|
Redacción.- Si, en el año 2000, el principal motivo por el cual los usuarios capturaban imágenes con una cámara digital era el poder enviarlas luego por e-mail, ahora, la razón primordial radica en la nostálgica -y lógica- idea de preservar la memoria. Son datos ofrecidos por la PMA -Photo Marketing Association-, en su último estudio sobre el estado del mercado de la captura de imágenes en Estados Unidos.
Este creciente hábito -compartido, en el 2002, por el 78 por ciento de los encuestados- ha supuesto un aumento del número de impresiones de imágenes digitales. Según cifras de la PMA, en el 2000, un 63 por ciento de las imágenes capturadas se destinaban a su conservación, mientras un 12 por ciento eran enviadas a imprimir. En el 2002, las cifras son ya del 71 y 21 por ciento, respectivamente.
A raíz de ello, la PMA no duda en afirmar que ambos fenómenos van cogidos de la mano. De todos modos, la mayoría de impresiones se producen en el ámbito doméstico. Así, del total de encuestados, un 94 por ciento afirma que, en el pasado año, imprimió fotografías digitales con su propia impresora. Sólo un 10 por ciento -las respuestas podían ser múltiples-, afirmaba haber utilizado servicios especializados de impresión.
De entre estos servicios, los más utilizados son los centros y laboratorios especializados: un 6 por ciento de los encuestados dice haberse dirigido a éstos, en el pasado año, para obtener copias impresas, frente al 3 por ciento que lo hizo en el 2000. Los centros de revelado on-line se han estancado en el 5 por ciento con respecto al pasado año. Por último, sólo un 4 por ciento de los encuestados asegura haber utilizado un quiosco digital de uso personal.
En el estudio de la PMA se afirma también que el mercado de la fotografía digital es ya un mercado de masas en Estados Unidos, con la mujer como mayor potencial consumidora en un futuro próximo.
Más información acerca de esta noticia:
- Estudio publicado por la PMA (en formato PDF)

|