El punto de partida para adiestrarse en los ajustes de color es practicar con las herramientas de ajuste tonal que hemos visto en artículos anteriores (Histograma, Niveles, Curvas), aplicándolas a imágenes monocromas o en escala de grises.
No es que sea fácil hacer una escala de grises perfecta, pero sí lo es valorarla con objetividad; apreciar si la imagen tiene una buena gradación o suavidad en las transiciones; si el rango de valores está bien aprovechado; si está poco o muy contrastada; si hay áreas quemadas o empastadas, o si las zonas de interés según el tema disponen de rango tonal suficiente para mostrar un buen detalle.
Al pasar a color, el tema se complica, pero los mismos conceptos pueden servirnos como base de razonamiento. Eso sí, siempre relativizados, ya que un mismo color puede transmitirnos cosas diferentes por influencia de los tonos circundantes, e incluso en relación con el tema de la imagen.
De ahí que existan tan variadas herramientas para manipular los colores. Hemos hablado también de cómo se describe y codifica el color en diferentes modos, y los programas aprovechan las distintas claves de lectura que estos modos nos dan. Esquemáticamente, la base de un ajuste puede estar en:
- Los canales de combinación aditiva -rojo, verde, azul- que funcionan individualmente como escalas de grises, aplicando sin problema todos los comandos de ajuste tonal. No es muy intuitivo, pero sí lo más fiable en cuanto a visualización del resultado.
- Los canales de combinación sustractiva -cián magenta, amarillo, negro- si estamos pensando en clave de impresión o tintado.
- La separación del componente de luminosidad. Es la manera de preservar las características cromáticas cuando actuamos sobre el brillo o el contraste.
- Los factores perceptivos del color -tono, saturación, brillo- que responden a las claves tradicionales de diferenciación de los colores. Es lo más intuitivo para nosotros, pero lo más ajeno al tratamiento real de los datos por parte del sistema informático.
Los modelos de color usuales RGB, CMYK, LAB y HSB se corresponden obviamente con estos cuatro apartados. En cuanto a las herramientas, prácticamente todas están orientadas al trabajo con canales de color -RGB, CMYK- o con factores perceptivos: tono, saturación, brillo, intensidad y contraste.
Corrección por canales de color
Tomemos como ejemplo un caso habitual: una foto RGB que tiene una dominante de color azulada. Si queremos corregirlo con Niveles o Curvas, bastaría con situarse en el canal azul y bajar el nivel de este primario en los tonos medios. Con Niveles moveríamos el regulador gris a la derecha, y con Curvas empujaríamos la línea abajo o arriba, según operemos en valores de luz o de tinta.
De arriba abajo: una imagen con dominante; corrección con la herramienta
Curvas, y la misma imagen tras el ajuste.
La opción Variaciones (Matiz de color en PhotoPaint, Empaque de filtro en Gimp) es una solución rápida de Photoshop basada en la rueda de color que forman los primarios aditivos y sus complementarios, que son los primarios sustractivos.
Pulsando la previsualización de un primario se aumenta la incidencia del canal correspondiente, mientras que pulsar la de su complementario equivale a disminuirla. Es un comando muy cómodo y rápido, aunque limitado en cuanto al control del alcance del ajuste.
Sección de ajuste tonal del comando
Variaciones.
Otra herramienta que hace lo mismo -pero mediante reguladores y, por tanto, con más flexibilidad- es Equilibrio de color (Balance de color en PhotoPaint o Paint Shop Pro). Es una opción mucho más cómoda, porque podemos ajustar a la vez más de un canal. Obsérvese cómo un pequeño ajuste en el canal verde afina un poco más el resultado:
Parámetros de ajuste con
Equilibrio de color y su resultado.
La herramienta Corrección selectiva (Color selectivo en PhotoPaint) puede parecer una versión de Equilibrio de color llevada al modo CMYK, pero lo cierto es que poco tienen que ver. En realidad, permite manipular la mezcla de tinta de cuatricromía con la que se imprimirán los primarios aditivos y sustractivos -blanco, negro y gris medio-, pensada para ajustes avanzados de preimpresión.
Tampoco es recomendable para los ajustes habituales el Mezclador de canales. Aunque es una de las mejores opciones para trabajos concretos -como convertir el color a escala de grises- y puede resolver situaciones complicadas -cuando un canal está corrompido o es demasiado ruidoso- al permitir trasvasar información porcentual de un canal a otro, su aplicación a la mejora general del color no aventaja a otros comandos más simples.
Para completar el repaso a las herramientas basadas en canales mencionamos una incorporación reciente en Photoshop, Filtro de fotografía. Como su nombre indica, simula el efecto del uso de filtros ópticos de diferentes tonalidades antepuestos en el objetivo, con la opción de regular su densidad.
Otra herramienta disponible en PhotoPaint es Proporción muestra/destino. Más compleja que la anterior, permite muestrear una zona de color y aplicarle un ajuste de niveles particular.
Corrección por cualidades perceptivas
En este segundo apartado, el comando más representativo es el denominado Matiz/Saturación/Luminosidad en PhotoPaint, Tono/Saturación en Photoshop o Tinte/Saturación/Luminosidad en Paint Shop Pro.
Actuando sobre el total de la imagen o sobre uno de los componentes primarios y secundarios, se modifica cualquiera de las tres características. Su manejo es tan fácil y efectivo que incluso para aplicar a una zona un color plano merece la pena rellenarla de cualquier tono medio y modificarlo rápidamente con Tono/Saturación, sin recurrir al selector de color.
También es muy útil para afinar una zona seleccionada que se acaba de colorear, o bien para aumentar o disminuir rápidamente la saturación global. Para compensar dominantes quizá no sea tan efectivo como Equilibrio de color, aunque también se podría hacer algo en el ejemplo, bajando la intensidad del componente azul. En Photoshop y Paint Shop Pro se puede delimitar manualmente la zona del espectro cromático que se va a ajustar.
Por su parte, Reemplazar color permite seleccionar la zona a corregir mediante muestreo con cuentagotas, igual que Gama de colores. En Photoshop es un poco más versátil que en PhotoPaint, que no da opción a sumar o sustraer muestras. En Gimp (Intercambio de color) se selecciona por valores RGB.
No presenta ninguna otra diferencia con Tono/Saturación. Aunque puede ser muy cómodo, por tanto, se trata de un comando prescindible. Es más, si queremos utilizar Gama de colores y definir selecciones complejas en combinación con otras herramientas de selección, tendremos que hacerlo previamente al uso de Tono/Saturación.
En esta imagen se hizo una selección rectangular sobre una de las lanchas, y después se modificó con
Reemplazar color.
En lugar de Reemplazar color, Paint Shop Pro cuenta con el comando Carta de Tintes, con el que se modifica individualmente el matiz para cualquiera de las diez referencias en que divide el espectro de color. Es rápido, pero un tanto imprevisible, y la luminosidad y saturación se gradúan globalmente.
Reguladores de
Carta de tintes en Paint Shop Pro..
Hay otras herramientas más orientadas al tratamiento combinado de los valores tonales y cromáticos. Es el caso de Tono de Color en PhotoPaint, que regula el brillo, la saturación y el contraste, parámetros que Photoshop integra como opción en Variaciones, o Rotación del mapa de color en Gimp, donde se pueden reemplazar colores indicando el rango de matices de origen y de destino con valores angulares en la rueda de color.
También es interesante en Photoshop la opción Igualar color, una evolución reciente de Tono/Saturación, pensada para solucionar las diferencias de tono que tantos quebraderos de cabeza nos dan cuando incluimos en un fotomontaje personajes de diferentes tomas.
El programa, en este caso, adapta la gama tonal de una imagen, capa o selección a otra imagen y la toma como modelo. La saturación y brillo se ajustan manualmente, y se añade un regulador de transición para dar aún mayor flexibilidad.
El equivalente en Gimp es Coloreo de muestra. Paint Shop Pro, por otro lado, dispone de un comando más limitado, pero que va en el mismo sentido: Corrección cromática manual, capaz de ajustar colores de la imagen a alguna de las muestras de un catálogo temático: tonos de follaje, de piel, de acuarela, etc.
Por último, cabe recordar que cualquiera de los programas avanzados permite utilizar prácticamente todas estas herramientas en forma de capa de ajuste, con lo que se pueden hacer correcciones locales, limitando cada capa a una zona concreta mediante una máscara.
Paulo Porta
Paulo Porta es profesor de instituto. Imparte plástica y fotografía digital y es autor del manual 'Fotografía e Imaxe Dixital'.
Los artículos de la serie "Mapa de bits" se publican, normalmente, los días 15 y 30 de cada mes.