Sobrado. Samsung ha echado el resto con el Galaxy S, hasta el punto de convertirlo en una de las mayores bestias del actual planeta smartphone: procesador a 1 GHz, 512 MB de RAM y unidad gráfica PowerVR SGX540. Ahí es nada. Con Android 2.1 a la batuta y una pantalla Super AMOLED de 4 pulgadas como escenario, hasta la interfaz TouchWiz se sacude un poco su mala fama. La nota disonante dentro de la orquesta, como casi siempre, la pone una batería que no da abasto. Ver artículo completo