Después de disparar con la cámara, podemos optar por dejar directamente la tarjeta en la tienda de revelado o llevar en un CD las copias ya dimensionadas que hemos ajustado, reencuadrado, retocado y enfocado para sacarles el máximo partido. No cabe duda de que la mejor opción es la segunda. El inconveniente, no obstante, es que conlleva dedicarle muchísimo tiempo.
Organicémonos. Estableciendo una rutina personal de trabajo (“workflow”, la llaman los anglosajones), haremos más cosas en menos tiempo. Vamos a describir unas rutinas básicas centrándonos en el dimensionado de las imágenes, que es lo más inmediato, con referencias a Photoshop, aunque muchos programas cumplen bien este propósito.
Generalidades sobre las compactas digitales
Solemos clasificar las cámaras digitales por sus megapíxeles, esto es, la cantidad de píxeles en que dividen la toma. De esto depende directamente el margen de ampliación de la imagen, ya que los píxeles reflejan la cantidad de la información, pero no tanto la calidad.
De hecho, pensar que más megapíxeles dan más calidad es como pensar que cuanto más anchas son las ruedas de un coche más potencia tiene. Es normal que los coches potentes usen ruedas anchas, pero una cosa no depende de la otra. La calidad del objetivo y la del sensor tendrían, en este caso, más importancia.
Cualquier compacta tiene dos opciones para guardar la foto: tamaño y calidad. En lo referente al tamaño, la opción mayor corresponde a los megapíxeles efectivos de la cámara y la menor -muchas veces- a un tamaño estándar de pantalla. Solemos ver, por ejemplo, cámaras de casi 2 megapíxeles efectivos que ofrecen la posibilidad de realizar capturas a 1600 x 1200 (1,92 megapíxeles), 1024 x 768 y 640 x 480 píxeles.
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| Opciones de tamaño y de calidad de una compacta típica, la Canon PowerShot A70, de 3 megapíxeles. A la izquierda, los cuatro posibles tamaños que ofrece, desde el S (640 x 480 píxeles) al L (2048 x 1536 píxeles). A la derecha, los tres tipos de calidad o compresión para cada uno de los tamaños disponibles. |
La calidad indica el nivel de compresión del archivo JPEG. Cuanta más calidad, menos compresión. En general, las distintas opciones de calidad de las actuales máquinas compactas aprietan bastante, por lo que indicaciones como "óptima” o “superior", "muy buena" y "buena" podemos traducirlas por "aceptable", "mala" y "destrózame la foto, que quiero guardar muchas". Si queremos más autonomía y no necesitamos ampliarlas, es preferible jugar con las opciones de tamaño y evitar las calidades inferiores.
Cámaras de 2 megapíxeles
Un máximo tamaño habitual en las cámaras de 2 megapíxeles es el de 1600 x 1200 píxeles. Como veremos, es idóneo para copias clásicas de 15 x 10 centímetros. Veamos qué rutina debemos seguir (con Photoshop o con cualquier otro programa de retoque) una vez realizadas las capturas al citado tamaño:
1. Se descargan las fotos de la sesión a una carpeta del ordenador y se van abriendo en el programa de retoque.
2. Se hacen primero los ajustes tonales, a los que dedicaremos futuros artículos: revisar y ajustar los niveles de luz, de color, de nitidez...
3. Pasamos luego a los ajustes dimensionales. En Photoshop, accedemos al menú Imagen y al cuadro de controles Tamaño de imagen.


He aquí el cuadro de controles Tamaño de imagen de Photoshop. En él, vemos los siguientes elementos: tamaño informático del archivo, número de píxeles en ancho y alto, anchura y altura del documento, resolución o número de píxeles por unidad de superficie, casillas de verificación para tamaño de estilos (efectos de capa), restringir proporciones (bloquea la relación ancho-alto) y remuestreo, con el tipo de interpolación deseada. |
4. Desactivamos la casilla Remuestrear la imagen, dejándola en blanco, e indicamos una resolución de 271 ppp. (Con una resolución por encima de los 240 ppp podemos obtener impresiones de calidad fotográfica.) Veremos que el ancho de la copia quedará fijado en 15 centímetros.
5. En el mismo menú Imagen, accedemos ahora al cuadro Tamaño de lienzo, y donde pone 11,25 centímetros de altura, indicamos 10. No lo hicimos con la herramienta anterior porque se deformaría la imagen.
El centímetro y pico que sobra se recorta automáticamente por arriba y por abajo, pero podemos hacer que sólo se recorte por arriba, anclando en el casillero Ancla el borde inferior, o por abajo, si anclamos el borde superior.


Cuadro Tamaño de lienzo de Photoshop, compuesto por los indicadores de ancho y alto de la imagen según la unidad de medida el y casillero de anclaje. |


Existen varias opciones de anclaje para el recorte: por arriba, por abajo… |
6. Guardamos el resultado en el formato TIFF. También se puede optar por el formato del propio programa de retoque (Photoshop utiliza la extensión PSD) para conservar recursos del proceso, como las capas, los canales, los estilos, etc. También podemos optar por el formato JPEG de máxima calidad, si hay mucho problema con el peso de la foto. En todo caso, el formato TIFF es más universal que el PSD y mucho mejor para la impresión que el JPEG.
Esta copia será el máster a partir del cual haremos versiones para otros fines. He aquí un par de ideas:
Versión para utilizar como fondo de escritorio, para visionarla en pantalla como un pase de diapositivas, para una galería de fotos en Internet o para enviar por correo electrónico:
1. Si la foto es vertical, rotarla 90 grados.
2. En el cuadro Tamaño de imagen, activamos la casilla Remuestrear y ponemos un máximo de píxeles a la dimensión mayor (ancho en las imágenes apaisadas, alto en las verticales). Para las pantallas de ordenador, son cómodos los límites entre 700 y 800 píxeles para las apaisadas, y de 500 a 600 para las verticales.
3. Guardamos la versión en formato JPEG.
Versión para ilustrar un documento de texto que se imprimirá en blanco y negro:
1. Supongamos que trabajamos con una foto apaisada. En el cuadro Tamaño de Imagen, activamos las casillas Remuestrear y Restringir proporciones. Indicamos el tamaño en centímetros que queremos en el documento, bajando asimismo la resolución a 240 ppp.
2. En el menú Imagen, cambiamos el Modo a Escala de grises.
3. Guardamos la versión en TIFF.
Es muy conveniente disponer de una subcarpeta para cada cosa. Con lo que ya hemos hecho hasta el momento, podríamos contar -por ejemplo- con las siguientes: “Tomas”, “Másters”, “Pantallas”.
Cámaras de 3 megapíxeles
El máximo tamaño de imagen generalizado en esta gama de cámaras es de 2048 x 1536 píxeles (3,14 millones de píxeles).
Si tenemos en cuenta que, en términos binarios, 1 MB equivale a 1.048.576 bytes, una foto de estas características tiene exactamente 3 megapíxeles; abierta en un programa de ordenador, ocupa 9 MB de memoria, puesto que cada píxel son 3 bytes. En la tarjeta flash, la misma imagen ocupará mucho menos.
Para comprobar estos cálculos, podemos ver cuánto ocupan en la tarjeta 20 ó 30 fotos capturadas en la máxima calidad y calcular la media. Si es igual o superior a 1,3 MB (una séptima parte de 9 MB), la cámara no abusa de la compresión. Si la media baja de 1 MB, podemos considerar que el nivel de compresión es excesivo.


Una tabla de referencia de los tamaños para una cámara de 3 megapíxeles permite hacerse
una idea de las posibilidades que ésta ofrece. |
Veamos ahora la rutina a seguir:
1. Descargamos las fotos y las abrimos en el programa de retoque.
2. Hacemos los ajustes tonales: niveles de luz, color y nitidez.
3. Pasamos a los ajustes dimensionales, con el cuadro Tamaño de imagen.
4. Desactivamos la casilla Remuestrear e indicamos una resolución de 260 ppp. El tamaño de copia correspondiente es, como podemos comprobar, de 20 x 15 centímetros.
5. Guardamos el resultado en TIFF o PSD, teniendo en cuenta lo que ya hemos adelantado para las imágenes de 2 megapíxeles. A partir de este máster haremos versiones para otros fines. Ejemplos:
Versión para imprimir o revelar en la tienda una copia de 15 x 10 centímetros:
1. En el cuadro Tamaño de imagen, habilitamos Remuestrear y Restringir proporciones, subimos la resolución a 300 ppp y determinamos un ancho de 15 centímetros.
2. En Tamaño de lienzo, cambiamos los 11,25 centímetros de altura por 10 centímetros. También podemos determinar que el recorte sea centrado o no mediante la opción de anclaje, tal como comentábamos más arriba.
3. Guardamos la imagen, preferentemente en los formatos TIFF o PSD, como el máster.
Versiones para ver en la pantalla del ordenador o para documentos impresos a partir del máster. El procedimiento es el mismo que hemos detallado para las cámaras de 2 megapíxeles, sin olvidarnos de disponer una subcarpeta para cada tipo de versión.
Cámaras de 4 megapíxeles
El tamaño usual en las cámaras de 4 millones de puntos es de 2304 x 1728 píxeles (en algunos modelos, 2272 x 1704 píxeles). Si tenemos presente que 1 MB equivale a 1.048.576 bytes, tales imágenes tienen una resolución de 3,7 megapíxeles. Abiertas en el ordenador, ocuparán unos 11,1 MB de memoria, pues cada píxel lo componen 3 bytes. Un grado de compresión JPEG aceptable en la cámara, de 1/7 parte del tamaño, se traducirá en un peso de archivo en la tarjeta de unos 1,6 MB.


Tabla de referencia para los archivos que generan las cámaras de 4 megapíxeles |
Así las cosas, he aquí la rutina a seguir con estos archivos de 4 megapíxeles:
1. Descargamos las fotos a una carpeta del ordenador.
2. Abrimos el programa de retoque y hacemos los ajustes tonales.
3. Pasamos luego a los ajustes dimensionales. En el cuadro Tamaño de Imagen, desactivamos la casilla Remuestrear e indicamos un ancho de imagen de 20 centímetros. La resolución de 292'6 ppp es más que suficiente, y con cámaras de 2272 x 1704 píxeles habría muy poca diferencia, pues su resolución sería de 288,5 ppp.
4. Guardamos el resultado en los formatos TIFF o en PSD como copia máster. A partir de aquí, el resto del proceso es idéntico que con las imágenes de 3 megapíxeles, con la ventaja de que el máster estirado hasta 24 x 18 centímetros sigue proporcionando impresiones de calidad fotográfica.
Paulo Porta
Paulo Porta es profesor de instituto. Imparte plástica y fotografía digital y es autor del manual 'Fotografía e Imaxe Dixital'.
Los artículos de la serie "Mapa de bits" se publican, normalmente, los días 15 y 30 de cada mes.