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![]() Sansa View 8 GBCaracterísticas Tipo: reproductor de memoria flash integrada y extraíble Capacidad: 8 GB Prod. rel.: Sansa View 16 GB Autonomía máxima: 35 horas En dos palabras Su enorme calidad acústica, la gran variedad de prestaciones que ofrece y su precio asequible hacen del Sansa View un excelente reproductor Precios Mejor precio: 109 €Ver precios Análisis
jueves, 12 de junio de 2008 Contrastada calidad para todos los bolsillosDe la mano de SanDisk aterriza el Sansa View, sucesor natural de la antigua serie e200. Manteniendo la filosofía de la firma, este reproductor presenta un gran número de prestaciones a un coste muy reducido: pantalla de 2,4 pulgadas, reproducción de fotos y de vídeo, una gran compatibilidad de formatos, una amplia autonomía y una calidad acústica envidiable. Es una lástima que su diseño, algo tosco para los tiempos que corren, lo aleje de aquellos usuarios que anteponen la estética a la funcionalidad. La saga Sansa de SanDisk ha sabido hacerse un hueco en el saturado mercado gracias a reproductores de relativo bajo coste y altas prestaciones. Su segunda posición en cuanto a número de ventas en el mercado internacional, por detrás de la archiconocida Apple, es una buena prueba de ello.Y es que no todos los usuarios se dejan deslumbrar por la tendencia de la estética y el diseño vanos: hay quienes prefieren reproductores con múltiples prestaciones y grandes aptitudes. Y en este contexto se presenta el Sansa View, que fiel a la filosofía de la firma, consigue recoger el testigo de la serie e200 y mejora algunos de sus puntos mas débiles. QUESABESDE.COM ha podido analizar en profundidad la versión de 8 GB de capacidad de este modelo. Una capacidad que se puede ampliar con el uso de tarjetas MicroSD Card. Diseño abultado El Sansa View no es un reproductor que entre por los ojos a la primera. Por mucho que presente unas líneas cuidadas y un acabado correcto, ofrece un tamaño superior a lo que estamos acostumbrados. Su grosor, algo mayor que el de sus rivales directos, tampoco juega a su favor, si bien no llega a ser excesivo. La parte frontal se divide entre pantalla y zona de control, y está construida en plástico brillante. La posterior ofrece a su vez un acabado mate algo más agradable al tacto. El flanco izquierdo presenta un interruptor de encendido que también hace las veces de botón de bloqueo, por lo que el derecho se reserva únicamente para la ranura de tarjetas MicroSD Card. Siguiendo la estela de otros modelos de la competencia, SanDisk ha optado por colocar el conector de auriculares en la base. Una decisión sin duda alguna acertada, que brinda un uso más cómodo. El control de la unidad se realiza mediante una ruleta de tacto rugoso que permite la presión de sus extremos perpendiculares y horizontales a modo de cruceta. Un botón central de aceptación dentro de la ruleta y otro exterior muy cercano a ella completan el espacio destinado a la gestión del Sansa View. Sencillo como pocos Tanto la interfaz gráfica como el control hacen que el Sansa View sea de fácil manejo para todo tipo de usuarios. La ruleta es eficiente, aunque a medida que aumentamos la velocidad de rotación se pierde precisión. El resto de los botones están bien colocados, lo cual posibilita su uso con una sola mano. La pantalla principal muestra una serie de iconos que van sucediéndose a medida que nos desplazamos y que se corresponden con cada una de las generosas funciones de este MP3. Música, vídeos, fotos y extras: todo está bien estructurado. Con el botón central accedemos a cada uno de estos apartados y la ruleta nos permite navegar a través de las listas y los submenús. Es de agradecer la adición fuera de la cruceta del segundo botón, que habilita el acceso a la pantalla principal. De esta manera, podemos cambiar rápidamente de función con sólo una pulsación. Otra decisión acertada por parte de SanDisk en este modelo es la habilitación de acceso a las opciones propias de cada apartado mediante la presión del extremo inferior de la ruleta. Así, por ejemplo, durante la audición musical podemos alcanzar inmediatamente los parámetros de ecualización y los distintos modos de reproducción. Musicalmente, poco que objetar El Sansa View soporta los formatos MP3, WMA, AAC, WAV y Audible. Si bien su compatibilidad es extensa, es una pena que no se incluya la posibilidad de uso de algún código libre de pérdidas ("lossless"). Una opción muy apreciada por los usuarios más melómanos a pesar de su menor relación de compresión. El reproductor se suministra con unos auriculares de gama baja que no permiten encontrar el verdadero sonido que entraña este modelo. Aun siendo de audición agradable, fallan en las frecuencias altas, que se muestran algo confusas al oído. Con un análisis mediante auriculares intra-auditivos de gama alta se llega a un descubrimiento inesperado. Sí, inesperado, pues resulta sorprendente cómo un dispositivo de precio reducido ofrece un sonido casi indiscernible del de otros que duplican su coste. La nitidez es sublime, todas las frecuencias se muestran tanto equilibradas como claras y la separación de canales, aunque menor que en otros modelos, es más que suficiente. Además, la reproducción se presenta siempre libre de cualquier tipo de interferencias electrónicas y siseos de amplificación. La potencia de salida -eso sí- es algo justa, si bien dentro de los límites exigibles. Los ajustes de sonido integrados en el Sansa View son escasos, con apenas cuatro modos -denominados Pop, Rock, Jazz y Clásica- y un ecualizador paramétrico de 5 bandas y 24 niveles. Aunque el nivel de personalización acústica es menor que en otros modelos, es suficiente para la mayoría de los usuarios, excepto para quienes echen en falta efectos de claridad y de aumento específico de graves. Extras multimedia sin complejos La pantalla del Sansa View ofrece un gran número de posibilidades visuales, como la reproducción de vídeos y fotografías. La calidad de la misma es aceptable pero no sobresaliente, debido a un ángulo de visión lateral muy limitado y una representación de los colores poco fiel. Los formatos elegidos para la reproducción de vídeo son el MPEG-4 SP, el WMV y el MPEG-4 AVC, también denominado H.264. Todos ellos con una cadencia máxima de 30 secuencias por segundo. Aunque no se adjunta ningún conversor de vídeos con el reproductor, existen una infinidad de gestores gratuitos por la red. Una vez más, recomendamos el denominado Videora iPod Converter, que en su perfil para el iPod classic es 100% compatible. Las fotografías, por su parte, también se reproducen sin ningún problema; eso sí, tan sólo en formato JPEG. El modo "galería con música" también está disponible en este reproductor, aunque se echa en falta la posibilidad de hacer ampliaciones de detalle. También radio y grabación SanDisk incluye en este Sansa View otro tipo de funciones al margen de las audiovisuales, como son un receptor de radio FM con modalidad de grabación y la posibilidad de realizar registros personales de voz gracias al micrófono monofónico integrado. La radio FM se recibe correctamente y sin interferencias, siempre dentro de los límites propios de la localización. Desgraciadamente, la grabación de la misma se ve mermada debido al código elegido para dicha prestación: WAV a 22 Khz. Incomprensible la elección de este estándar tan limitado en calidad. El registro de la voz también se encuentra algo menguado, esta vez debido a la baja calidad del micrófono incorporado. De todas formas, esta situación es común a la práctica totalidad de los reproductores que cuentan con esta característica, por lo que era de esperar. Gestor o no, ésa es la cuestión El sistema de archivos elegido para el Sansa View es el MTP, si bien podemos optar por el uso de gestores musicales como el Windows Media Player, o simplemente arrastrar y soltar los contenidos compatibles desde el sistema operativo. Una vez almacenados, los temas musicales son accesibles solamente mediante el sistema de clasificación por etiquetas. Por tanto, debemos tener correctamente identificada la música en nuestra discoteca antes de su traslado. La prueba de velocidad de transferencia realizada con este reproductor de SanDisk ha sido muy satisfactoria, pues consigue guardar 100 MB de archivos en tan sólo 18 segundos. Una cifra muy cercana a la ofrecida por reproductores MP3 basados en disco duro, mucho más veloces por norma general. La autonomía es otro de los puntos fuertes de este Sansa View, con unas cifras realmente atractivas sobre el papel, y que nuestros análisis han podido corroborar: 32 horas de música y 6 de vídeo por carga. Unos números que hacen de este MP3 un compañero de viaje altamente recomendado. Calidad-precio difícil de superar Valor económico y valor real no siempre van de la mano, y este Sansa View es una buena prueba de ello. Un producto atípico, con un diseño poco llamativo pero con un interior realmente sorprendente, destinado a todo aquel que desee un gran reproductor portátil de música (con todo lo que esto conlleva a estas alturas) a un precio asequible. Un dispositivo que deja un buen sabor de boca, y que gracias a sus completas prestaciones, a las que se añade su gran autonomía, ofrece más de lo que vale. |
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