No tiene doble núcleo, no graba vídeo en alta definición, no usa materiales muy lujosos en su carcasa, no lleva ranura para tarjetas microSD… y para colmo ha perdido la pantalla Super AMOLED en países como España. Aun así, el Nexus S no deja de ser un smartphone de rendimiento impecable y perfectamente preparado para los tiempos actuales, especialmente si uno quiere disfrutar de Android 2.3 tal y como Google lo concibió y evitar problemas con las futuras actualizaciones de este sistema operativo. Ver artículo completo