Selecciones flotantes
El primer paso para flexibilizar el transporte de píxeles fueron las selecciones flotantes. Al desplazar parte de la imagen, la información se mantenía virtualmente en el aire, lo que permitía "sobrevolar" la zona de destino moviendo la selección hasta estar seguros de su nueva posición, pero sin sustituir los píxeles subyacentes. Finalmente, se "aterrizaba" pulsando la tecla Intro o cambiando de herramienta.
Más tarde, las selecciones flotantes se podían crear a partir de un contorno de selección con los comandos Copiar y Pegar, con lo que la información se duplicaba, conservándose en el lugar de origen.
Las capas trajeron una de las ventajas de manipular dibujos vectoriales. Se comprenden muy bien si pensamos en la manera tradicional en que se hacían los dibujos animados, donde los personajes se dibujaban en acetatos transparentes que se fotografiaban sobre un mismo fondo, desplazándolos y modificando sólo los cambios locales.
La imagen estratificada
El uso de capas requiere que en cada posición de píxel el programa pueda manejar información de color de dos o más píxeles diferentes. Esto, que seguramente en su momento requirió un gran esfuerzo de programación, una vez superado ha abierto una nueva dimensión para el retoque digital sin la cual muchos no sabríamos defendernos.
Las ventajas más inmediatas de manejar una imagen en diferentes estratos o niveles son que podemos desplazar ciertos elementos o figuras en cualquier momento sin afectar a la integridad del resto de la escena, y también aplicarles tratamientos tonales o modificaciones dimensionales por separado.
Es cierto que en la mayoría de los casos independizar un elemento en una capa requiere un trabajo previo de selección y que muchas de las utilidades de las capas se pueden resolver con selecciones. Pero una vez aislada una forma su manejo es mucho más flexible como capa.
Una imagen con capas es como un desmontable:
cada pieza se maneja por separado.
También es verdad que en la salida impresa o visualización final de la imagen las capas habrán de eliminarse. En realidad, éstas son útiles para el proceso y la manipulación. La mayoría de los formatos gráficos estándar no las soportan, y cuando lo hacen, como en las últimas revisiones del TIFF, pueden dar problemas al abrirlos con ciertos programas.
Por eso, algunos formatos como el PSD de Photoshop o el CPT de PhotoPaint son realmente formatos de trabajo, indicados para no perder ninguna característica del programa y continuar el proceso en otra sesión. Merece la pena casi siempre conservar una versión del trabajo completamente desmontada en piezas (PSD, CPT), por si acaso hay que retomar el proceso, y otra en el formato final indicado para la salida (TIFF, JPEG, GIF, etc).
Transparencia y fusión
Las capas completamente opacas no tienen mucho sentido. Se supone que debajo hay algo que debe aparecer en ciertas zonas. Un píxel opaco tapa lo que tiene detrás, mientras que si lo eliminamos -con el borrador, por ejemplo- o si lo ocultamos con una máscara, dejará ver la capa subyacente.
La transparencia puede también regularse, haciendo que algunos píxeles sean semitransparentes. En este caso lo que en realidad vemos es una mezcla de sus valores con los de la capa inferior, en relación al porcentaje de opacidad de la superior.
Al convivir dos píxeles de distintas capas en la misma posición, sus valores se pueden sumar, restar, promediar y dividir, y se pueden hacer bastantes cálculos más según cómo queramos combinar la información de las dos capas. Esto da lugar a los diferentes modos de fusión, que hoy sólo citaremos y que ya trataremos con calma más adelante para ver cómo se calculan y para qué puede servir cada uno de ellos.
En la paleta
Capas de Photoshop vemos las miniaturas de las capas y diferentes iconos e indicadores que ayudan a gestionarlas.
Existen distintas formas para crear una capa:
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Se puede crear una capa vacía, para lo cual suele haber un icono disponible. Es útil cuando queremos incorporar formas con herramientas manuales como el lápiz, el pincel, el aerógrafo, etc.
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Se puede duplicar una capa existente de varias formas. En Photoshop se hace con el comando Duplicar capa, o bien arrastrando una capa al icono de Nueva capa. También se duplica una capa si tenemos pulsada la tecla Alt cuando la desplazamos.
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Se puede transvasar una capa de un documento abierto a otro, arrastrándola de una ventana a otra, o bien desde la paleta Capas hasta el documento de destino. En este caso siempre se duplican. Arrastrar de ventana a ventana duplica automáticamente capas enlazadas o que formen grupo. Desde la paleta, sin embargo, no se adjuntan las enlazadas, pero se puede transportar un grupo.
- Con los comandos Copiar y Pegar se duplican capas enteras o se crean nuevas a partir de una zona seleccionada, del mismo o de otro documento.
En la próxima entrega hablaremos de los tipos de capa y de su manejo.
Paulo Porta
Paulo Porta es profesor de instituto. Imparte plástica y fotografía digital y es autor del manual 'Fotografía e Imaxe Dixital'.
Los artículos de la serie "Mapa de bits" se publican, normalmente, los días 15 y 30 de cada mes.