Con unas taras de peso y volumen parecidas a las del otro teléfono con pantalla autoestereoscópica y cámara de doble óptica disponible en el mercado, el HTC Evo 3D es paradójicamente la antítesis del LG Optimus 3D en el papel que juega lo tridimensional en la experiencia de usuario. Así, mientras que LG pone el interés en aplicaciones y servicios edificados en torno al 3D, HTC sólo lo añade como una característica más de un smartphone Android de doble núcleo y pantalla de 4,3 pulgadas en el que la verdadera protagonista, una vez más, es la interfaz gráfica Sense. La autonomía del Evo 3D, eso sí, es mucho más satisfactoria que la del Opitmus 3D. Ver artículo completo