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![]() T20 1 GBCaracterísticas ![]() Punt. usuarios: Capacidad: 1 GB Prod. rel.: T20 512 MB, T20 256 MB Autonomía máxima: 14 horas En dos palabras Un muy eficiente MP3, sin florituras y con una elevada calidad de sonido, aunque con sólo 12 horas de autonomía Precios No hay precios disponibles Análisis
miércoles, 17 de mayo de 2006 Un pequeño gran reproductorPoseedor de una calidad musical muy firme y de un cuerpo realmente minúsculo, el T20 forma parte de la última gama de MP3 de la surcoreana iRiver. En su versión de 1 GB y sin radio integrada, objeto de este análisis, comparte la reproducción musical puramente dicha con otras funciones interesantes, como la codificación de alta calidad de fuentes externas de audio a través de la entrada de línea o el registro de voz con el micrófono integrado. Si bien su reducido tamaño parece el causante de las apenas 12 horas reales de reproducción continua, el T20 se confirma como una apuesta sencilla y efectiva. iRiver es una de las firmas con más renombre en el sector del audio portátil. Su prestigio viene avalado por numerosas apuestas de reproducción con un denominador común claro: la calidad como norma. Presentado junto al U10, el T20 acepta el segundo plano que le corresponde, pues sus prestaciones puramente musicales hacen de él un reproductor -a priori- de menor atractivo.Existente en diversas capacidades y versiones, QUESABESDE.COM ha tenido la oportunidad de analizar exhaustivamente la versión desprovista de sintonizador de radio del T20. Su capacidad de almacenamiento, de 1 GB, es la máxima disponible para este modelo a día de hoy. Ligero como una pluma Dados los tiempos que corren, cuando un reproductor nace sin más prestaciones que las puramente englobadas bajo la reproducción musical se le exige un mayor énfasis en cualidades como el tamaño y el peso. En este caso, el T20 cumple de manera sobrada en ambos aspectos, pues presenta un cuerpo extremadamente ligero y compacto. Sus apenas 30 gramos de peso parecen aún menos cuando tenemos el reproductor en la mano, facilitando en gran media su manejo y transporte. Su diseño en forma de prisma rectangular esconde además una agradable sorpresa: la presencia de un conector USB retráctil que permite conectar el reproductor al PC directamente, sin necesidad de cables. La pantalla monocroma que incorpora es más que suficiente para el correcto visionado de la información musical de la pista en reproducción o para controlar fácilmente las diferentes opciones de control que atesora. Su función de iluminación es de agradecer, pues facilita el uso del MP3 en situaciones de escasa luminosidad. Manejabilidad extrema En lo referente a su manejo, los controles son ni más ni menos que los necesarios y suficientes para la correcta reproducción musical y una sencilla navegación a través de sus menús. Tan sólo seis botones (a los que se añade el de bloqueo, situado en la parte frontal) aglutinan todas las funciones del reproductor. Se trata de los típicos dedicados a la reproducción y pausa de la música y al avance y retroceso, ubicados en el lateral inferior del reproductor, y de los que permiten acceder al menú y controlar el volumen, en la parte superior. La combinación de dichos botones permite acceder a todas las posibilidades que ofrece el T20. Pulsando el botón de menú, accedemos a la pantalla que permite elegir la función deseada del reproductor. La disposición de los elementos en este menú principal es bastante acertada. Partiendo de la primera pantalla, se puede navegar por las carpetas almacenadas y acceder al menú de grabación, al de configuración o al de la pista que se reproduce en esos momentos. Dentro del apartado denominado “Browser” podemos posicionarnos sobre cualquiera de las carpetas que hayamos introducido en el T20. En este sentido, es posible subir, bajar, entrar o salir de las carpetas con el uso de los botones principales, todo ello de manera muy intuitiva. Con la función de configuración, pueden retocarse los valores de origen del reproductor, tales como el modo de reproducción, el tiempo de iluminación de la pantalla o las calidades de grabación soportadas. Calidad musical hasta el mínimo detalle El T20 se suministra con los auriculares MX 400 de Sennheiser, de tipo botón y de gama baja, que proporcionan un sonido correcto pero sin alardes. En otras palabras, su uso no permite disfrutar de todo el potencial acústico que proporciona este dispositivo. Con el empleo de auriculares de gama alta queda constancia de que iRiver cuida y mima sobradamente la calidad musical de este reproductor. El sonido de los archivos almacenados en el T20, de naturaleza MP3, WMA, OGG y ASF, es muy correcto y nítido, sea cual sea el código utilizado. La representación acústica del reproductor es equilibrada, aunque como en casi todos los productos iRiver acusa una ligera sobreexposición de los sonidos graves. Aun así, no se aprecia ningún tipo de distorsión, por lo que esta particularidad no afecta de modo negativo a las frecuencias medias o altas, que aparecen de manera brillante. Como compañeros de viaje -e invitados habituales en la oferta de iRiver- se encuentran los efectos SRS, con los que el usuario puede retocar y colorear el sonido a su antojo. También es posible acceder a un ecualizador de 5 líneas, con el que se administra la gama de frecuencias básicas del reproductor. Extras orientados a la grabación externa Sin funciones audiovisuales, tan de moda en estos tiempos, el T20 centra sus prestaciones alternativas en la reproducción y la grabación de fuentes externas de audio a través de su micrófono y de la entrada de línea. La grabación por micrófono es útil para el registro de la voz, pues su alcance es relativamente corto. Las calidades de grabación soportadas por el T20 son tres, y van desde los 32 hasta los 128 Kbps en código MP3. Una calidad más que suficiente, si tenemos en cuenta que la grabación se registra en un solo canal y que el resultado final viene determinado, sobre todo, por la escasa calidad del micrófono integrado. La grabación a través de la entrada de línea sí tiene un valor muy útil. Ofrece una increíble calidad de sonido, tanto por tasa de bits como por rendimiento. El bitrate disponible, en estéreo, es de 128, 256 y 320 Kbps, y una vez registrado el sonido puede ser tratado como un archivo MP3 cualquiera. Esta prestación extra es muy útil a la hora de codificar antiguas grabaciones como vinilos o cintas de cassette, y su resultado es ampliamente satisfactorio. Mediante la selección del nivel acústico de la grabación, además, se asegura un resultado óptimo y sin saturación. Pequeño, pero matón El T20 se puede sincronizar con el gestor Media Player de Microsoft, en su versión 10 o superior. Aun así, también es posible introducir los temas musicales mediante el método clásico de copiar y pegar desde el explorador del sistema operativo. Así pues, puede usarse como si de una llave de almacenamiento flash se tratase y almacenar en él todo tipo de información, algo a lo que invita enormemente su conector USB retráctil. La tasa de transferencia es de aproximadamente 50 segundos por cada 100 MB de archivos, dentro de lo esperado para los reproductores de su rango. La alimentación del T20, por otro lado, está basada en el uso de una batería de polímero de litio que proporciona 12 horas de reproducción continua de archivos musicales de diferente código y bitrate. En las pruebas realizadas por QUESABESDE.COM, que corroboran esta cifra, se optó por un nivel de volumen relativamente alto, así como por desconectar la iluminación de la pantalla y configurar el sonido en el modo normal, sin ecualizar. Se trata, sin duda, de una autonomía algo pobre, consecuencia clara de un diseño extremadamente compacto y ligero. Su carga completa se realiza en 2 horas a través del puerto USB. Más de lo que parece Si bien no nos encontramos ante un producto estrella, el T20 de iRiver presenta unas prestaciones muy apetitosas, encabezadas por sus reducidas dimensiones y su liviandad, así como por las posibilidades de grabación que ofrece. Un empleo sencillo e intuitivo hace de él un reproductor accesible para cualquier tipo de usuario, aunque está especialmente destinado a aquellos consumidores que busquen calidad musical en el mínimo espacio. Las 12 horas de autonomía y la ausencia de prestaciones multimedia son los mayores handicaps de un reproductor pequeño, pero sin duda interesante. TEXTO: Isidoro Martínez FOTOS: Iker Morán |
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