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NW-HD3

Características
Punt. usuarios: 4,6 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
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Tipo: reproductor de disco duro
Capacidad: 20 GB
Formatos: Atrac3, Atrac3plus, MP3
Autonomía máxima: 30 horas
En dos palabras
A pesar de sus limitaciones, el NW-HD3 supone un firme paso adelante de Sony en la reproducción de MP3
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Análisis
domingo, 15 de mayo de 2005

Renovarse o morir

Los comienzos siempre son difíciles, y la andadura de Sony en el terreno de la reproducción portátil de MP3 no iba a ser menos. El NW-HD3 fue presentado como el primer intento de la compañía creadora del Walkman para recuperar la hegemonía perdida de la mano de Apple en el mundo de la reproducción de audio personal. Si bien el NW-HD3 es sobre el papel un reproductor con grandes prestaciones (20 GB de capacidad y 30 horas de autonomía), su potencial queda mermado por unas pocas limitaciones, muchas de las cuales vienen determinadas por el obligado uso del gestor SonicStage.

Muchos años han pasado desde que Sony introdujese en nuestras vidas el concepto Walkman y, con él, la posibilidad de llevar nuestra música a cualquier lugar y en cualquier momento.

Ahora, en un mundo en el que la velocidad y la capacidad dictan las normas, Sony ha puesto en escena el NW-HD3, su primer reproductor con compatibilidad directa para archivos MP3. El objetivo es evidente: recuperar la cuota de mercado perdida frente a Apple y otras compañías que siempre han apostado por los compresores más extendidos.

Diseño compacto

Si algo sorprende en este HD3 es su reducido tamaño y ligereza. Con apenas 130 gramos de peso y unas dimensiones más propias de dispositivos de menor capacidad (90 x 63 x 15 milímetros), se alza como uno de los reproductores más pequeños de su categoría. Con este reproductor, Sony supera una de las lacras inherentes a la alta capacidad: la merma de la portabilidad.

El NW-HD3 posee una pantalla LCD retoiluminada de 7 líneas de texto y aproximadamente 1,5 pulgadas de tamaño. Dimensiones más que suficientes para la correcta lectura y búsqueda de los temas musicales.

Gracias a esta pantalla, durante la reproducción de los temas musicales puede tenerse acceso a la información sobre el artista, el género, el título de la pista y el nombre del disco reproducido en ese momento.

En el cuerpo del NW-HD3 destaca una cruceta –muy similar a la utilizada en otros reproductores- con la que el acceso a las pistas y el manejo de funciones son de lo más intuitivo.

En la zona superior se encuentran el volumen y los botones para seleccionar el menú y el modo de funcionamiento. Mediante el uso de éstos, se consigue acceder de manera sencilla a todos los menús y características del reproductor.

El peso y la disposición de los controles ayudan al manejo. Y es que este reproductor puede utilizarse fácilmente con una sola mano. Una ventaja, esta última, bastante útil, sobre todo en aquellas situaciones en las que el empleo del reproductor no es del todo cómodo.

Disponible en diversos colores, queda bastante claro que el diseño es uno de los campos de batalla en los que Sony ha hecho más hincapié en este primer intento en el terreno de los reproductores portátiles de MP3.

Poca chicha

El NW-HD3 no pasará a los anales de la historia de la reproducción portátil como el dispositivo definitivo. Nada más lejos de la realidad, ya que sus prestaciones son escasas. Eso sí, cumple con lo que promete.

La capacidad de su disco duro interno es de 20 GB (18,6 GB, en realidad), lo que se traduce en aproximadamente 5.000 temas musicales a 128 Kbps de calidad. Los formatos soportados son la amplia gama de calidades Atrac –Atrac3 y Atrac3plus- y el MP3, con bitrates que van desde los 32 hasta los 320 Kbps.

Códigos como el WAV o el WMA sólo los soporta previa conversión con el programa gestor SonicStage. Sin embargo, otros formatos cada vez más extendidos, como el OGG de Vorbis, el AAC o el FLAC no tienen cabida en el NW-HD3.

El acceso a las pistas musicales es bastante rápido y el sonido producido por la rotación del disco duro resulta apenas imperceptible.

El sistema de ordenación de la discoteca introducida en el dispositivo se basa en las etiquetas o “tags” integradas en los archivos musicales, algo que facilita la búsqueda de un determinado tema. Así, mediante el botón correspondiente, se puede acceder a una representación por disco, artista o género de las carpetas introducidas en el NW-HD3.

Aun así, esta ordenación también tiene sus inconvenientes. Y es que, a veces, el dispositivo administra a su libre albedrío las pistas de nuestras carpetas, con lo que su búsqueda puede resultar un proceso más farragoso de lo previsible.

Otras prestaciones de gran implantación en los nuevos reproductores portátiles de audio como la grabación de línea, la recepción de radio FM o la incorporación de un micrófono tampoco están integradas en este reproductor de Sony.

Aun así, un detalle del que sí presume el NW-HD3 es la incorporación de una salida de línea para la conexión a equipos externos de audio e Hi-Fi. Una salida que comparte con la de los auriculares, posibilitando la selección de uno u otro uso a través de los menús.

Horas y horas

La duración de la batería de ión de litio integrada –y extraíble- es una de las bondades más imponentes de este reproductor de la firma japonesa.

Aunque las teóricas 30 horas de autonomía prometidas se ven reducidas si se usa la reproducción continua sin ecualizaciones y con Atrac3plus a 48 Kbps, sí se alcanza la veintena de horas cuando su uso se focaliza en los archivos MP3 de más alto bitrate.

Se trata, en cualquier caso, de una autonomía que está muy por encima de la que ofrecen la mayoría de los modelos de esta categoría.

Calidad mermada

En lo que a la calidad de sonido se refiere, cabe destacar que la representación de las frecuencias altas, medias y bajas es bastante acertada y muy cercana a la de la fuente original. La nitidez y separación de los canales también es digna de mención.

Aun así, todo ello queda en saco roto debido a las tres principales taras que acarrea este modelo, dos de ellas fruto de la tradicional filosofía y manera de hacer de Sony.

Primero de todo, debe mencionarse el ruido de operación siempre presente cuando se reproduce la fuente de sonido. Este siseo, sin llegar a ser molesto, sí es perceptible, sobre todo cuanto más sensibles son los auriculares conectados (el ruido se hace también presente con los que Sony suministra de serie, los discretos MDR-E931).

Es un ruidito que nos acompañará durante toda la reproducción, aunque a veces sólo sea audible en los momentos en los que el nivel de sonido es más bajo.

El segundo de los inconvenientes, introducido de manera caprichosa por Sony, es la limitación de volumen en el modelo europeo del NW-HD3. Y es que en ambientes muy ruidosos el nivel máximo de volumen resulta insuficiente y hasta frustrante, si los auriculares conectados son de gran capacidad o resistencia. Esta limitación, de la que no adolece el modelo asiático, merma el valor útil de este reproductor.

La tercera de las taras es la posibilidad de utilizar el ecualizador de 6 bandas y presintonias V-Sur únicamente con los ficheros musicales de formato Atrac.

Sony parece haber introducido con reservas el código compresor MP3 en su reproductor, ya que ha imposibilitado los efectos sonoros para estos archivos. Durante la reproducción de archivos MP3, tan sólo puede emplearse el refuerzo de graves denominado DSP (Digital Sound Preset). Una limitación que, nuevamente, resulta del todo incongruente.

El irreverente SonicStage

Otra de las características del NW-HD3 es el uso obligado del SonicStage, el gestor de la marca, a la hora de transferir archivos musicales. Los otros datos pueden transferirse mediante el uso del explorador de Windows, gracias al sistema de archivos FAT32 y a su docilidad parcial.

Es en el gestor donde encontramos la mayoría de problemas relacionados con el NW-HD3. Primero, porque repercute directamente en la velocidad de transferencia de nuestra música, haciendo bastante más lenta –casi el doble- la transmisión de un archivo musical que la de un archivo de datos mediante el característico sistema de arrastre –en este último caso- del explorador del sistema operativo.

De esta manera, tardaremos aproximadamente 2 minutos en transferir unos 500 MB de archivos musicales en MP3 o Atrac. La demora es mucho menor cuando se trata de una transferencia de datos.

La aplicación, además, cambia la extensión de estos archivos musicales transferidos, con lo que resulta imposible introducirlos en otro ordenador distinto al de origen. Ésta limitación, creada con la finalidad de combatir la piratería, se hace aún más incómoda cuando una vez traspasados los archivos desde un ordenador, no podrán introducirse nuevos archivos desde otro terminal, a no ser que eliminemos primero los originales.

Camino por recorrer

El NW-HD3 se presenta como un reproductor con luces y sombras. Sus luces, más centradas en el diseño que en la comodidad y la rapidez de funcionamiento, no ocultan las numerosas limitaciones que posee.

El obligado uso del programa SonicStage, la limitación del volumen y el pequeño siseo de operación en la reproducción ensombrecen otras grandes características, como su tamaño compacto o las 30 horas de autonomía.

TEXTO: Isidoro Martínez
FOTOS: Núria Aguadé

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