Algunas de las opciones que vamos a describir en este artículo práctico son exclusivas de Photoshop, un programa que, como hemos dicho en el artículo anterior, lleva cierta ventaja en lo referente a transformaciones. Dado su interés, no dudamos de que en poco tiempo estos recursos estarán presentes en cualquier programa de retoque.
Enderezar el horizonte
Normalmente basta con girar la fotografía para enderezar un horizonte caído. Una herramienta que ayuda a calcular rápida y cómodamente la rotación necesaria es Medición. Se localiza en la caja de herramientas, pulsando durante un segundo la pipeta.
Con ella trazamos un segmento sobre algún elemento que debiera estar perfectamente horizontal o vertical. En ocasiones, resulta cómodo no intentar superponer el segmento, sino hacerlo paralelo a una corta distancia, para ver mejor las formas.
A continuación, se activa el comando Imagen>Rotar lienzo>Arbitrario. El programa nos ofrece automáticamente el valor de la desviación de nuestro segmento con la vertical u horizontal. Sólo hay que aceptar.
Y éste es el resultado. Por supuesto, requerirá un recorte posterior para descartar los triángulos sobrantes en los bordes.
Escuadrar rectángulos
Ya sabemos lo difícil que es fotografiar un cuadro, una ventana, una fachada… y que aparezca perfectamente rectangular en la imagen.
Para que este milagro suceda en la propia toma, el plano de la película o sensor tiene que ser perfectamente paralelo al motivo; el eje óptico tiene que estar en la perpendicular al centro geométrico del objeto; los bordes preferiblemente orientados… y aún así, puede aparecer cierta distorsión en barril o en cojín.
En este ejemplo hemos fotografiado un cuadro en una pared, desde un ángulo visiblemente incorrecto.
Photoshop cuenta con un comando automático, en el menú Archivo>Automatizar, llamado Recortar y enderezar fotografías. La verdad es que sirve para poco, ya que se limita a orientar la imagen con el borde recto más visible, recortando el fondo exterior con respecto a los bordes corregidos.
Corrección automática con el comando
Recortar y enderezar fotografías.
Otra opción es utilizar la herramienta Recortar. Primero, es conveniente ver si en la barra Opciones figuran datos numéricos de recortes anteriores y eliminarlos con el botón Borrar. Después, se traza con ella un rectángulo aproximado, y se deja activada la casilla Perspectiva.
Reencuadre previo con la herramienta
Recortar.
Con esta opción se puede ajustar cada esquina del rectángulo de recorte a la del objeto. Para un mayor detalle, podemos en cualquier momento regular el nivel de zoom con la combinación de teclas Control + o Control -, o pulsar la barra espaciadora y arrastrar con el ratón para desplazar la vista.
Cuando el rectángulo está bien adaptado, se ejecuta el recorte pulsando la tecla Intro.
Resultado del recorte con perspectiva.
Tan útil y aún más flexible en algunas ocasiones, es utilizar el comando Distorsionar. Está pensado para capas o selecciones, pero podemos corregir la fotografía entera, si pulsamos previamente Control+A, para seleccionar todo.
Observemos primero cómo el comando Recortar y enderezar fotografías sólo consigue en este caso enderezar el borde de la torre que contrasta con el cielo:
Para acceder rápidamente a Distorsionar, lo seleccionamos todo, entramos en Transformación libre con el atajo Control+T, y seguidamente, pulsando dentro de la imagen con el botón derecho, activamos la opción adecuada.
Cada nodo se puede desplazar libremente. En este caso, lo fundamental es separar las esquinas superiores A y B horizontalmente, para compensar la perspectiva vertical. Algunas veces también ayuda mover un poco verticalmente otro nodo (C), para situar mejor las líneas horizontales.
Cabe destacar también lo cómodo que resulta no maximizar la ventana de la imagen para poder moverla y tener siempre un margen alrededor.
Para manejar los nodos con más detalle, tenemos algunas ayudas. Podemos, en este sentido, regular el zoom con los atajos antes citados, o apoyarnos en la cuadrícula, que se muestra u oculta pulsando simultáneamente la tecla Control y la de apóstrofes.
Con esta técnica la corrección suele ser del todo satisfactoria. Incluso en el ejemplo anterior del cuadro, la superposición de la cuadrícula nos permitiría aproximar un resultado con las proporciones reales del objeto, si las conocemos.
Resultado con Distorsionar
Moldear con el filtro "Corrección de lente"
La nueva herramienta Corrección de lente puede convertirse en el futuro de las correcciones. De hecho, es sorprendentemente útil cuando nos encontramos con distorsiones propias de los sistemas ópticos: barril, cojín, viñeteado, e incluso aberración cromática.
Sin embargo, en cuanto a rectificar perspectivas, aún debe mejorar. Al mantener los ejes vertical y horizontal, sólo rectifica con éxito los puntos de fuga que coinciden en los ejes de la foto, y además obliga a un recorte posterior, como puede apreciarse en este caso:
El manejo del filtro Corrección de lente es muy cómodo, gracias a la posibilidad de trazar un segmento guía para la rotación automática, y la superposición de una cuadrícula de color, posición y tamaño regulable. Permite asimismo el escalado y la rotación en conjunto de la imagen.
Pero sería mucho más efectivo en el campo de las transformaciones si permitiera desplazar la imagen, recolocar el centro de rotación o el cruce de ejes para la perspectiva, o si incluyera los movimientos propios de Sesgar o Distorsionar. En su configuración actual, todo lo que conseguimos en nuestro ejemplo del cuadro es un romboide:
Paulo Porta
Paulo Porta es profesor de instituto. Imparte plástica y fotografía digital y es autor del manual 'Fotografía e Imaxe Dixital'.
Los artículos de la serie "Mapa de bits" se publican, normalmente, los días 15 y 30 de cada mes.