La verdad es que Sony lo tenía fácil. Siendo como es el principal fabricante de sensores y tras haber heredado una notable tecnología fotográfica de Konica Minolta, cabía esperar que su primera réflex fuera cuando menos interesante. Y la Alpha A100 lo es. 10 megapíxeles, 1600 ISO, cuerpo estabilizado, sistema de limpieza integrada, buena calidad de imagen, poco peso… ¿Qué más se puede pedir? ¿Quizás un precio ajustado? Pues también lo tiene. Por Eduardo Parra