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YP-K5 1 GB

Características
Punt. usuarios: 3,2 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
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Tipo: reproductor de memoria flash integrada
Capacidad: 1 GB
Prod. rel.: YP-K5 2 GB, YP-K5 4 GB
Autonomía máxima: 30 horas
En dos palabras
Altavoces aparte, el YP-K5 puede presumir de una calidad acústica sobresaliente y una holgada autonomía
Precios
Mejor precio: 75 €Ver precios
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Análisis
martes, 05 de diciembre de 2006

Música para todos

Samsung parece dispuesta a revolucionar el terreno del MP3 portátil. Con altavoces integrados y en versiones de 1, 2 y 4 GB, el nuevo YP-K5 cuenta con una estética acertada, un buen rendimiento y una exigente autonomía de casi 30 horas. Aunque la calidad de los altavoces no convencerá a todos -la calidad de salida de los auriculares, eso sí, es extraordinaria- y la pantalla OLED que atesora no es la más indicada para la visualización de fotografías, el YP-K5 es, sin lugar a dudas, un excelente reproductor.

Algunos de los inventos más revolucionarios han venido de la combinación de dos ideas ya existentes. Samsung parece haber hecho de ésta su premisa, dando lugar a la creación de uno de los reproductores más innovadores de los últimos tiempos: el YP-K5.

En su caso, los conceptos que aúna no son otros que la escucha individual y colectiva de música, ofreciendo dos soluciones en un mismo aparato. Provisto de auriculares y altavoces, el ingenio de la firma surcoreana no dejará impasible a nadie.

QUESABESDE.COM ha tenido la oportunidad de probar a fondo este dispositivo, más concretamente en su versión de 1 GB.

Un tesoro en las manos

Si la primera impresión es la que cuenta, el YP-K5 no podría causar una mejor. De primeras, sorprende por una belleza de líneas muy cuidada, de matices oscuros que se ven únicamente alterados por la sutil intensidad azulada de su panel de control.

El magnesio domina el frontal del reproductor, dividido a partes iguales entre el cuadro de mandos sensible al tacto y la pantalla. La elección de este material hace que la sensación de buen acabado y solidez sea altísima, aunque se acusen en exceso los reflejos, las huellas y el polvo.

El empleo de una pantalla OLED provoca, además, que la visibilidad de la misma sea algo reducida en según qué situaciones lumínicas. Sus 1,7 pulgadas de tamaño y 128 x 160 píxeles de resolución, aunque suficientes para representar información, son escasos a la hora de visualizar fotografías, uno de los extras que ofrece el YP-K5.

El control del reproductor se basa principalmente en la típica cruceta de cuatro posiciones que rodea un botón central de validación. La existencia de otros dos botones -de retroceso y de menú- en este panel, hacen que el empleo del YP-K5 sea extremadamente sencillo, eludiendo complicadas combinaciones.

La sensibilidad de dicho panel es digna de mención. De ahí que sea increíblemente necesaria la incorporación de un interruptor de bloqueo de la unidad, que también hace las veces de botón de encendido. Los laterales del YP-K5 están libres de elementos, y en la parte inferior conviven el conector para auriculares y el puerto USB.

Resulta sumamente extraño que Samsung haya elegido la base del reproductor para la colocación del jack del auricular. Ubicación que, sin duda, hace que el cable resulte más molesto de lo habitual.

Pero donde se esconde la verdadera sorpresa del YP-K5 es en sus altavoces integrados, que se erigen en todo su esplendor cuando abrimos el reproductor. En este momento, tanto la información del panel como la de la pantalla giran para pasar a posición horizontal y facilitarnos el manejo del dispositivo.

La apertura del YP-K5 es muy suave y da cierta sensación de debilidad. No obstante, la posición en la que queda el MP3 una vez abierto hace que pueda colocarse sobre cualquier superficie lisa.

Los altavoces suponen prácticamente la mitad del volumen del cuerpo, y hacen del YP-K5 un dispositivo algo más grueso de lo habitual en el segmento de los MP3 de memoria flash. Aun así, el exceso de grosor no es demasiado notable, y esos 18 milímetros no parecen tan abultados cuando sostenemos el reproductor en la mano.

Tan sencillo que parece mentira

El YP-K5 es tan intuitivo y fácil de manejar que está indicado para cualquier usuario. Su funcionamiento se basa en el sistema de etiquetas musicales que separa los temas según el artista, el álbum o el género. En un reproductor de memoria flash, eso sí, siempre es de agradecer la posibilidad de acceder a una navegación por carpetas, algo que Samsung ha obviado en su YP-K5.

Mediante una pulsación larga del botón de retroceso, accedemos al panel principal del reproductor, con cinco bloques independientes que separan sus funciones: una primera pantalla muestra la información musical; si pulsamos el lateral derecho de la cruceta, aparece el icono de la radio FM; otra pulsación permite acceder a las prestaciones fotográficas; una más, a la función de alarma, y la última de ellas a la pantalla de configuración.

Esta separación por bloques redunda en un aumento de la sencillez de manejo. A modo de apunte, resulta muy atractiva la manera en que los iconos de cada función aparecen y desaparecen de la pantalla cuando pulsamos los laterales del panel.

El menú de configuración prescinde de engorrosos ajustes, dejando sólo espacio a los más útiles, tales como el apagado automático del sistema o el idioma.

Basta con pulsar el botón del panel central destinado al menú para acceder a una pantalla específica con las opciones más útiles para la prestación en curso, como la ecualización del sonido durante el modo de reproducción de audio, por ejemplo.

Las posibilidades de escucha son algo escasas: reproducción normal; repetición de toda la discoteca; repetición de un tema, y reproducción aleatoria. El modo programado ha sido sustituido por la posibilidad de crear listas de reproducción mediante el programa gestor Samsung Media Studio.

DNSe: toda una garantía

El apartado sonoro del YP-K5 viene definido por el uso de la tecnología de amplificación digital DNSe de Samsung -siglas de Digital Natural Sound Engine-, cuyo rendimiento es simplemente espectacular. Pero vayamos por partes.

En primer lugar, Samsung ha optado por incluir de serie unos auriculares de naturaleza in-ear parcial. Sin llegar a ser intra-auriculares del todo, sí presentan gran parte de las características de este tipo de audífonos, como el aislamiento sonoro.

El sonido que producen es grato y contundente, sobre todo a nivel de graves, pero con un handicap muy elevado: su colocación. La música pierde mucha nitidez y calidad si los auriculares no están correctamente colocados en el oído, y esto es prácticamente imposible debido a su desmesurado tamaño.

El uso de unos auriculares de referencia de alta calidad permite escuchar todo lo que el DNSe esconde, y que no es ni más ni menos que un sonido virtualmente perfecto. Ciertamente, el YP-K5 de Samsung está entre los mejores reproductores en términos acústicos, y por si esto fuera poco, su elevada potencia de salida hace el resto.

Con respecto a los altavoces integrados, su tamaño impide que se desenvuelvan todo lo bien que cabría esperar. El nivel de sonido a volumen máximo, eso sí, es relativamente alto.

Acústicamente, los altavoces ofrecen un sonido bastante plano y ausente de profundidad. En algunas ocasiones es posible que hasta se produzca distorsión, sobre todo en las frecuencias extremas, aunque no es lo habitual.

El sistema de altavoces, así las cosas, puede que no convenza a todos los usuarios. A pesar de ello, son idóneos para compartir nuestra música con cierta calidad en multitud de ocasiones, y al fin y al cabo éste es su objetivo.

En este apartado también existen puntos negros, como la presencia de tan sólo cuatro efectos de ecualización predefinidos que, excluyendo el denominado Bass Boost de refuerzo de graves, son de mediocre calidad. O la eliminación de los códigos OGG y ASF, que aún aparecen citados en algunas especificaciones técnicas de Samsung sobre el YP-K5. Incorporados a la lista de prestaciones del dispositivo el día de su presentación, finalmente han desaparecido como por arte de magia.

El MP3 y el WMA, este último en versión libre y protegida, son los únicos encargados de dar soporte musical al YP-K5.

Samsung Media Studio

iTunes es al iPod lo que Samsung Media Studio es al YP-K5. Y nunca mejor dicho, pues sus semejanzas son más que obvias, con un estilo prácticamente similar de administración del contenido multimedia.

La facilidad de uso -y agilidad- del programa es muy elevada. Se trata, sin duda, de uno de los gestores de audio más cómodos y agradables del mercado. El software es necesario para la transferencia de los archivos audiovisuales, ya que el YP-K5 atesora para sí una docilidad parcial. Además, es de carácter obligatorio para la creación de listas de reproducción.

El gestor de Samsung es el encargado del reescalado de las fotografías para adaptarlas al formato JPEG y a la resolución compatible con el dispositivo, de 128 x 160 píxeles.

Los datos pueden almacenarse en el reproductor mediante el sencillo método de arrastrar y soltar del explorador de Windows. Sorprende -y mucho- la velocidad del YP-K5 en este terreno, con unos números de 25 segundos por cada 100 MB de información, acercándose a la celeridad ofrecida por dispositivos de mayor tamaño, como los MP3 de disco duro.

Fotografía y radio como extras

Entre las funciones destacadas que posee el YP-K5 de Samsung se encuentra la recepción de radio FM y la reproducción de imágenes. Como extra menor, además, incorpora un sistema de alarma.

La primera prestación permite escoger hasta tres sensibilidades de búsqueda y el almacenamiento de 40 emisoras. La escucha se realiza en estéreo y la recepción es bastante buena, aunque depende -como siempre- del sitio en que nos encontremos.

Del mismo modo, puede usarse dicha función mediante los altavoces integrados. Desgraciadamente, la elección del cable de los auriculares como antena hace que sea necesario tenerlos conectados al dispositivo para recibir la señal de radio.

El valor útil de la función fotográfica es consecuencia directa de la calidad de la pantalla, que en este caso es algo pobre para estos propósitos. La resolución es escasa, la representación de los colores, austera, y su naturaleza OLED hace que sea imposible visualizarla cómodamente cuando la luz que incide directamente sobre ella es excesiva.

Para la visualización de las imágenes, están disponibles el típico modo de pase de diapositivas con música y el de reproducción de cada fotografía por separado.

Holgada autonomía

La batería interna del reproductor de Samsung ofrece unos números muy satisfactorios, tanto con los auriculares como mediante el uso de los altavoces integrados. En el primer caso, 28 son las horas contabilizadas por QUESBESDE.COM en el modo de reproducción continua de archivos MP3 y WMA de diferente calidad, con los efectos desactivados y a volumen medio.

Con los altavoces, nuestras pruebas han dado resultados que superan los ofrecidos por la compañía, con 8 horas continuas por carga si tenemos la pantalla desactivada y el volumen prácticamente al máximo.

Nacido para triunfar

Con los altavoces integrados como característica más llamativa, Samsung ha creado todo un señor reproductor de muy plausibles calidad y diseño, y con una gran autonomía. Esto, sumado a su facilidad de manejo, lo hace realmente recomendable para cualquier usuario que busque algo más que un simple MP3 portátil.

Si bien la calidad de los altavoces puede decepcionar a los más audiófilos, es de recibo reconocer a Samsung el acierto de integrarlos para poder compartir nuestra música en cualquier momento, lugar y situación.

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