Álvaro G. Vicar Álvaro G. Vicar
4,6 Puntuación total
Ergonomía y diseño
Imagen
Objetivo
Prestaciones
Pantalla y visor
OPINIÓN DE USUARIO13 de abril, 20033.495

No voy a echar en falta los carretes de 35mm

Confieso que lo esta Fuji y yo fue amor a primera vista, y es que es una cámara pequeña, ligera, razonablemente robusta y, ¿por qué negarlo?, muy bonita.



Es sencillísima de manejar. La primera foto que saqué, sin tener ni idea, ya fue una maravilla. La cámara muestra unos colores absolutamente preciosos, el flash logra resultados extraordinarios y los ajustes automáticos (balance de blancos y exposición) funcionan con enorme acierto casi siempre. Cuando falla algo en una imagen suele ser el enfoque, aunque imagino que todo es cuestión de práctica y buen pulso. La especialidad de la cámara son las distancias medias (las fotos son simplemente perfectas) y el modo macro (muy bueno, si bien hace falta no tiemble demasiado la cámara). Los paisajes suelen mostrar un ligero desenfoque, aunque no estoy seguro de que si apreciará al revelar o imprimir (aún no he tenido ocasión de probarlo). El zoom óptico 3x es muy resultón. El digital sólo funciona en las resoluciones más bajas y para evitar su uso por error el zoom óptico se detiene al llegar al máximo y hay que pulsar otra vez el botón para pasar al modo de interpolación.



El software incluido se compone de los controladores USB necesarios (Windows XP no los trae), un visor de archivos que ni siquiera puede mostrar un JPEG guardado con Photoshop, un programa para videoconferencia y una utilidad para grabar CDs y DVDs. El protocolo para transferir imágenes es USB Mass Storage, lo cual permite acceder a las fotos bajo Linux (se necesita que el sistema soporte USB y SCSI y se monta como un disco normal, aunque hay que hacerlo manualmente porque ningún programa para cámaras la reconoce). El fabricante ni siquiera menciona Linux pero proporciona software para Mac. Los menús de la cámara están en inglés, francés y alemán.



Después de unas 80 fotos y un vídeo aún me duran las pilas originales, aunque la cámara lleva como 40 fotos advirtiendo que la batería está baja. Los modos de ahorro de energía son bastante versátiles: en el modo normal se puede apagar completamente la pantalla LCD o hacer que se encienda un segundo para mostrar cada foto tomada. La tarjeta incluida es de poca capacidad pero todavía cabe un número razonable de fotos. A resolución máxima se pueden usar dos modos de compresión. Ojo si eres despistado: la xD-Picture Card se puede perder debajo de un sello de correos.



Como en casi todas las cámaras digitales llama la atención la tacañería del fabricante: un par de pilas alcalinas, una tarjetita de 16MB, una correa y gracias. Incluso el manual en español es una fotocopia de escasísima calidad (el original viene en alemán pese a que la compré en Burgos). También me sorprendió que es virtualmente imposible conseguirla en una gran superficie o tienda de informática y la gran disparidad de precios: 215 euros en tiendas online estadounidenses, 315 euros en webs europeas, 450 en las tiendas de fotografía de mi barrio.



Un truco: después de copiar las fotos al PC las renombro con ACDSee y utilizo los datos EXIF para poner automáticamente como nombre de archivo la fecha en que se tomó cada foto: 2003-04-13 12-29-35.jpg, etc.



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