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Redacción.- Canon ha anunciado que dejará de producir cámaras de vídeo analógicas para centrar todas sus energías en el mercado digital, según informa Reuters. La firma nipona no oculta los motivos que se encuentran detrás de su estrategia: la cada vez más creciente aceptación del formato digital entre el gran público.
Canon, así pues, cesará este verano la producción de sus dos últimas videocámaras analógicas, las G45Hi y ES8600, lanzadas al mercado hace ya más de un año. La decisión supone el punto y final de la dilatada carrera de la compañía nipona en el sector analógico del vídeo, con más de 130 modelos a sus espaldas.
A pesar del paro en la producción, el fabricante ha precisado que continuará ofreciendo soporte técnico a los usuarios de videocámaras analógicas durante un periodo de siete años.
A partir de este verano, pues, Canon estará plenamente dedicada a la producción de videocámaras digitales en sus factorías japonesas de Miyazaki y Oita. La compañía, que ahora ostenta un 20% del mercado de cámaras de vídeo digitales, espera aumentar un 44% sus ventas a lo largo de este año, alcanzando la cifra de los 2,6 millones de unidades vendidas.

 La ES8600 pasará a la historia como una de las dos últimas videocámaras analógicas de Canon. |
Los precedentes fotográficos
La estrategia de Canon vivifica el recuerdo de la reciente retirada de Kodak del mercado mundial de cámaras fotográficas de carrete APS y del cese parcial de su producción de máquinas de película de 35 mm en Estados Unidos, Canadá y Europa occidental. La multinacional estadounidense ha puesto desde entonces toda su carne en el asador de la fotografía digital.
Al anuncio de Kodak le siguieron los rumores acerca de la intención de Nikon de abandonar el mercado de la fotografía de carrete. La compañía desmintió posteriormente estas informaciones.
Más información acerca de esta noticia:
- Comunicado de Reuters

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