivos RAW se quedan ocupando espacio en el disco duro sin que nadie les haga ni puñetero caso?

Etiquetas
Artículos relacionados (4)
Nueve más uno
02 / JUN 2015
Nueve más uno
19 / MAY 2015
Más artículos relacionados
75
Comentarios
Cargando comentarios