Los modos de fusión son opciones de cálculo entre los valores de píxel de una capa superpuesta con los valores de las capas inferiores. La mayoría de los programas ofrecen un buen repertorio de modos, y gracias a esta variedad es fácil encontrar aquel efecto visual que necesitamos para cada situación. Por Paulo Porta El sistema de capas es un recurso propio de la imagen vectorial, en la que se combinan objetos, aunque actualmente se utiliza también para dar flexibilidad al manejo de imágenes de píxeles.
Al pegar parte de una imagen sobre otra, y sin dejar de considerar que están en diferentes capas, los píxeles que han quedado debajo no son eliminados. El programa conserva esa información, que volverá a aparecer si el objeto que está encima se desplaza a otra zona.
Pero nosotros podemos pretender que un píxel, aun estando encima de otro, no lo oculte completamente. El concepto de opacidad-transparencia consiste en la posibilidad de que lo que veamos sea un color intermedio entre ambos.
Como se puede comprobar moviendo los puntos de este gráfico interactivo, el porcentaje de opacidad determina cuán cerca está el resultado visible de uno u otro valor.
En las imágenes a color, el porcentaje de opacidad se aplica canal por canal en igual medida. Aún no conocemos la opción de regularlo independientemente en cada canal de color.
Los modos de fusión van un paso más allá, multiplicando las posibilidades. Si realmente tenemos dos valores numéricos con los que jugar, ¿por qué simplemente buscar un término medio? También se pueden hacer operaciones básicas como sumar, restar, multiplicar y dividir, o aplicar otros cálculos más complejos. Veamos algunos ejemplos:
Capa base.
Capa de fusión.
El modo Multiplicar multiplica -cómo no- la luminosidad de los píxeles superpuestos. El resultado es más oscuro que cualquiera de las imágenes, puesto que todos los valores posibles están entre 0 y 1 -negro y blanco- y siempre se multiplica por menos de 1.
El modo Trama o Pantalla hace el cálculo contrario. Al dividir cualquier valor por menos de 1, el resultado es más claro:
En consecuencia, Multiplicar simula una doble impresión con tintas, mientras que Pantalla se asemeja al resultado de montar dos exposiciones en un negativo.
Sobreexposición lineal, por su parte, suma los valores de luz de ambas imágenes:
Subexposición lineal resta la claridad en la capa de fusión de la claridad en la base:
Y Diferencia resta el valor más oscuro del más claro para cada par de píxeles superpuestos:
¿Tiene esto alguna utilidad? Pues más de la que cabría esperar de un simple juego de números. Experimentando con cualquiera de los modos de fusión descubriremos aplicaciones variadas. Algunos de ellos, además, ejecutan procesos y ajustes básicos de manera inmediata.
Como ejemplo, además de los ya citados, mencionaremos otros casos claros: una simple capa gris superpuesta en el modo Aclarar puede recortar los negros de una imagen sin alterar el resto; el modo Oscurecer recorta igualmente las altas luces, y el modo Luz focal, por último, puede hacer ambas cosas.
La misma capa en el modo Sobreexponer o Subexponer realiza un recorte de negros o de blancos semejante a un ajuste de niveles para contrastar. El modo Luz intensa hace cualquiera de las dos cosas.
Los modos Sobreexposición lineal y Subexposición lineal equivalen a un ajuste de brillo positivo o negativo, pero conservando los datos de partida en la capa subyacente. El modo Luz lineal hace cualquiera de las dos cosas.
El modo Mezcla definida posteriza la imagen umbralizando cada canal. El modo Diferencia proporciona solarizaciones, y el modo Exclusión puede descontrastar como se haría con un recorte de valores de salida empleando la herramienta Niveles, o
puede también invertir la imagen. El modo Color la desatura.
Una capa rellena de azul 0-0-255 en el modo Exclusión muestra el canal azul invertido.
En la próxima entrega de "Mapa de bits" daremos más detalles sobre algunas de estas aplicaciones, y veremos otras maneras de emplear los modos de fusión.