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1 El diafragma, un colega olvidado en el mundo digital
2 La velocidad de obturación: hasta 1/125 y más allá
3 El flash... y la luz se hizo
4 El modo B, esa adorable (e incomprendida) criatura
5 La temperatura de color: la importancia del balance de blancos
6 Los filtros: lentillas para objetivos
7 Objetivos angulares: más allá de lo normal
8 Teleobjetivos. Tan lejos, tan cerca
9 La medición, del centímetro al ISO
10 El ISO, algo más que un número
11 El macro: más cerca, por favor
12 El enfoque: lo que se ve y lo que se debería ver
13 El punto de vista: el lugar desde donde se mira
14 El aire, algo más que oxígeno
15 Los planos: la forma en que se mira (Parte I)
16 Los planos: la forma en que se mira (Parte II)
17 La regla de los tercios
18 Elementos compositivos: hay vida después de los tercios
19 La perspectiva, en busca de las tres dimensiones
20 Los fondos: el más allá en la fotografía (Parte I)
21 Los fondos: el más allá en la fotografía (Parte II)
22 La figura humana, un bonito incordio (Parte I)
23 La figura humana, un bonito incordio (Parte II)
24 Luces y sombras, el claroscuro de la fotografía
25 El retrato, la foto más personal (Parte I)
26 El retrato, la foto más personal (Parte II)
27 El posado: ¿fotografía para expertos?
28 La sesión fotográfica, o doce tomas de lo mismo
29 El reencuadre, de un gran error a un fallo menor
30 Fotografía arquitectónica: una disciplina (casi) aburrida
31 El bodegón: más difícil todavía (Parte I)
32 El bodegón: más difícil todavía (Parte II)
33 Fotografía de conciertos: luces, cámara... ¡Clic!
34 Fotografía de teatro: flash no, gracias
35 Fotografía deportiva, fotografía a toda velocidad
36 Fotografía de paisajes: fotos en campo abierto
37 Fotografía urbana: la jungla de asfalto
38 Fotografía meteorológica: fotos como un rayo
39 Fotografiar cuadros: dos obras de arte en una
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martes, 01 de abril de 2003
Artículo dividido en 2 partes:
Los planos: la forma en que se mira (Parte I)
Tomar una fotografía en la época predigital -por así llamarla- muchas veces se reducía a apuntar y disparar. Las cámaras compactas no tenían zoom y las posibilidades creativas eran mínimas. Ahora, que tenemos unos conocimientos más avanzados y un equipo con más opciones, con el que ya podemos empezar a creernos fotógrafos con experiencia, casi estamos obligados a hacer algo más: elegir el plano. Cada situación tiene su tipo de plano dependiendo de lo que queramos mostrar y de lo que queramos ocultar; de lo que queramos dejar a la imaginación del que mira la foto y de lo que queramos que se intuya. Todo depende de lo que queramos sentir. Por Eduardo Parra

Existe
en el mundo fotográfico una escala de planos, cada uno con sus particularidades,
que se suelen regular en función del ángulo de cobertura que tienen.
Estos planos abarcan desde los más abiertos, con un ángulo de
cobertura más grande, llamados planos generales, hasta los más
cerrados, con un ángulo de abertura pequeño, denominados primeros
planos. Por regla general, esta escala de planos se empareja con las longitudes
focales del objetivo, de forma que los planos generales suelen aparecer al usar
angulares y los primeros planos aparecen, normalmente, al emplear distancias
focales largas. No obstante, estas pautas son fácilmente quebrantables.
Por ejemplo, un paisaje puede ser tomado con un teleobjetivo, si nos alejamos
lo suficiente, y un primer plano puede ser fotografiado con un ojo de pez, si
estamos lo bastante cerca
Nikon
D-100, f5.6, 1/200 s, ISO 400
¿Un plano general corto de los manifestantes
o un primer plano de la puerta del edificio? En este caso, nos decantamos
por lo primero. Si nuestra intención hubiese sido mostrar el
edificio, el plano debería haberse abierto un poco más
para convertir a las personas en parte del atrezzo de la escena en lugar
de tenerlo como coprotagonista, como es el caso. |
Por desgracia, una vez más, esta escala de planos no se cumple a rajatabla.
Así, un plano podrá ser de uno u otro tipo según el motivo
de la escena que tomemos como referencia. Este pequeño detalle cobra
gran importancia en las situaciones en las que queremos enmarcar un objeto o
sujeto dentro de un entorno, pues una elección equivocada del plano puede
dar lugar a que el motivo se pierda en un enorme plano general, o que sea el
entorno que envuelve al motivo el que desaparezca bajo las fauces de un primer
plano. Esto, que parece evidente, se olvida con facilidad, y es fácil
que al revisar las fotos de ese viaje tan especial veamos catedrales impresionantes
y un minúsculo puntito en la puerta que a los ojos de una lupa resulta
ser la novia del fotógrafo.
Apuntando desde lejos: planos generales
Los planos largos –los generales- son los que ofrecen un mayor ángulo
de cobertura de la escena. Su función es poner sobre la mesa una situación
en que lo importante es la escena en su conjunto y no un detalle en particular.
Es el caso, por ejemplo, de los paisajes. Estos planos tienen un sentido descriptivo
que permite dar una referencia global de la escena o presentar una idea de la
situación geográfica. Hay que tener en cuenta que el espacio físico
de la escena tiene tanto que ver con el tipo de plano como con el tamaño
físico del motivo de referencia; de esta forma, un plano general puede
aparecer tanto en una idílica pradera neozelandesa –si nos fijamos
en una persona- como en la más oscura de las alcantarillas -si nos fijamos
en una cucaracha.
Casio QV-2300 UX,
f2.8, 1/90 s, ISO 80 
 Los
grandes planos generales sirven de perfecta introducción a una secuencia
de escenas. No sólo enmarcan la historia en una zona geográfica,
sino que dan algunos indicios de lo que encontraremos en tomas posteriores
(pueblo pequeño y aislado, casas bajas, montañas... El conjunto
parece sugerirnos la idea de turismo rural). |
Los tres tipos de planos generales son los siguientes: el gran plano general,
el plano general y el plano general conjunto. La línea que separa un
plano del otro es muy difusa, de forma que cada plano puede ser nombrado como
plano largo o corto cuando no tengamos la certeza de haber sobrepasado el umbral
que los separa.
Por partes
El gran plano general es el que, en teoría, mas ángulo de cobertura
presenta. Se usa principalmente para dar la referencia del lugar en el que nos
encontramos. Así, por ejemplo, en una serie de fotografías que
ilustran una población, los grandes planos generales se usarían
en las primeras imágenes para explicar sin palabras dónde estamos,
qué tipo de terreno existe en la zona, qué ambiente se respira,
etc.
Nikon D-100, f5.6,
1/320 s, ISO 400 
 Los
grandes planos generales se caracterizan por un amplio ángulo de
cobertura, suelen tomarse con focales cortas y se emplean para captar una
escena en su conjunto. En este caso, en cambio, la focal utilizada fue de
300 mm. |
El plano general empieza a dar importancia al objeto o sujeto. Es más
descriptivo que el gran plano general puesto que reduce su arco de cobertura
dando más detalles de la situación, aunque de una porción
de realidad más pequeña. Con este tipo de planos, se suelen fotografiar
grupos de personas, dando indicaciones de lugar y tiempo en que transcurre la
acción.
Olympus E-20, f3.6,
1/100 s, ISO 320


El plano general da una idea de la situación
y al mismo tiempo permite apreciar, con mayor o menor detalle, a los sujetos
-o grupos- de la escena. En casos en los que ha de dejarse constancia
del marco en que se toma la foto sin desmerecer a los individuos, el plano
general suele ser ideal. Si sólo existiese una persona, el plano
general sería, probablemente, demasiado largo. |
El plano general conjunto reduce el campo visual y encierra
los personajes en una zona más restringida, de forma que puede ir individualizando
cada objeto o sujeto de forma más precisa. Cuando se fotografían
personas, este tipo de plano alcanza a capturar la figura completa ajustada
a los bordes de la imagen.
Nikon D-100, f5.6,
1/125 s, ISO 400


El Plano General Corto se centra en los individuos
restando importancia al entorno. Aún se puede intuir la situación
en la que están los sujetos, pero este aspecto es ya mucho más
secundario. |
Eduardo Parra (Nividhia)
Fotoperiodista
* Ojo de pez: dícese del
objetivo que puede llegar a cubrir más de 150 grados, con una profundidad
de campo casi infinita.
Artículo dividido en 2 partes:
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