![]() |
|
||||||||||||||
|
|||||||||||||||
Buscar: |
![]() Cyber-shot DSC-T9Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2816 x 2112 p. Objetivo (35 mm): 38,0-114,0mm Zoom: 3x (óptico) / 6x (digital) En dos palabras La primera ultracompacta de Sony dotada de estabilizador óptico aúna líneas atractivas y un buen rendimiento fotográfico Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Sony Cyber-shot DSC-T9 con nuestras 38 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 30 de enero de 2006 Belleza estabilizadaPuede que las marcas hayan empezado a tomarse en serio a los usuarios de cámaras digitales. Eso, junto a la evolución lógica del sector, hace posible que algunos nuevos modelos como la Sony Cyber-shot DSC-T9 jueguen un doble papel que antes era incompatible. Exquisito diseño ultracompacto y estabilizador de imagen se dan cita en una cámara que ya no se conforma con ser atractiva, sino que aspira a actualizar la T7 con interesantes mejoras. La excusa de la resolución ya no sirve. Afortunadamente, cada vez son menos los fabricantes que se atreven a reemplazar un modelo empleando un argumento, el de los megapíxeles, cuyo peso específico decrece con el paso del tiempo.Sony no ha caído en ese error, y la nueva Cyber-shot DSC-T9 llega con importantes novedades, más por sus implicaciones que por su número. Cabrá comprobar si el salto de la T7 a esta T9 ha merecido la pena. El mayor tamaño de la pantalla, el estabilizador de imagen y la elevada sensibilidad dejan necesariamente en segundo plano a la resolución, que ha crecido de 5 a 6 megapíxeles. Diseño impecable Pese a lo subjetivo de la apreciación, decir que la T9 es una de las cámaras más atractivas del escaparate actual no es ninguna osadía. Su esbelto cuerpo metálico no llega a los 140 gramos de peso y a los 20 milímetros de anchura. A diferencia de su predecesora, la parte frontal cuenta con una tapa deslizante que cubre el objetivo y la mitad superior del cuerpo. Una cubierta que, además, también hace las veces de interruptor, puesto que permite apagar o encender la cámara con un solo movimiento. La parte posterior también ha sufrido modificaciones, provocadas en su mayoría por el apreciable crecimiento de la pantalla. Si la T7 se conformaba con 2 pulgadas, la nueva T9 eleva las dimensiones del monitor LCD a 2,5 pulgadas, haciéndose con el control de la inmensa mayoría de la zona trasera. Pese a esta buena noticia, el monitor sigue presentando ciertos problemas que pueden restar algunas décimas a la puntuación final del modelo. La complicada visibilidad cuando el entorno presenta mucha luminosidad o las aberraciones cromáticas del monitor ante escenas muy contrastadas o de contraluces -aberraciones que no se reproducen en la imagen, afortunadamente- son puntos que cabría mejorar. Ergonomía mejorada Curiosamente, pese al menor espacio disponible, la disposición de los mandos y la eficacia que ofrecen en el manejo de la cámara se muestra como una interesante mejora respecto a modelos anteriores. Si en la T7 hablábamos de exceso de miniaturización, parece que en este caso los 6 milímetros de más en el grosor y la reubicación de algunos controles han sido suficientes para conseguir un manejo más racional de todas las funciones de la cámara, desde la simple visualización de las fotos a la modificación de los parámetros de la toma. En este sentido, hay que mencionar los accesos directos a la sensibilidad, al balance de blancos e incluso a los parámetros referentes al tamaño y formato de la imagen, una auténtica rareza incluso en modelos con más pretensiones. Por lo demás, la organización de las opciones y los menús responde a los criterios habituales de la marca, por lo que los usuarios habituales lo tendrán fácil y los recién llegados tampoco se encontrarán con demasiados problemas de aprendizaje. Sigue siendo conflictiva -ya lo apuntábamos en un artículo de toma de contacto con la cámara- la posición del objetivo en el borde superior izquierdo. Para evitar incluir el dedo en la composición de la imagen, tal vez lo mejor sea acostumbrarse a manejar la cámara con una sola mano. Algo que, dadas las reducidas dimensiones de su cuerpo, tampoco es muy complicado. Zoom corto, pero estabilizado El tema de la fotografía cuando las condiciones de luz no son óptimas parece que ha sido uno de los ejes centrales de esta renovación. Sólo así se explica que la T9 llegue con dos novedades como el estabilizador de imagen y una sensibilidad que alcanza los 640 ISO. Aunque cada vez son más los fabricantes que se encaminan en esta dirección, por ahora no son demasiado comunes estas prestaciones en un segmento en el que el aspecto exterior prima sobre las cualidad fotográficas de la cámara. En efecto, la T9 es una de las primeras ultracompactas -con permiso de las Lumix de Panasonic- en incorporar un mecanismo de estabilización. Remarcable decisión, más aún si se tiene en cuenta que los 3 aumentos de la óptica Carl Zeiss no son valores en los que los estabilizadores se suelen mover. El mecanismo cuenta con un control propio en el extremo superior derecho de la cámara, aunque el estabilizador funciona por defecto en todas las tomas. En caso de que se haya desactivado, la pantalla muestra un aviso que alerta sobre el peligro de que la imagen quede trepidada. Su funcionamiento es muy eficaz y las ventajas que proporciona son evidentes, tal y como puede apreciarse en las muestras obtenidas con la cámara. Disparando a pulso con una velocidad de 1/10 de segundo, la imagen con estabilizador gana muchos puntos en nitidez respecto a la que mantiene este mecanismo desconectado. El autofoco, tal y como ocurre en tantos modelos, funciona a la perfección con buena iluminación y presenta ciertos problemas a la hora de decantarse por un punto cuando la luz es algo más escasa. Procesado sin ruido El otro pilar que sustenta las publicitadas virtudes de la T9 frente a las escenas de limitada luminosidad es la sensibilidad. La más estilizada de las Cyber-shot se atreve con una gama que va desde los 64 hasta 640 ISO. Pese a que no sea éste un abanico de sensibilidades que pueda tildarse de sorprendente -los fabricantes están presentando con diferente fortuna muchas compactas que ya superan la barrera de los 1000 ISO-, la verdad es que la T9 puede presumir de desenvolverse con dignidad y soltura en todos sus valores, incluidos los más altos. Parece, por tanto, que se ha realizado un buen trabajo en cuanto al procesamiento de la imagen para paliar las posibles limitaciones que en sensibilidad pudiera tener un sensor pequeño como el que incorpora. De hecho, Sony se refiere a este punto alabando las prestaciones de su nuevo sistema Clear RAW NR, que cuenta con un algoritmo especialmente destinado a "limpiar" las imágenes más ruidosas. Pese al nombre empleado para esta tecnología, el formato JPEG continúa siendo el único disponible para la grabación de archivos. El CCD de 6 millones de puntos, por cierto, genera imágenes de hasta 2816 x 2112 píxeles. La única pega que cabría poner a la calidad de imagen más que aceptable que brinda la T9 es que algunas de las imágenes obtenidas agradecerían un punto más de nitidez que acabara con el aspecto un tanto suave que algunas de ellas lucen. Tal vez el procesado o el propio estabilizador de imagen puedan guardar una relación con esta leve carencia. Guiños multimedia A esta elegancia y a las destacables prestaciones que hemos ido desgranando, Sony ha decidido sumarle algunos valores añadidos que pueden aupar aún más a la T9 en el escaparate de turno. La citada pantalla de 2,5 pulgadas es siempre una buena jugada. Una pantalla que, por cierto, parece no mermar la autonomía de la batería, de cuyo buen rendimiento podemos dejar constancia. La marca concreta el dato: 240 disparos con una sola carga. Aprovechando estas considerables dimensiones del monitor, Sony plantea la posibilidad de usar la propia cámara como visor de imágenes. Para ello, la T9 incluye una opción que es capaz de generar automáticamente atractivas presentaciones de imágenes en las que no faltan ni las transiciones ni la música. Actualización justificada Ante un mercado tan prolífico en novedades y con tantas prisas a la hora de renovar modelos, cada nueva incorporación al escaparate invita a preguntarse si el cambio está suficientemente justificado o si -por el contrario- es una cucharada más del mismo plato. En esta ocasión, parece que Sony se ha esmerado en argumentar el salto desde el modelo predecesor. Con opciones más complementarias y con funciones realmente interesantes como la mayor sensibilidad y -sobre todo- el estabilizador, la Cyber-shot DSC-T9 parece demostrar que hay actualizaciones que sí merecen la pena o que, por lo menos, cuentan con un discurso suficientemente convincente. TEXTO Y FOTOS: Iker Morán |
publicidad
|