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martes, 30 de julio de 2002

informe

OpenMG, a modo de introducción

Con la aparición de los minidisc NetMD, el Sol dejó de dar vueltas alrededor de la Tierra. Valga esta hipérbole como ilustración del giro galileico que experimentó la tecnología del minidisc portátil con la incorporación del apelativo NetMD. Un concepto que presupone la esperadísima conectividad directa entre el ordenador y el minidisc, con las consiguientes mejoras en interfaz y velocidad de grabación. El intermediario entre ambos dispositivos es, precisamente, el objeto del presente artículo, el OpenMG Jukebox. Un software de Sony, con sus pros y sus contras, y con una finalidad centrada en un tema de candente actualidad: la protección de los derechos de autor. Por

La filosofía del OpenMG no es sino la de evitar la multiplicidad de copias de un archivo original de audio. En este juego de vigilancia entran en acción tres elementos clave: el ordenador, la aplicación OpenMG Jukebox y un minidisc con NetMD (u otros dispositivos portátiles), conectado al primero a través del puerto USB.

Así pues, OpenMG es, en su esencia, un sistema desarrollado por Sony para la protección de los derechos de autor en los archivos digitales de audio. Su aplicación, como muchos avispados lectores ya habrán deducido, es el OpenMG Jukebox. Se trata de un programa que viene incluido en un CD-ROM al comprar cualquiera de los minidisc de Sony con tecnología NetMD; o lo que es lo mismo, con la capacidad de grabar archivos digitales de audio desde un ordenador al minidisc vía USB, a una velocidad 32 veces mayor de lo habitual.

La quintaesencia del OpenMG es, pues, su carácter velador. Un rol de salvaguarda del copyright que se traduce en dos términos clave: chek-out, check-in.

Qué es el check-out, check-in

El leitmotiv de todo este sistema es el llamado proceso de check-out y check-in, una engorrosa rutina de grabación que garantiza -a duras penas- la múltiple grabación de un mismo archivo de audio de formato ATRAC 3, el estándar usado por los minidisc. Tal sistema de protección afecta toda transferencia de datos -léase, archivos ATRAC3- que se produzca desde un ordenador hacia un dispositivo portátil, primordialmente los minidisc con NetMD.

El funcionamiento de dicho proceso es fácilmente comprensible para todos aquellos -y aquellas- familiarizados con el ordenador. Imaginemos que tenemos un archivo de audio grabado en nuestro disco duro -en formato MP3 o WMA, o algún que otro menos arraigado formato- y queremos transferirlo a un minidisc portátil. Para ello, necesitaremos conectar el minidisc -con un minidisco en su interior- al ordenador a través de su puerto USB y activar la aplicación objeto de nuestro artículo, el OpenMG Jukebox.

Una vez dentro del programa, será necesario "importar" -este es el término acuñado por OpenMG- a su menú principal el archivo de audio que tenemos en algún lugar de nuestro disco duro. Durante este proceso, OpenMG transforma el archivo al formato ATRAC3, si así lo tenemos configurado.

Con el archivo importado al menú principal -denominado Playlist-, bastará tan sólo con seleccionarlo e indicar la calidad del audio en la que deseamos realizar la grabación. Un par de clics más, y el archivo ya estará grabado al minidisc. Llegados a este punto, será imprescindible definir el concepto de check-out.

El término anglosajón -el mismo que utilizamos, por ejemplo, cuando dejamos un hotel y debemos pagar por nuestra estancia- se refiere aquí al número de veces que dicho archivo de audio ha sido transferido a un dispositivo portátil; a un minidisc, en este caso. El número máximo de check-out que puede hacerse de un mismo archivo es de 3. Cuando éste ha sido transferido 3 veces, OpenMG bloquea la cuarta transferencia de este archivo, sin que sea posible grabarlo de nuevo a un dispositivo externo.

¿Qué tendremos que hacer para poder volver a grabar dicho archivo a un minidisco? Realizar un check-in -sí, la misma palabra que chapurreamos en la recepción de un hotel cuando llegamos. Así, si nuestro archivo de audio tiene 3 check-out realizados, al efectuar un check-in OpenMG señalará automáticamente un total de 2 check-out. Es decir, al borrar la tercera copia del archivo de audio de un minidisco, OpenMG nos concederá el derecho de volver a grabarlo de nuevo a un dispositivo externo. De este modo, el programa actúa como centinela de los archivos de nuestro ordenador, otorgando el derecho -o denegándolo- a realizar una copia más de un mismo archivo.

Por cierto, al realizar un check-in, la copia del archivo no vuelve al disco duro del ordenador, sino que es eliminada del minidisc. Evidentemente, no perdemos nuestra copia original, que continúa grabada en el disco duro del ordenador. Vemos aquí, implícitamente, uno de los handicaps del OpenMG: la imposibilidad de transferir archivos de audio desde el minidisc -o dispositivo portátil- al ordenador. El siguiente esquema ilustra de forma más o menos clara todo lo dicho hasta ahora:

Fisonomía del OpenMG Jukebox

El OpenMG Jukebox divide la pantalla del ordenador -esencialmente- en tres ventanas: en la parte izquierda, un recuadro con el directorio de grupos o carpetas en que tenemos organizados los archivos en el ordenador; al centro, una ventana con los archivos de audio que contiene el grupo seleccionado, con su correspondiente información básica (check-out realizados, título de la pista, autor, género, duración y álbum); a la derecha, un panel de visualización de las pistas disponibles en el minidisco. Para poder visualizar algo en esta última ventana, es necesario tener conectado al ordenador -vía USB- el grabador NetMD, con el minidisco en cuestión en su interior.

Para acabar de comprender la fisonomía del OpenMG Jukebox, nada mejor que una superposición de imágenes detalladas sobre el famosísimo proceso de check-out:

Mediante el directorio de archivos del disco duro del ordenador (ventana de la izquierda), seleccionamos el grupo -o carpeta- en la que se encuentran los archivos que queremos transferir al minidisc (1). Una vez hemos accedido al grupo de archivos, seleccionamos aquellos (ventana del centro) que queremos transferir a la unidad de minidisc (2). Pulsamos entonces el botón de check-out (3), y los archivos son finalmente transferidos a la unidad de minidisc (ventana de la derecha), en la calidad de codificación y el modo de compresión seleccionados (4). En la pantalla del ordenador aparecerán reseñados el número de check-out realizados de cada uno de los archivos.

Durante el proceso, el usuario puede seleccionar la calidad de grabación, en kbps, a la que desea realizar la transferencia. Ello afecta no tan sólo al sonido final del archivo, que será sometido a una menor o mayor compresión según el umbral de calidad seleccionado, sino también a la velocidad de transferencia del mismo. Velocidad y calidad de transferencia son dos de los tendones de Aquiles del OpenMG, que merecerán una mayor atención en el próximo artículo sobre tan popular -y al mismo tiempo impopular- software de grabación.

quesabesde.com


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