Los comandos de transformación son los de carácter más vectorial que encontramos en los programas de retoque fotográfico. En Photoshop están agrupados en Transformar, a modo de herramienta múltiple. Los demás programas disponen de diferentes comandos individuales.
Se basan en cálculos geométricos, por lo que tampoco tendremos dudas en calificarlos de dimensionales, ya que tratan de situar cada píxel original en otra posición concreta. Para esto, unas veces es necesario recurrir a la interpolación y otras, no.
Comandos reversibles
Cuando no se interpolan datos es porque a cada posición de píxel original corresponde una -y solamente una- posición final, así que solamente se recoloca la información y, por tanto, la operación es reversible; es decir, se puede anular con el movimiento contrario.
Cumplen esta condición los volteos o reflejos, tanto verticales como horizontales, y las rotaciones múltiples de 90 grados. Se pueden aplicar a la imagen completa, aunque hoy nos estamos refiriendo a modificaciones que se pueden hacer a una capa o zona seleccionada.

Los volteos o rotaciones múltiples de 90 grados no conllevan una pérdida de información.
Estirar y escalar
Cuando accedemos a Transformación libre, o bien a un comando de transformación regulable, aparecen rodeando la capa o selección los típicos nodos del trabajo con objetos en imagen vectorial: son unos cuadrados minúsculos en las esquinas, y muchas veces también en el punto medio de cada lado.
Si arrastramos un nodo lateral, variamos la dimensión horizontal o la vertical del objeto, aumentándola o reduciéndola. A esto se lo denomina comúnmente Estirar. Si arrastramos un nodo de esquina, variamos a un tiempo las dos dimensiones.
Hacerlo sin perder la proporción es Escalar. Para bloquear esta relación en Photoshop es preciso mantener pulsada la tecla Mayúsculas. En caso contrario, podemos variar anchura y altura en diferente proporción con el mismo movimiento.
En otros programas como Photopaint, los nodos de esquina solamente escalan. La tecla Mayúsculas, entonces, sirve para que el nodo opuesto se mueva en sentido inverso, haciendo la transformación simétrica, como en Photoshop con la tecla Alt.
Un caso muy típico en el que escalamos una capa es cuando acabamos de traer de una imagen diferente una figura, y resulta ser más grande de lo esperado. Recordamos que en estos casos lo único que importa de los elementos trasvasados es su tamaño en píxeles, no el superficial o la resolución.
Al ajustar el tamaño, se pulsa la tecla
Mayúsculas para no deformar la figura.
Rotar
Si pulsamos dentro del rectángulo de nodos y arrastramos, estamos moviendo el objeto a otra posición. Si lo hacemos desde un punto exterior, hacemos que rote.
El centro de giro aparece en el centro del rectángulo de nodos, pero podemos llevarlo a otro punto, no ya de la imagen, sino fuera de ella y de su ventana. Los límites son los bordes de la pantalla. Pulsando la tecla Mayúsculas se limita la rotación a múltiplos de 15 grados.
Sesgar y Perspectiva
Con la herramienta Sesgar se actúa sobre un nodo lateral, moviendo un lado del rectángulo, sin salirse de la recta que lo contiene. El efecto da una inclinación al rectángulo, transformándolo en romboide, cuadrilátero de lados contrarios paralelos. Se pueden crear así perspectivas axonométricas.
Perspectiva, por otro lado, convierte el rectángulo en trapecio. Al mover un nodo de esquina, otro nodo se mueve simétricamente, según empujemos horizontal o verticalmente. Sirve para hacer efectos de perspectiva cónica central. Es rápido y predecible, aunque un poco limitado.
Selección transformada con
Rotar,
Sesgar y
Perspectiva.
Distorsionar y Deformar
Distorsionar permite mover libremente cada vértice del rectángulo, resultando en trapezoides con los que se logra cualquier perspectiva, incluso la cónica de dos y de tres puntos de fuga. Es una herramienta imprescindible para poder adaptar una foto frontal a un rectángulo deformado por la perspectiva.
Deformar es el comando más avanzado y complejo del grupo, ya que trata los lados del rectángulo como curvas Bézier. Maneja los cuatro nodos de esquina libremente, y dos tiradores asociados a cada uno que definen la dirección y amplitud de curvatura de los lados.
No sólo se puede hacer cualquier cosa de las que hacen los anteriores, sino también imitar filtros de deformación como esferizar, encoger, molinete, ondas, o incluso superficies cilíndricas y cónicas.
Forma ondulada creada con
Deformar.
En el tema de las transformaciones hay que admitir que Photoshop marca la diferencia. En la mayoría de los programas hay algunos comandos para modificar capas. Más escasos son los que aplican las transformaciones también a zonas seleccionadas, pero en el programa de Adobe se pueden usar incluso para modificar los contornos de selección, desde el menú Selección>Transformar selección.
Además, permite hacer transformaciones múltiples y controlar parámetros numéricamente desde la barra Opciones.
Transformación múltiple
Al acceder a Transformación libre en el menú Edición, con el atajo Control+T o con el menú contextual del ratón, aparece el rectángulo de nodos. Mientras no pulsemos Intro, el programa no ejecutará la transformación, así que podemos hacer varios movimientos o bien pasar de un comando a otro con simplemente pulsar el botón derecho y cambiando la orden. Incluso se puede deshacer un movimiento con Control+Z.
Teniendo en cuenta que cualquier comando de transformación -a excepción de los reversibles- altera la información porque significa una interpolación o remuestreo de datos, podríamos deducir que la transformación múltiple es muy dañina.
Pero no es así, ya que el programa no está aplicando realmente las operaciones, sino previsualizándolas. En el momento en que ejecutemos la transformación, los datos finales serán calculados directamente desde los iniciales.
Mientras estamos en plena operación, podemos echar mano también de la barra Opciones para establecer numéricamente las coordenadas de la posición, el tamaño en ancho y alto del objeto según diferentes unidades, y los grados de rotación y de inclinación.
Distintas posiciones en el selector del punto de referencia.
Pero su elemento principal seguramente es el selector del punto de referencia, que permite anclar uno de los nodos, de forma que los demás se moverán en relación a él. El nodo de referencia puede cambiarse para cada movimiento en la transformación múltiple, y hace también de centro de rotación.
Paulo Porta
Paulo Porta es profesor de instituto. Imparte plástica y fotografía digital y es autor del manual 'Fotografía e Imaxe Dixital'.
Los artículos de la serie "Mapa de bits" se publican, normalmente, los días 15 y 30 de cada mes.