F13 F13
4,8 Puntuación total
Ergonomía y diseño
Imagen
Objetivo
Prestaciones
Pantalla y visor
OPINIÓN DE USUARIO12 de noviembre, 20053.866

ESPERO QUE NO TE ARREPIENTAS

*** ESPERO QUE NO TE ARREPIENTAS ***



1. INTRODUCCIÓN



Espero que no te arrepientas de no haberla comprado. En realidad, esto sólo te sucederá si compras otra y dicha cámara no te satisface. Sin embargo, si compras esta cámara puedes estar seguro que nunca te arrepentirás de ello.



Es importante reseñar que nada es perfecto y todo tiene sus virtudes y sus defectos, empezando por nosotros mismos. Por tanto, hasta la mejor cámara tiene sus defectos y la peor cámara tiene sus virtudes.



Aunque todo esto parece un juego de palabras, quiero que quede claro que voy a tratar de ser objetivo y a realizar mis comentarios intentando evitar cuestiones subjetivas respecto al prestigio que pueda tener la marca Olympus o lo mejor o peor que me puedan parecer otras así como cursilerías relacionadas con características o prestaciones puntuales que pueden ser irrelevantes en la práctica. También voy a hablar claro sin ocultar las deficiencias que he apreciado pero tampoco dudaré en exaltar sus muchas virtudes.



Para que te resulte más sencillo leer el comentario he decidido estructurarlo a fin de que puedas tener las ideas un poco más claras.



2. CÓMO LLEGUÉ HASTA LA OLYMPUS C-770



La verdad es que fue un camino largo. Cuando decidí comprarme una buena cámara digital aún no se fabricaba la C-770. No me podía permitir muchos excesos económicos y la primera cámara en la que centre mi atención fue la C-720 con 3 Mp y zoom de 8 aumentos así como la C-730 con 3,2 Mp y zoom de 10 aumentos, aunque ésta última superaba los 500 Euros. Sin embargo, aún no estaba convencido de que fuera el momento de adquirir una de ellas ya que buscaba un poco más de resolución.



Poco después aparecieron las C-740 y la C-750 siendo ésta última la que centró toda mi atención ya que reunía prácticamente todas las características que buscaba en una cámara. Sin embargo, su precio, en torno a los 600 Euros, era francamente elevado y en ese rango de precios la competencia era mayor.



De esta manera me planteé otras alternativas. Una de ellas fue la Fuji S7000 que acaparó toda mi atención y que durante bastante tiempo consideré como la mejor opción. Sin embargo, el precio era considerablemente mayor, más de 700 Euros con la limitación de 7 aumentos. La verdad es dicha cámara tenia unas prestaciones extraordinarias en muchos aspectos tales como la velocidad de obturación mínima, supermacro a 1 cm. del objetivo, sensibilidad hasta 800 ISO (aunque limitada en resolución) y otras cuantas. Sin embargo, la visualización de muestras de fotografías obtenidas con esta cámara fue tajante para que descartara esta cámara. En las fotos se podía apreciar mucho grano (no confundir el grano con el ruido) y unos colores apagados poco reales (mas bien pictóricos). El problema del grano derivaba de que no podía bajar de 200 ISO unido a una compresión excesiva en formato JPEG.



La aparición de la Olympus C-770 puso muy difícil (bajo mi punto de vista y según mis preferencias) las cosas a la competencia. Olympus llegó al modelo cuasi perfecto con la inclusión de un visor electrónico de mejor calidad, nuevo procesador de imagen TruePic Turbo con un sensor de 4 Mp mejorado y con la dotación de un sistema de video de la que escasas cámaras de fotos pueden alardear, diseño aún más compacto y alguna otra mejora como el sistema de alimentación con baterías de Ión-Litio.



Pero también me planteé otras opciones que resumiré para no aburrir demasiado:



- Por ejemplo, la Nikon 5700, la cual era excesivamente cara para lo que ofrecía (en torno a los 800 Euros) y, al parecer, tenía problemas con el flash que se estropeaba y con "hot/dead píxeles" en el sensor.



-La Sony Cybershot F-717 era una excelente cámara, la única que permitía realizar fotos a oscuras mediante infrarrojos, sin embargo se quedaba en sólo 5 aumentos ópticos, era muy cara (más de 700 Euros) y tenía problemas de enfoque aunque la calidad de imagen era muy buena.



- La Konica Minolta Dimage A1 tenía muy buenas prestaciones con velocidades de obturación mínimas realmente sorprendentes, estabilizador de imagen y buena calidad óptica. Pero el ruido a partir de 200 ISO era perceptible y a partir de 400 excesivo. Además, teniendo en cuenta su elevado precio (cerca de los 800 Euros) y que su zoom se quedaba en 7 aumentos, me parecía difícil que pudiera llegar a decantarme por ella.



- Las HP 850 y 945. Mucha gente tiene perjuicios en contra de marcas provenientes del mundo de la informática o de la electrónica de consumo (paradójicamente parece que no pasa lo mismo con Sony o Panasonic) con lo que nunca se para a analizar sus productos. Creo que para descartar algo hay que, como mínimo, analizar los productos. La verdad es que la calidad de imagen de dichas cámaras es excelente, mucho mejor que otras de "marcas de prestigio" que se dedican "en exclusiva" a la fotografía. Incluso, la HP 945 incorpora una innovación como es el flash digital que sorprende por los buenos resultados que produce. Sin embargo la ambas se quedan en 8 aumentos y no tienen tanta versatilidad como la que buscaba. No tenían tantas posibilidades en manual. También carecían de zapata para flash externo. La HP 850, al parecer, consumía en exceso y era lenta y problemática para enfocar. La HP 945 no mejoraba demasiado y tenía un precio menos competitivo. La 945 superaba los 500 Euros aunque al aparecer ésta la 850 bajó de los 400. Por tanto, globalmente no me convencían ya que tampoco permitían almacenar imágenes sin comprimir.



- La Kodak EasyShare DX6490 era una cámara muy equilibrada con una muy buena relación calidad/precio, siempre ligeramente inferior al de la Olympus C-770. La verdad es que la calidad de la óptica era buena y los colores correctos pero se notaba en las imágenes un tratamiento excesivo de las mismas y al utilizar sensibilidades altas, las fotos se tendían a "empastar". Además no tenía la posibilidad de grabar imágenes en algún formato sin comprimir. Tampoco permitía enfoque manual. Tuve la oportunidad de tocarla y la calidad de los materiales dejaba mucho que desear. Por tanto, aunque en teoría era una cámara muy equilibrada y con muchas similitudes respecto a la Olympus C-770, en la práctica me encontraría muchas más diferencias de las esperadas. La verdad es que con el bajón de precio que sufrió al aparecer la DX7590 con 5 Mp (por debajo de los 400 Euros) fue difícil descartarla como la opción de compra más racional.



- Las Canon no me han convencido nunca y no porque su calidad sea mala ya que, en general, las Canon siempre ofrecen buena calidad de imagen, sino porque la relación calidad/prestaciones/precio me parece muy desfavorable, especialmente en las cámaras de cierto nivel. La más cercana a mis preferencias era la PowerShot S1, pero tenía sólo 3,2 Mp, pantalla de sólo 1,5 pulgadas, la calidad de los materiales era mediocre y la calidad de imagen no era "una cosa fuera de serie", de echo, al parecer, aparecían aberraciones cromáticas considerables. Su precio tampoco resultaba muy atractivo (más de 400 Euros). Por otra parte, la PowerShot Pro1 con visor electrónico se iba "por las nubes" con el precio y aunque tenía 8 Mp se quedaba en 7 aumentos ópticos. Si me hubiese metido en el segmento de los 8 Mp tendría que haber estudiado además otros modelos como la Sony F-828, la Minolta A2, la Olympus C-8080 y otras... pero sería hubiese sido desviarme de mi objetivo pues estaría hablando de otro nivel de precios bien diferente y no por ello me iban a ofrecer mejores prestaciones, salvo en resolución para imprimir/revelar fotos en grandes formatos.



- La Pentax MX4 tenía una muy buena relación calidad/precio. Sin embargo, las muestras que vi demostraban que la calidad global de la imagen no era demasiado buena siendo los colores poco vivos por lo que las fotos no me gustaban. La Kyocera Finecam M400R es un caso parecido a la Pentax aunque, quizás, ésta mejora a la anterior. En cualquier caso son más limitadas en características que la Olympus C-770.



- También me planteé otras Fuji como la S5000 o la S20Pro. Sin embargo, la primera se queda en 3 Mp aunque de buena calidad y sin interpolar, con zoom de 10 aumentos y buenas características. La verdad es que era una buena candidata a un precio similar al de la Olympus C-770 pero la resolución era algo escasa y la calidad de las imágenes no llegaban a las de las Olympus UltraZoom, especialmente en cuanto a colores se refiere. Por otra parte, la S20Pro tenía un precio bastante elevado (por encima de los 700) y juega con el truco de la interpolación. Por mucho que ensalce Fuji su CCD SR y publicite la cámara como una 6 Mp, en realidad es una buena 3 Mp, ya que los 6 Mp los consigue por interpolación. Teniendo esto en cuenta, la cámara resulta aún más cara por mucho que mejore el rango dinámico con dicha tecnología.



- La Konica Minolta Dimage Z3 partía con una relación calidad/precio difícil de superar (en torno a los 400 Euros). Con 12 un zoom de aumentos era insuperable en cuanto al rango de longitud focal y además disponía de estabilizador. Sin embargo uno de sus mayores defectos lo encontré en la fragilidad de su cuerpo que tuve la oportunidad de tocar. Además, no tenía la posibilidad de almacenar fotografías en algún formato sin comprimir. Por otra parte, al parecer, sufría problemas de ruido a partir de 200 ISO y en algunos modelos aparecían unas misteriosas bandas en las fotografías. La verdad es que las imágenes que yo he visto de prueba eran de buena calidad. Al parecer, tampoco el enfoque tampoco era su fuerte.



- Y he dejado para el final la que más quebraderos de cabeza me produjo, se trata de la Panasonic FZ20. Me gustaba mucho por su zoom de 12 aumentos con estabilizador. También por prestaciones y porque parecía robusta aunque su cuerpo era de plástico (es muy aparente). Además, un Mp más respecto de la Olympus C-770 no venía mal. Sin embargo, al ver las fotos de muestra pude apreciar un grano considerable incluso a 80 ISO en regiones de color uniformes como el cielo y a partir de 200 ISO se aprecia un ruido considerable en zonas poco iluminadas. Por otra parte su visor electrónico era muy mediocre (sólo 114.000 píxeles, siendo uno de los visores más pobres en resolución del mercado). Por otra parte, el sistema de video de la Olympus C-770 era muy superior al de la Panasonic. Además, la Olympus tenía otras grandes ventajas tales como su tamaño compacto, cuerpo metálico, mando a distancia de serie y alguna otra con las que la Panasonic no podía competir. El precio de esta cámara nunca me pareció justificable ya que cuando me compre la Olympus C-770 por 400 Euros, la Panasonic rondaba los 600 Euros. Es decir, consideré absurdo malgastar 200 Euros ya que balanceando los pros con los contras, la Panasonic FZ20 no me iba a dar mayores satisfacciones que la Olympus C-770. Además, dado su precio, los defectos de la Panasonic me iban a parecer más graves que los de la Olympus C-770.



3. POR QUÉ ME DECIDÍ POR LA OLYMPUS C-770



Evidentemente hay muchas razones. Algunas son:



- Una de las más importante es la elección de la Olympus C-770 por refutación, la cual he explicado anteriormente. De todas las opciones que tenía, la que más virtudes tenía y menos defectos era la Olympus C-770, siempre teniendo en cuenta el precio.



- Otra de las razones sería plasmarte todas las características técnicas y sus posibilidades descritas en el manual, que podéis descargar de la página de Olympus España [].



- También fue importante en la elección la difusión de la marca, ya que la encuentras fácilmente en cualquier establecimiento comercial y su servicio técnico. En muchas tiendas me hablaron mal de servicios técnicos como el Nikon (malo en todos los aspectos) o el de Minolta (muy lento). Ciertas marcas como Panasonic, Kyocera o Pentax no son siempre fáciles de encontrar y resulta más complicada su compra así como hacer uso de su garantía en caso de que fuera necesario.



- Existen muchos accesorios para las Olympus UltraZoom tanto originales de Olympus como otros equivalentes desarrollados por terceros.



- Y sobre todo y ante todo por su calidad de imagen. No he visto fotografías que me gusten más que las de las Olympus UltraZoom y, en particular, de la C-770.



4. COMPRA DE LA OLYMPUS C-770



La Olympus C-770 viene en una caja con tapa, correa, una batería de Ión-Litio de 1090 MAh, una tarjeta de memoria xD de 32 Mb, un mando a distancia para poder realizar disparos sin tocar la cámara a una cierta distancia, cable USB, cable de video compuesto, cargador de batería con su cable, manual básico (impreso), guía de comienzo rápido, manual extendido (en formato digital), el programa Camedia Master 4.2 (actualizable a la versión Pro) para manejar las fotos y poder componer fotografías panorámicas, el programa Video Studio 7 SE para el tratamiento del video y, por supuesto, la tarjeta de garantía.



Evidentemente, hay accesorios que resultan casi imprescindibles y que suponen un desembolso extra que hay que considerar:



- Para empezar, una tarjeta de memoria de mayor capacidad. Yo adquirí una xD de Olympus de 256 Mb. Las de Olympus son las únicas que permiten componer fotografías panorámicas. Esto no es ningún problema ya que las xD de Olympus son las más baratas y traen una funda para 6 tarjetas (a mi me costó 40 Euros).



- Si utilizas tarjetas de memoria de 256 Mb o más, o bien varias tarjetas, resulta casi imprescindible comprar una segunda batería. La original de Olympus resulta cara pero las hay equivalentes de otras marcas por menos de la mitad de precio. Por ejemplo, yo compré una Hama por 21 Euros.



- Un bolso para guardar la cámara con espacio suficiente para guardar los accesorios conjuntamente. Es conveniente que sea acolchado y manejable, que sea de fácil acceso y donde las cosas no estén "apretujadas". Por ejemplo, yo compré uno por 11 Euros.



- Es muy útil el adaptador para lentes que se puede acoplar a la cámara. Gracias a este adaptador se pueden colocar lentes multiplicadoras para teleobjetivo y gran angular además de poder colocar filtros de diferentes tipos. Yo recomiendo comprar el adaptador de Olympus que es metálico de excelente calidad. Yo compré el original de Olympus que realiza una adaptación de 45,6 mm a 55 mm y me costó 36 Euros. La verdad es que es caro pero merece la pena ya que hay otros equivalentes que son de plástico y realizan la adaptación de 45,6 mm a 52 mm con lo cual no se podrían adaptar las lentes de Olympus.



- Un filtro UV o Skylight de 55 mm enroscado en el adaptador cierra herméticamente el conjunto de lentes desplegable de la cámara, lo cual evita que entre polvo, no sólo en las lentes sino en el resto de la cámara, así como gotas de agua u otros líquidos. Yo compre un Skylight de la marca Hoya y me costó 10 Euros.



- Tapa para el filtro si no quieres que se te raye. Además, la tapa evitará que el Sol pueda deteriorar el interior de la cámara si la dejas cara al sol, especialmente en verano. A mi me costó 3 Euros la puñetera tapita.



- Un trípode también es altamente recomendable, ya sea un mini trípode que se pueden adquirir a partir de menos de 3 Euros, o bien un trípode más versátil. Yo adquirí uno realmente barato de la casa Hama con funda y una altura máxima de 1,53 cm por sólo 17 Euros y resulta realmente útil pues es muy manejable y se adapta prácticamente a cualquier necesidad.



Si tienes dinero de sobra, viene bien el multiplicador de gran angular ya que los 38 mm de la cámara se quedan un poco cortos en ciertas situaciones, así como un flash externo orientable puede ser interesante para ampliar las posibilidades de la cámara en interiores. Otra opción interesante puede ser un filtro polarizador para ciertas fotografías donde podrían molestar los reflejos.



5. PRIMER CONTACTO CON LA CÁMARA



Desde el primer momento en el que coges la cámara resulta agradable. Es muy ergonómica y su peso está muy bien equilibrado. Aunque es ligera, para el tamaño que tiene se percibe un peso considerable y el tacto suave de su superficie de aleación metálica produce una agradable sensación de utilizar un aparato sólido y consistente.



Todos los botones y controles de la cámara son fácilmente accesibles y muy intuitivos. Tanto la tapadera de la batería y la tarjeta como la de las clavijas para USB, video compuesto/micrófono externo y adaptador son consistentes y están bien diseñadas (nada de engorrosas tapas de goma). El flash se puede levantar manualmente si se desea utilizar o bien dejarlo oculto para evitar que entre en funcionamiento de forma automática.



Cuando la enciendes por primera vez, sorprende la calidad de la pantalla TFT y del visor electrónico, ofreciendo unas imágenes muy nítidas y con un color muy real. El refresco de ambos es muy rápido y únicamente en condiciones de luz escasa se aprecia un mínimo retardo ante movimientos rápidos. Los menús son amplios, lo cual es obvio teniendo en cuenta el elenco de características que tiene la cámara. Al principio cuesta un poco de trabajo recordar dónde está cada cosa. Sin embargo, una vez que lo aprendes resulta relativamente rápido acceder a cada ítem y además dispone de 4 accesos directos al activar el menú. También se pueden personalizar algunos botones y permite grabar hasta 4 configuraciones personalizadas donde puedes establecer tus parámetros favoritos según el tipo de fotos que suelas hacer.



La cámara permite previsualizar las fotos, ampliarlas, verlas en miniatura, ver parte de la información EXIF, rotarlas, recortarlas, ver una tras otra de forma automática, etc. tanto en la pantalla como en el visor. Igualmente los menús se pueden visualizar tanto en la pantalla como en el visor, sólo que, inicialmente, al acceder al menú o a la previsualización de imágenes pasa a activarse la pantalla por defecto.



El control del zoom es rápido y sencillo mediante una pequeña palanca acoplada al botón del obturador. Dicho botón ofrece un tacto muy agradable y al apretarlo hasta la mitad de su recorrido la cámara enfoca rápidamente y de una forma muy precisa. Incluso con muy poca luz, el enfoque automático de la cámara se comporta de forma excelente. Además, la cámara tiene la posibilidad de utilizar el enfoque continuo que asegura que esté enfocado cualquier objeto al que apuntamos con la cámara y enfoque manual. Sin embargo, éste resulta un tanto engorroso ya que aparece una escala en metros y aparece en el medio de la pantalla o del visor una zona de la imagen ampliada para que controles el enfoque pero que, a mi personalmente, me despista y ralentiza la toma de la fotografía considerablemente. Además el teórico enfoque al infinito nunca lo alcanzas en manual.



Por lo que respecta a los modos, yo personalmente siempre he utilizado el modo A/S/M para poder controlar la apertura y/o la velocidad de obturación manualmente y obtener la exposición que más me place. Sin embargo, la cámara tiene, además de los modos P y AUTO, 6 modos para prácticamente cualquier situación que nos podamos encontrar. Y además está el modo "My" con hasta 4 configuraciones personalizadas. Todos estos modos son accesibles con la rueda que se encuentra en la parte superior de la cámara.



También es destacable el botón que permite bloquear el enfoque o bien la exposición, el que permite utilizar el control remoto o el temporizador y el botón que permite seleccionar la forma en que trabajará el flash (como relleno, con reducción de ojos rojos, con sincronización lenta, etc.).



El acoplamiento del adaptador de lentes a la cámara es extraordinario. Al ser metálico resulta muy consistente para sujetar la cámara con más aplomo. Al colocarle el filtro ultravioleta las lentes de la cámara quedan herméticamente cerradas. Dicho adaptador, junto con el filtro, no afectan para nada la calidad de las imágenes ni en gran angular ni en teleobjetivo. No hay problemas de viñeteo. Solamente se produce una pequeña zona de sombra en la zona inferior de la fotografía al utilizar el flash en gran angular debido al incremento del diámetro del objetivo que se soluciona utilizando una distancia focal algo mayor. A "ojo de buen cubero" yo diría que aproximadamente de unos 50-60 mm equivalentes en adelante desaparece el problema. No obstante no afecta demasiado al motivo fotografiado por lo que sólo deberás de desenroscar el adaptador en casos muy puntuales si eres puntilloso con el resultado (yo hasta ahora nunca lo he hecho).



Al tratarse de una cámara ligera, se puede utilizar cualquier trípode. Además, su diseño permite cambiar la batería o la tarjeta de memoria sin necesidad de desmontarla del soporte del trípode.



La correa es cómoda y como la cámara es pequeña y ligera puedes llevarla colgada durante horas sin cansarte ni molestarte.



El mando a distancia resulta enormemente útil cuando utilizas trípode y, sobre todo, en fotografía nocturna con largas exposiciones. También es muy útil para el autorretrato ya que puedes disparar la cámara en le instante que desees sin tener que esperar al temporizador.



Por lo que respecta al programa Camedia Master 4.2, no es "una cosa del otro mundo" pero es completo. Ayuda a transferir imágenes, visualizarlas y ordenarlas, se pueden hacer álbumes, calendarios, postales o índices para imprimir. También permite realizar presentaciones sencillas de un conjunto de fotografías, crear álbumes en HTML para colocarlas en páginas Web o formatear las fotos para enviarlas más cómodamente por correo electrónico. Lo mejor del programa es la posibilidad de unir fotografías para componer panoramas. Esto se puede hacer de forma automática o manual (el modo manual sólo está disponible si actualizas el programa a la versión Pro).



La verdad es que el Video Studio 7 SE no lo he instalado porque no suelo utilizar la cámara para grabar video. Solamente grabé en una ocasión unos minutos y la calidad es extraordinaria, equivalente a la de un DVD. Con una tarjeta de 256 Mb puedes grabar un máximo de 16 minutos y 34 segundos. No tiene límite de tiempo sino que puedes grabar hasta que se llene la tarjeta. La cámara también admite un micrófono externo lo que le otorga mucha más flexibilidad y, además, permite utilizar el zoom óptico mientras grabas (tanto video como sonido).



Por cierto, la cámara también permite grabar unos segundos de sonido mientras disparas la fotografía y que podrás adjuntar a la misma posteriormente. Además, tanto la pantalla de inicio como de apagado de la cámara la puedes personalizar con tus imágenes y sonidos.



La estética, auque es algo subjetivo, es muy bonita y los ajustes de los materiales son buenos con un tacto agradable (incluyendo al adaptador de lentes).



6. CRÍTICAS DERIVADAS DE SU USO



Vamos a comenzar por lo "malo" para poder acabar luego con un "buen sabor de boca". En realidad, las ciertas críticas no son precisamente "malas" sino que son cuestiones que se podrían mejorar para hacer más cómodo o agradable su uso. Tampoco creo que sea justo comenzar a "pedirle peras al olmo" y criticar cuestiones tales como la falta de estabilizador (tal y como hacen algunas personas). Eso no es criticar una cualidad de la cámara, eso es demandar nuevas características.



La primera crítica recae en un par de "hot píxeles" que detecté la primera semana en que me la compré, en algunas fotografías realizadas con velocidades de obturación lentas, en torno al segundo en adelante. Esto me causó bastante alarma ya que no me parecía algo normal. Sin embargo, esto me llevó a investigar información sobre el tema de los "dead/hot píxeles" y descubrí que, en realidad, se trata de un problema congénito de los CCD's ya que el proceso de fabricación es complicado y a mayor número de píxeles integrados en una misma unidad de superficie más se acentúa más el problema. Parece ser que al fabricar los CCD's se realizan "planchas" que luego se recortan conforme al tamaño del sensor pero siempre existen algunas imperfecciones en la superficie de estas planchas y esto se traduce en un cierto porcentaje (pequeño) de fallos. De hecho hay marcas como Sony (si no recuerdo mal) que en su garantía especifican que es admisible un producto con hasta 5 píxeles muertos o defectuosos. Otras marcas siguen otros criterios. Este problema no sólo afecta a los CCD's sino también a las pantallas TFT donde este fenómeno es mucho más conocido. Al parecer, la marca Nikon es la que más problemas ha tenido y algunos modelos presentaban decenas de píxeles muertos o defectuosos tanto en CCD's como en TFT's. Afortunadamente la llevé a la tienda y me la enviaron al servicio técnico de Olympus. La verdad es que esperaba que fueran más eficientes ya que tardaron 3 semanas en devolverme la cámara. El vendedor me dijo que "le habían cambiado el procesador" lo cual resulta inverosímil. En realidad, creo que lo único que hicieron fue actualizar el firmware (ya que lo verifiqué) para que el procesamiento de la imagen fuera más efectivo (lo cual es bien diferente). La verdad es que el vendedor fue un "cabroncete" ya que podía habérmela cambiado por otra antes de firmarme la garantía. Sin embargo, por otra parte me alegro de que no me la cambiaran por otra ya que el TFT está perfecto sin defectos y el visor electrónico también. Finalmente, hay que destacar en favor de la Olympus C-770 que ésta dispone de una función denominada "píxel mapping" que permite mapear el CCD para evitar este tipo de problemas. Esta característica es importante y, salvo en algunas cámaras profesionales, no se suele encontrar en modelos de otras marcas.



Otra crítica sería el sistema de enfoque manual. Personalmente, preferiría que no apareciera en el centro del visor o de la pantalla una parte de la imagen ampliada sino que se viera la imagen globalmente más o menos enfocada así como que el enfoque al infinito hiciera honor a su nombre. A su vez sería deseable que se pudiera realizar la operación más rápidamente.



Y algo no se entiende muy bien es la razón por la cual al acceder a los menús se activa automáticamente la pantalla. Supongo que los ingenieros de Olympus lo habrán hecho para que resulte más cómoda la visualización. Sin embargo, personalmente, me parece que sería más lógico que si estás utilizando el visor, el menú aparezca directamente por el visor y seas tú quien decidas si deseas utilizar el visor o la pantalla. En realidad, una vez que te acostumbras no supone un problema ya que en cuanto cierras el menú vuelve a activarse el visor en el caso de que lo estuvieras utilizando, sin embargo la activación de la pantalla supone un mayor consumo de la batería de forma innecesaria.



7. Y SI LE PEDIMOS PERAS AL OLMO...



Si nos pusiéramos a pedir y sin entrar en cursilerías ni estridencias, creo que podríamos pedirle un anillo para el enfoque manual que nos permitiese hacer las cosas de una manera más convencional, una pantalla orientable y que tuviese la posibilidad de girarla hacia dentro de la cámara para que no se rayase y un estabilizador de imagen podría estar bien siempre que éste no incrementase su tamaño y no empeorase las imágenes en aquellas situaciones en las que no es necesario el estabilizador, como es el caso cuando utilizas un trípode. Y bueno, puestos a pedir, un sensor CCD mayor con más mega píxeles que permitiese sensibilidades de hasta 800 ISO y niveles de ruido bajos. También estaría bien una batería que durara el doble.



8. MITOS Y LEYENDAS



Creo que hay una serie de mitos que he visto y que me gustaría aclarar:



- Una cámara con más mega píxeles tiene mejor calidad de imagen. Esto es completamente falso ya que una resolución mayor produce imágenes más grandes pero nunca mejores. La única diferencia estriba en que si haces una ampliación generosa tendrás menos necesidad de "alterar" la original. No obstante, en ocasiones una buena imagen de menor resolución puede producir mejores ampliaciones que una de mayor resolución y peor calidad. La calidad de la imagen vendrá dada sobre todo por la calidad de la óptica, del sensor, del sistema de procesamiento de imágenes y del fotógrafo.



- La pantalla de la Olympus C-770 se raya fácilmente. Esto dependerá de lo cuidadoso que seas y no es cierto que se raye con tanta facilidad. Lo que sí es cierto es que no dispone de la capa de plástico duro de protección que incluyen otros modelos. Sin embargo, a menudo, dicha protección produce muchos reflejos que dificultan la visualización de la pantalla, problema que no tiene la Olympus C-770.



- Las lentes de la Olympus C-770 tienen holgura y "parece que se van a salir". Esto es un parecer exagerado y con poco fundamento. Muchas de las cámaras zoom o ultrazoom presentan una cierta holgura ya que las lentes se tienen que desplegar y desplazar, sin embargo no es tan grande como para que "parezca que se van a salir". Yo personalmente sólo he percibido esta holgura en contadas ocasiones en que he movido enérgicamente la cámara. Por otra parte, he leído comentarios de personas que llevan varios años con las UltraZoom de Olympus y afirman que la holgura sigue como el primer día y no ha supuesto ningún problema. Por el contrario, he leído comentarios de personas con otros modelos que aseguran que la sus cámaras han ido adquiriendo cada vez mayores holguras. En cualquier caso creo que se trata de algo sin importancia. No obstante el adaptador de lentes junto con un filtro cierra herméticamente el objetivo lo cual evitará que el polvo se pudiera introducir por cualquier mínima holgura.



- Es un defecto que la Olympus C-770 no tenga estabilizador de imagen. Esta afirmación es estúpida ya que en cualquier caso sería una ausencia en la cámara y no un defecto de la misma. Por otra parte, posiblemente, la inclusión de dicho artefacto implicaría un tamaño y un peso mayores de la cámara.



9. GRANDEZAS DE LA OLYMPUS C-770



Podría decir que en la Olympus C-770 todo son grandezas y no mentiría.



El tema de los "hot/dead píxeles", como ya expliqué, no es un problema particular sino común a todas las cámaras tanto fotográficas como de video digitales así como a monitores y pantallas de TFT. Por otra parte, el enfoque manual es prescindible ya que cuenta con un excelente enfoque automático bloqueable. Finalmente, el tema de los menús y su visualización por el visor o la pantalla es una cuestión de acostumbrarse.



Comenzando por la parte física, su cuerpo, como ya he comentado, es muy compacto (me cabe en la palma de la mano y me sobra mucha mano), es robusto, de tacto agradable y muy equilibrado en el peso. Puedes llevarla colgada durante horas del cuello sin molestar.



Tanto el visor como la pantalla son excelentes, con una cobertura del 100 % de la escena y un refresco "en tiempo real". Sólo en condiciones de mala iluminación ante movimientos rápidos se produce un mínimo retardo. Los colores y la nitidez de ambos artefactos son extraordinarios. La pantalla TFT se ve bien en la mayoría de las circunstancias salvo cuando el Sol fuerte incide directamente sobre la pantalla debido a la pérdida de contraste, cosa que ocurre en cualquier pantalla, ya sea de cámaras o de ordenadores. Pero no tiene problemas de reflejos. También, a veces, a contra luz, el Sol te "ciega" y te cuesta verlo. Por eso, en todas estas circunstancias lo mejor es utilizar el visor electrónico con el que no tendrás ningún problema independientemente de la luz existente. Sin embargo, la pantalla es muy útil para hacer súper macros y cuando utilizas el trípode.



Una vez aprendidos los menús y acostumbrado a ellos, junto con la personalización de los accesos directos, resulta bastante rápido configurar los parámetros para tomar una instantánea. Tanto en el visor como en la pantalla tienes siempre la información sobre la configuración actual e, incluso, un histograma si lo deseas.



El exposímetro de la cámara funciona muy bien. De hecho, en automático las deja "clavadas" tanto en exposición como en enfoque. El bloqueo de la exposición resulta muy útil cuando hay altos contrastes como ocurre en pleno verano a mediodía. El sistema de enfoque automático es bastante rápido pudiendo enfocar a cosas en movimiento más que dignamente. Incluso con poca luz funciona bien. Solo en situaciones muy complicadas como objetos lejanos con niebla o la luna durante el día pueden plantear problemas, pero no creo que sea un problema particular de esta cámara sino que pienso que es un problema común a todas por limitaciones tecnológicas. Por otra parta, dispone de bloqueo de enfoque permanente que puede ser útil precisamente para enfocar objetos que se mueven rápidamente y que te dan poco tiempo para actuar. La cámara permite utilizar distintos tipos de medición así como permite realizar las mediciones no sólo en el centro de la imagen sino también en otras partes, muy útil cuando el protagonista no está en el centro. Todo esto permite obtener la fotografía deseada prácticamente en cualquier situación.



El sistema de enfoque funciona realmente bien. Yo he fotografiado aviones militares en maniobras, águilas volando, helicópteros volando, coches de gasolina teledirigidos en plena carrera, personas caminando,... y los he conseguido enfocar perfectamente. Bien es cierto que puede que no lo consigas siempre pero como estás ante una digital puedes realizar varios disparos y quedate con la mejor instantánea. Con luz muy escasa, casi a oscuras, el enfoque automático también funciona bien y resulta muy preciso aunque puede ser que tarde un poco más.



El sensor funciona muy bien con cualquier sensibilidad aunque las sensibilidades de 64 ISO y 100 ISO son las mejores. Con estas sensibilidades no aparece ni grano ni ruido. He realizado fotografías con exposiciones de hasta 5 segundos sin utilizar el sistema de reducción de ruido y no aparece ruido alguno. A 200 ISO las fotos siguen siendo muy buenas con una iluminación adecuada y el grano resulta muy fino, de hecho con buena iluminación apenas se percibe. Sin embargo, en zonas mal iluminadas y con determinados tiempos de exposición (normalmente lentos) puede aparecer algo de ruido, pero muy poco en cualquier caso. Sólo en el caso de utilizar exposiciones muy largas de varios segundos resulta necesario utilizar el sistema de reducción de ruido. Con 400 ISO el grano es perceptible incluso con buena iluminación. Te recuerdo que las películas químicas de emulsión rápida también presentan grano ya que es algo inherente a la naturaleza de los materiales fotosensibles. Sin embargo con buena iluminación no aparece ruido alguno. Pero, como es obvio, en cuanto la luz escasea o aumentamos el tiempo de exposición el ruido aparece de una forma más evidente, aunque éste es siempre muy discreto y se produce con una distribución muy uniforme por lo que no suele ser molesto. No obstante, en este caso, es recomendable utilizar el sistema de reducción de ruido para cualquier exposición larga.



El rendimiento de la cámara es extraordinario. He realizado fotografías nocturnas de monumentos iluminados, de la calle por la noche, de interiores donde apenas había luz y te costaba ver las cosas y el resultado es sobresaliente (por supuesto, siempre con exposiciones largas).



El mando a distancia es sumamente útil. Yo siempre lo llevo cuando utilizo el trípode. Permite elegir el momento del disparo sin que haya un contacto físico con la cámara con lo que ésta es totalmente estable. Gracias al mando a distancia he conseguido realizarme buenos autorretratos sin cansarme demasiado.



La posibilidad de controlar el flash a tu antojo también es muy importante. Hay cámaras que disparan automáticamente el flash si detectan que es necesario, en cambio con esta cámara tú eliges si quieres utilizarlo o no. Además, aparte de las modalidades de funcionamiento (relleno, prevención de ojos rojos, sincronización lenta, etc.) permite controlar la intensidad del flash para que este resulte más o menos contundente. También es una cualidad destacable la doble lámpara del flash a fin de que este sea más efectivo en las distintas distancias focales.



A mi personalmente no me gusta utilizar el flash, independientemente del tipo que sea y por muy bueno que sea. No obstante, los resultados que proporciona el flash de doble lámpara de la Olympus C-770 es más que satisfactorio y es especialmente útil en interiores oscuros o por la noche. Yo he realizado fotos con flash de relleno a contra luz, con reducción de ojos rojos y en lugares oscuros con sincronización lenta y los resultados son satisfactorios en todos los casos. No obstante, como ya he comentado, soy más partidario de exposiciones largas sin utilizar flash, siempre que sea posible.



El superzoom que permite conseguir los 14 aumentos ópticos aunque limitados imágenes de 2 Mp también es una característica interesante aunque yo no la suelo utilizar.



Por lo que respecta al sistema de grabación de imágenes es excelente. Yo suelo utilizar siempre el formato JPEG con máxima calidad a 4 Mp con una relación de aspecto 4:3 ya que me parece la mejor en cuanto a calidad/rendimiento/velocidad. El algoritmo de compresión es una maravilla ya que no utiliza grandes compresiones y no produce los efectos colaterales que se pueden apreciar en otras cámaras. Los ficheros vienen ocupando unos 2,5 Mb de media. Esto contrasta mucho con otras cámaras de 5 Mp que producen ficheros en torno a los 2 Mb. Un ejemplo más extremo es la Fuji S7000 que con 6 Mp produce imágenes de poco más de 1,5 Mb.



La cámara también permite grabar imágenes sin comprimir en formato TIFF aunque esto supone un consumo mucho mayor de memoria (unos 11,2 Mb), ralentiza la escritura en la memoria y no hay grandes diferencias en la práctica en cuanto a calidad (sólo si eres muy sibarita y la estudias detenidamente con un programa de tratamiento de fotografía puedes ver algunas diferencias). Por tanto, sólo si eres muy puntilloso y quieres hacer ampliaciones puede ser útil pero en la práctica se utiliza poco, al menos yo lo utilizo poco.



La Olympus C-770, además permite obtener imágenes con una relación de aspecto de 3:2 así como obtener imágenes de hasta 3200x2400, es decir, 8 Mp interpolados. Aunque todos sabemos que la interpolación atenúa la calidad final, te puedo asegurar que los resultados te sorprenderán para bien. Se nota más grano pero la nitidez y la calidad son muy buenas. Puedo asegurarte que no te decepcionará. Yo he realizado algunas tomas con esta resolución para hacer ampliaciones. Aún no las he revelado pero repito que la calidad es muy buena y visualizándola al 100 % no desmerece en absoluto. Creo que es una característica que es más loable de lo que pudiera parecer y no conozco otras cámaras que ofrezcan esta posibilidad, salvo la Fuji S7000 cuyos resultados son mucho peores que los de la Olympus C-770 (lo he podido comprobar a través de fotos de muestra de la Fuji).



La Olympus C-770 también permite obtener fotos secuencialmente al oprimir el obturador, aunque no sea demasiado rápida entre captura y captura. Si la acción que se pretende capturar no es excesivamente rápida puede ser útil ya sea para reconstruir la escena paso a paso o bien para quedarnos con la mejor instantánea. No obstante, la cámara también dispone de "bracketing" para realizar hasta 5 tomas diferentes con diferentes valores de compensación por exposición de forma automática. Esto te asegurará que siempre hay una instantánea bien expuesta.



Si deseas realizar fotografías panorámicas, la cámara proporciona unas guías que facilitan el trabajo para asegurar que la unión de las diferentes tomas sea correcta. Posteriormente, el programa Camedia Master 4.2 te las une automáticamente. El panorama se puede realizar horizontal o verticalmente en cualquiera de los sentidos.



Por supuesto no podemos olvidar los modos macro y supermacro. Éste último permite obtener fotos de objetos colocados a sólo 3 cm. Yo diría que en la práctica puedes acercarte incluso más, lo que ocurre es que terminas haciendo sombra o atenuando la luz considerablemente. La verdad es que la nitidez es extraordinaria y el enfoque muy preciso. Si necesitas hacer un macro de algo mayor o bien no puedes acercarte mucho al objeto a fotografiar, puedes utilizar el modo macro y ajustar mediante el zoom a la distancia focal que más te convenga.



He realizado muchas macrofotografías de plantas, flores, insectos, pequeños objetos de apenas unos milímetros y el grado de detalle obtenido es superlativo.



El consumo tampoco creo que esté mal. Tienes que tener en cuenta que el tamaño de la batería es realmente compacto. Tiene el tamaño de un llavero y es capaz de aguantar en torno a 2 horas sin parar. Por otra parte, precisamente no llega a 2 horas la carga total de la batería por lo que si tienes 2 baterías mientras gastas una cargas la otra.



No voy a entrar tampoco en detalles acerca de la versatilidad de esta cámara en cuanto al control de la imagen a través del balance de blancos, contraste, saturación, etc. porque su funcionamiento en automático es cuasi perfecto. No obstante puede estar bien manipular el balance de blancos eventualmente para conseguir efectos artísticos o mejorar el tratamiento del color si te parece que éste no es adecuado. Yo personalmente creo que el tratamiento que hace del color es exquisito y ha sido precisamente el color de las imágenes una de las cosas que más me ha gustado siempre de la Olympus C-770.



El sistema de previsualización de imágenes es muy bueno y la ampliación de las imágenes es muy útil para poder comprobar la nitidez real de la fotografía y descartarla in-situ si ésta no es satisfactoria. También permite proteger las imágenes contra el borrado accidental.



Tampoco puedo dejar de destacar el extraordinario sistema de video capaz de realizar hasta 30 capturas por segundo a un resolución de 640x480 píxeles en formato MPEG-4, el cual es uno de los más eficientes que existen. Proporciona una calidad equivalente a la de un DVD y al ampliar los vídeos apenas se produce "apixalamiento". Los 30 fps le proporcionan una fluidez perfecta puesto que el para el ojo humano se solapa cualquier sucesión de imágenes que superen las 24 por segundo. También admite el uso de un micrófono externo, lo cual permite utilizar el zoom óptico mientras se graba el video junto con el sonido sin que aparezcan ruidos. Como comenté anteriormente, sólo he grabado unos minutos de prueba pero los resultados son excelentes. La verdad es que prefiero hacer fotografías porque es lo que realmente me gusta y, al fin y al cabo, es una cámara fotográfica digital la que me he comprado. No obstante, creo que puede ser muy interesante disponer de un buen sistema de video ante un evento importante.



Pero lo que más me gusta de todo de la Olympus C-770 es la satisfacción que me proporcionan las magníficas fotografías que me ha permitido obtener. Al final, lo más importante es la foto que has hecho, no cómo la has hecho. Y ahí es donde te lo pone fácil la Olympus C-770.



En poco más de 5 meses he realizado más de 2000 fotografías en casi todas las condiciones (con luz fuerte, a contra luz, nocturnas, interiores, macros, niebla, etc.) así como diferentes tipos de fotografía (acción, naturaleza muerta, plantas, animales, retratos, paisajes, macros, etc.) y siempre los resultados han sido excelentes.



10. CONSEJO FINAL



El consejo es que te descargues todos las muestras que puedas de las cámaras fotográficas en las que estés interesado y compares. La calidad de las fotos obtenidas es lo más importante y no tanto el catálogo de características técnicas, de las cuales muchas pueden resultar superfluas, o la apariencia que pueda tener, ya que no por ser más bonita va a hacer mejores fotos.



También es importante balancear las prestaciones con la calidad y el precio ya que puede resultar absurdo gastar más dinero del necesario y no por gastar más dinero vas a obtener más satisfacción necesariamente.



Yo me he visto en la obligación moral de escribir mi experiencia y mi opinión sobre la máquina ya que a mi me fueron útiles muchos de los comentarios realizados en "quesabesde.com" y mi único objetivo es aconsejarte lo mejor. También me gustaría avisarte de que hay mucho "terrorista" informativo en estos foros que tratan de confundir o difamar productos que ni siquiera han probado así como ensalzar el producto que ellos han comprado a toda costa ocultando los defectos y extrapolando sus prestaciones. Por tanto, te recomiendo que seas cauto y contrastes opiniones y sobre todo resultados prácticos (análisis realizados por profesionales, muestras de fotos, consulta a vendedores, etc.).



Por lo que a mi respecta, personalmente, sólo puedo recomendarte encarecidamente la C-770 ya que mi experiencia ha sido sumamente grata y estoy disfrutando mucho con ella. Nunca me he arrepentido de comprármela y no hay un solo defecto que me incomode. A día de hoy no la cambiaría por modelos superiores porque no me iban a producir mayores satisfacciones de las que me produce mi Olympus C-770.



Si has leído todo el contenido hasta aquí te lo agradezco mucho. Espero haberte ayudado. Y recuerda que una imagen vale más que mil palabras...



11. ENLACES DE INTERES



- Página oficial de la C-770 UltraZoom en Olympus España:

http://www.olympus.es/consumer/29_C-770_UltraZoom.htm



- Catálogo en castellano de la Olympus C-770:

http://www.olympus.es/consumer/208_brochures.cfm?prodID=P_N1726892



- Manuales en castellano de la Olympus-C770:

http://www.olympus.es/consumer/208_manuals.cfm?prodID=P_N1726892



- Análisis y muestras de las C-765/C-770 en "The Digital Camera Resource Page":

http://www.dcresource.com/reviews/olympus/c765uz_770uz-review/



- Análisis y muestras de la C-770 en "Steve's DigiCams":

http://www.steves-digicams.com/2004_reviews/c770uz.html



- Análisis y muestras en "megapixel.net":

http://www.megapixel.net/reviews/oly-c770uz/c770uz-gen.php



- Análisis y muestras en "Photoxels.com":

http://www.photoxels.com/olympus_770.html



- Análisis y muestras en "imaging resource":

http://www.imaging-resource.com/PRODS/C770/C77A.HTM



- Fotografías realizadas por usuarios de la Olympus C-770 en "pbase.com" (no siempre es posible ver la foto original):

http://www.pbase.com/cameras/olympus/c770_movie



- Opiniones de los usuarios de la C-770 en el foro de "dpreview.com":

http://www.dpreview.com/reviews/read_opinions.asp?prodkey=oly_c770uz

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