• 10 grandes fotógrafos españoles de naturaleza
  • 10 proyectos fotográficos que han sido posibles gracias al micromecenazgo
Nueve más uno
Foto: Quesabesde

10 consejos para grabar vídeo con el móvil

2
24
FEB 2016

Cuando hace apenas una década usábamos una contundente cámara MiniDV de 1.500 euros para grabar los vídeos de Quesabesde, nunca hubiéramos imaginado que en tan poco tiempo casi cualquier teléfono móvil de gama media y alta la superaría en calidad de imagen. Y es que los smartphones se han convertido por méritos propios en toda una herramienta con la que grabar viajes, videoclips, cortometrajes e incluso películas para el cine. Ahí van unos consejos para empezar a sacar partido de esa potente videocámara que casi todos llevamos en el bolsillo.

Conoce tu teléfono

Lo recomendaba Rodrigo Rivas a propósito de la captura de fotos con el móvil: antes de plantearnos hacer nada con nuestro teléfono es conveniente que conozcamos a fondo las posibilidades que ofrece. Con qué modos de vídeo cuenta, qué tamaños de grabación ofrece, en qué situaciones flaquea y en cuáles muestra su mejor versión, cuál es la cobertura de su objetivo, cómo se comporta el enfoque automático… También es importante conocer todas las opciones que puedan contribuir a enriquecer nuestros vídeos, como la grabación a cámara lenta, la captura de secuencias time-lapse o el estabilizador de imagen.

Conocer el teléfono es fundamental para sacarle el máximo redimiento. Muestra de ello es el espectacular trabajo del cineasta Sven Dreesbach, que exprime al límite las posibilidades de su iPhone 6.

Mejora el audio y mejorará todo

Aunque el nivel de calidad de imagen que pueden llegar ofrecer los teléfonos hoy en día es realmente elevado, no ocurre lo mismo a la hora de registrar el sonido. Y es que en el terreno de la captación de audio intervienen una serie de cuestiones puramente físicas difíciles de solventar en un dispositivo tan pequeño. Así, si el sonido va a ser una parte fundamental de nuestro vídeo, no está de más buscarnos un buen micrófono externo –hay decenas de opciones en el mercado- o plantearnos registrar el audio por separado con un grabadora.

zoom iq6 xy
Zoom IQ6 XY
Foto: Zoom
El Zoom IQ6 XY, una de las muchas opciones que hay para grabar audio de calidad con un teléfono móvil.

Estabilidad ante todo

Uno de los factores que más pueden contribuir a convertir un vídeo en una experiencia traumática e infumable es sin duda una excesiva trepidación. Aunque algunos cineastas como Paul Greengrass o Lars Von Trier lo graban todo a pulso y con mucho dinamismo, lo cierto es que no es lo mismo el movimiento natural que se produce a la hora de sostener una cámara de cine de 5 kilos que el tembleque de sujetar un móvil de 300 gramos.

Por eso es importante intentar mantener el teléfono lo más estable posible, agarrándolo con firmeza, con los brazos pegados al cuerpo y adoptando una postura cómoda. O en su defecto hacernos con algún tipo de accesorio que mejore la ergonomía del teléfono. O mejor aún, con uno esos sofisticados estabilizadores de tipo gimbal que empiezan a proliferar por el mercado. Algunos teléfonos también permiten grabar en 4K, lo que nos da la posibilidad de utilizar parte de la resolución para estabilizar el plano en posproducción sin perder calidad, tal y como hicimos con este vídeo de muestra del Xperia Z5.

shoulderpod r1 pro
Shoulderpod R1 Pro
Además de para coger el teléfono con más firmeza, un buen soporte como este Shoulderpod R1 Pro permite acoplar otros accesorios para el rodaje.

Por favor, en horizontal

Ya nos produce hasta pereza tenerlo que recordar, pero es que pese a todas nuestras reclamaciones y quejas, la moda de grabar vídeo en vertical se sigue extendiendo como una plaga. Como ya dijimos en su momento el cine es horizontal, los televisores son horizontales, los monitores de ordenador son horizontales, los ojos de los seres humanos están alineados horizontalmente… Conociendo estos básicos y sencillos axiomas, ¿por qué demonios la gente sigue grabando vídeos en formato vertical?

El único destino razonable de un vídeo vertical: ser convertido a horizontal.

Más luz

Los sensores no son unos artilugios mágicos capaces de inventarse la luz donde no la hay. Menos aún los minúsculos captores que suelen incorporar los teléfonos móviles. Así que, en la medida de lo posible, es conveniente grabar en sitios donde la luz sea abundante para obtener siempre la mejor calidad que es capaz de proporcionar nuestro smartphone. Y si la luz escasea, siempre existe la posibilidad de echar mano de fuentes de luz adicionales. Hay infinidad de accesorios en el mercado para ello.

manfrotto klyp+
Manfrotto Klyp+
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Accesorios como el Manfrotto Klyp+ permiten aportar algo de luz extra a nuestra grabaciones y usar lentes de conversión.

Un universo de aplicaciones

Si alguna ventaja clara tienen los teléfonos móviles respecto a las videocámaras, esta es sin duda su tienda de aplicaciones. Y es que buceando entre las decenas de miles de apps disponibles es posible encontrar algunas joyas capaces de potenciar las posibilidades creativas de cualquier smartphone, ya sea ofreciendo ciertos controles manuales como aplicando filtros de color para imitar películas antiguas o emulando efectos como el clásico tilt-shift que se consigue con un objetivo descentrable.

Aplicaciones como TiltShift Video permiten lograr efectos muy llamativos.

Planifica tus grabaciones

Una buena planificación siempre es sinónimo de éxito, así que si tenemos previsto hacer un vídeo más o menos serio –sea con la herramienta que sea- es aconsejable dejar atados el máximo posible de cabos sueltos antes de empezar a rodar. En el caso de usar un smartphone, hay que prestar especial atención al almacenamiento -algunos móviles no van precisamente sobrados de espacio para grabar vídeos- y la autonomía, ya que la grabación suele incrementar mucho el gasto de batería.

Un rodaje con un smartphone se puede complicar tanto como cualquier otro. Buen ejemplo de ello es el despliegue de medios que hizo falta para rodar una campaña de Bentley usando únicamente la cámara del iPhone 6.

Edita, corta, selecciona y corrige

Editar es esencial para confeccionar un vídeo que no sea una tortura para nuestros espectadores. Hay que seleccionar los mejores planos, desechar aquellos que hayan quedado mal o no aporten nada y por encima de todo sintetizar y resumir lo que queremos explicar. Además, es importante invertir un rato en corregir las secuencias que hayamos grabado, igualarlas de color y luz para que tengan continuidad o aplicar algún ajuste para que tenga una apariencia en concreto. Para todo esto existen numerosas apps, aunque lo ideal es sacar los vídeos del teléfono y editarlos en un ordenador con un buen programa.

Y he aquí el resultado final del mencionado anuncio de Bentley tras una buena dosis de edición y posproducción.

En la variedad está el gusto

Una buena manera de asegurarnos de que nuestro vídeo va a ser entretenido es usando una gran variedad de tipos de plano: paisaje, retrato, panorámicas, picados, contrapicados, detalles... Combinar diferentes puntos de vista siempre enriquece el producto final. Además, las pequeñas dimensiones de los smartphones permiten experimentar y buscar nuevos ángulos para explicar una historia.

El pequeño tamaño y la ligereza de los teléfonos permite realizar experimentos visuales tan fascinantes como este.

Más vale que sobre

Cuando grabamos, tenemos que procurar dejar siempre un margen de tiempo al inicio y al final de cada toma. Esos segundos de más se agradecen enormemente a la hora de cortar los planos y hacer un montaje. Tampoco hay que escatimar a la hora de grabar: cuanto más material acumulemos, más margen tendremos para hacer una buena edición.

Cuando hay talento y ganas de trabajar, cualquier herramienta es válida, tal y como demostró el cineasta Sean Baker con su aclamado largometraje "Tangerine", rodado íntegramente con varios iPhone 5S.

Artículos relacionados (1)
2
Comentarios
Cargando comentarios