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![]() MZ-N1Características ![]() Punt. usuarios: Tecnologías: NetMD, MDLP Formatos: Atrac, Atrac3 Autonomía máxima: 38 horas Análisis
miércoles, 17 de julio de 2002 La principal apuesta de Sony por el NetMDEl veredicto de la mayoría de analistas y aficionados es casi unánime: el MZ-N1 es el mejor minidisc de Sony del momento, y quizás el mejor grabador portátil en este formato creado hasta la fecha. Entre sus principales atribuciones, destaca su tecnología NetMD y pijadas con denominaciones tan indiscretas como G-Protection (el mejorado sistema de antichoque) o ATRAC Type-R DSP (el nuevo modo de procesamiento de la señal). El MZ-N1, en sí, es un sobresaliente minidisc, con muchísimas prestaciones y una autonomía en modo SP que alcanza –dice Sony- las 30 horas en reproducción. El MZ-N1 es tan buen minidisc como atractivo resulta a la vista. Evolución avanzada de la gama MZ-R900 y baluarte –en prestaciones- de los minidisc de Sony con tecnología NetMD, el MZ-N1 es uno de los más recomendables dispositivos de audio portátil del momento. Autonomía de casi 30 horas, que puede prolongarse hasta 100 horas (en modo LP4 y con una pila de refuerzo) y 120 gramos de peso avalan la excelente predisposición de este dispositivo para convertirse en uno de los referentes del sector.MDLP, NetMD y otros tecnicismos ineludibles Ya lo hemos dicho, bien implícita o explícitamente: el MZ-N1 dispone de tecnologías MDLP (mayores autonomía, memoria de antichoque y, sobre todo, capacidad de grabación) y NetMD. Vale la pena, puesto que nos encontramos ante una nueva generación de dispositivos, los basados en NetMD, centrarnos en esta prestación; el MDLP es a estas alturas un atributo de rigor en todo nuevo minidisc que se precie. El NetMD es, en su esencia, aquello de lo que carecían los minidisc en su particular contienda con los reproductores de MP3: un interfaz de conexión directa con el ordenador. Con el NetMD, pues, es posible descargar desde el ordenador al minidisc –que no al revés- los archivos MP3, entre otros, a través del puerto USB. Para ello, el MZ-N1 debe conectarse al cradle o soporte NetMD, conectado éste a su vez con el ordenador. La velocidad de transferencia de los archivos puede llegar a ser de 32 velocidades, pero tan sólo en el modo LP4, esto es, el de máxima compresión de la señal. En modo LP2, la transferencia sigue siendo rauda y veloz: 16 velocidades. Pero ya no sucede lo mismo en el modo normal o SP, en que, a pesar de las especificaciones técnicas oficiales, que hablan de 4 velocidades, la transferencia se realiza –según los expertos- a unas casi inapreciables 1,6 velocidades. Todo esto sin olvidar que, la primeravez que "descargemos" la música a nuestro minidisc, también es necesaria la conversión de losficheros a ATRAC3, con lo que la velocidad se reduce aún más. Para la descarga de los archivos de audio al minidisc, Sony incluye el impopular software OpenMG Jukebox, con su engorroso sistema de "checkings" –o controles- y una limitada tasa de codificación del audio de, como máximo, 132 kbps, incluso cuando elegimos realizar la transferencia en modo SP. Las posibilidades y e inconvenientes del OpenMG, sin embargo, merecen un artículo aparte. Retomando nuestro análisis tecnológico del MZ-N1, cabe mencionar los renovados sistemas de codificación del audio y antichoque. En efecto, al sistema de antichoque se le añade el curioso epíteto de G-Protection, y el ya cotidiano ATRAC3 incluye un pomposo Type-R DSP. Respecto a ésta segunda novedad, consiste en una mejora del procesamiento de la señal de audio, que se convierte en casi idéntica –según Sony- a la fuente original. El sistema G-Protection de memoria antichoque, por otra parte, garantiza –aún más- la perfecta continuidad de la reproducción del audio hasta en situaciones de gran agitación del dispositivo Es el caso de una sesión de footing. De hecho, el fabricante japonés se ha basado en los hábitos de los corredores para desarrollar esta nueva tecnología de antichoque. Un poco más que el MZ-R909 A simple vista, el MZ-N1 es un MZ-R909, pero con ciertos rasgos físicos sometidos a ligeras modificaciones. Se trata, de hecho, de la versión con NetMD de este grabador de la serie 900, que incorpora además unas cuantas mejoras que vale la pena comentar. La más relevante de ellas es la posibilidad de grabar y recargar simultáneamente. Es decir, de realizar la recarga de las baterías Ni-MH internas, mediante el cradle –conectado al adaptador de corriente-, mientras efectuamos la grabación de un minidisco. Otra novedad introducida por el MZ-N1 es la indicación, en la pantalla principal, del número de Grupo en el que se encuentra ubicada la pista, además –obviamente- del número de pista, su etiqueta o nombre, y el tiempo de reproducción. En total, 3 líneas que ofrecen una ordenada distribución de la información clave del minidisc. Por cierto, algo que ya ha quedado reseñado: una de las prestaciones aportadas por el MZ-R909 es el ya asentado Group Function, esto es, la posibilidad de organizar por grupos –digamos carpetas- las pistas almacenadas en un minidisco. Al igual que su modelo inspirador, el MZ-N1 permite manipular manualmente el control de ganancia durante la grabación, es decir, modificar el volumen de ésta sobre la marcha. Y al igual que el MZ-R909, el motor del MZ-N1 no es precisamente discreto, a diferencia de la buena fama lograda en este aspecto por los grabadores de Sharp. Ciertos detalles físicos A nivel de hardware, nos quedamos con dos pequeños detalles: el nuevo botón bidireccional y la compuerta del compartimiento para la batería. Esta segunda, continúa ofreciendo una relativa fragilidad, en comparación con el resto del cuerpo del minidisc, de aleación de magnesio. Su punto fuerte es la sencillez con la que puede extraerse el minidisco del interior de su compartimiento, puesto que se trata de un mecanismo bastante efectivo de pulsión y expulsión automática. El botón bidireccional de control, por su parte, sustituye al jog dial del MZ-R909, y permite navegar por los menús de la pantalla, así como para efectuar las funciones básicas de reproducción del minidisco, a saber: play (pulsando el botón); pausa (moviéndolo hacia arriba), y stop (hacia abajo). Como suele suceder con este tipo de controles, el del MZ-N1 carece sustancialmente de ergonomía, sobre todo para aquellos usuarios con dedos rechonchos y poco hábiles. El mando, aquel accesorio El mando a distancia incluido con el MZ-N1 no destaca por nada en especial. Sí que ofrece un abanico de controles notable, con unos botones que resultan ser multifuncionales. Así, y por poner un ejemplo, pulsando durante un instante el botón de regulación del sonido, podemos cambiar los parámetros de agudos y graves del MZ-N1. Del mismo modo, pulsando unos segundos el botón play, accedemos al menú de búsqueda por grupos del minidisco. Aparte de todo lo comentado, son muchas las posibilidades que ofrece el MZ-N1, tales como la marcación automática de pista (cada 5, 10 ó 15 minutos) o la grabación sincronizada óptica, en línea, o con el micrófono. Pequeños detalles que contribuyen a ensalzar a uno de los dispositivos de audio portátil más convincentes del momento. |
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