![]() |
|
||||||||||||
|
|||||||||||||
Buscar:
|
![]() Cyber-shot DSC-W1Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2592 x 1944 p. Objetivo (35 mm): 38,0-114,0mm Zoom: 3x (óptico) En dos palabras 5 megapíxeles, una excelente pantalla TFT y suficientes controles manuales coronan las prestaciones de esta Sony Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Sony Cyber-shot DSC-W1 con nuestras 26 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
martes, 28 de septiembre de 2004 El primer paso hacia la estandarizaciónHace unos cuantos años, el estándar lo constituían cámaras de 2 megapíxeles totalmente automáticas. Luego, se saltó a los 3, y después a los 4, dotando a las nuevas máquinas de más controles manuales. Hoy, la Cyber-shot DSC-W1 de Sony continúa abriendo camino a un estándar que tiene como bandera los 5 megapíxeles. ¿Cuestión de futuro o de presente? Metida en un cuerpo de reducidas dimensiones y con amplias posibilidades manuales, la "pentamillonaria" resolución de la W1 no es sino el presente de la fotografía digital. La Cyber-shot DSC-W1 no destaca especialmente por su aspecto. En los tiempos que corren, de hecho, la podríamos calificar de un tanto rechoncha. Sin embargo, la máquina alberga en su interior todo su potencial.Ya lo hemos advertido: ergonómicamente, la DSC-W1 es, para lo que estamos acostumbrados, un poco gruesa y pesada. Los mandos tienen una disposición acertada y, con alguna excepción, pueden manejarse con una sola mano sin tener que apartar la mirada de la pantalla o el visor. El agarre es relativamente cómodo -con algunos refuerzos para los dedos-, aunque, desde luego, no es apta para llevarla en un bolsillo. Por la pantalla la reconocerás Una pantalla de 2,5 pulgadas es su principal reclamo. Buena definición y un refresco en tiempo real elevan a los más altos niveles a su TFT de 123.000 píxeles. Una óptica con zoom firmada por Carl Zeiss hace de escudero en la lista de atributos. Un objetivo Zeiss que, en esta ocasión, no desmerece a su nombre. Se trata, en concreto, de una óptica de focal variable de 3 aumentos (38-114 mm, en paso universal) y de rápida respuesta. En efecto, el objetivo obedece al mando del zoom con rapidez y suavidad, y en parte gracias a él, tanto el apagado como el encendido de la máquina son tremendamente rápidos. El objetivo brinda imágenes con unas correctas definición y nitidez, aunque, al igual que ocurría con la Cyber-shot DSC-T1, tales cualidades se alejan bastante de los mejores registros. No obstante, en lo referente a aberraciones y distorsiones la corrección es excelente. En otras palabras: no parecen aberraciones cromáticas ni distorsiones geométricas dignas de mención. Su luminosidad, correcta, abarca desde un excelente f2,8 a un ligeramente cerrado f5,2. En la calidad de imagen también interviene el potente CCD de 5 megapíxeles marca de la casa. Genera imágenes de hasta 2592 x 1544 píxeles, con un estupendo abanico de colores y un buen contraste. La viveza de los colores de la DSC-W1 se debe también al balance de blancos, que ofrece un óptimo funcionamiento en el modo automático y en condiciones de luz blanca. Con fuentes de luz artificiales, el resultado es desigual, siendo más que bueno con tungstenos, pero más que mediocre con lámparas fluorescentes. El tedioso efecto del algoritmo de reducción de ruido En el capítulo de las sensibilidades, la DSC-W1 abarca desde los 100 hasta los 400 ISO. Aunque no hay apenas ruido en ninguno de los niveles, el algoritmo de reducción está presente desde el primer momento, dejando -incluso a 100 ISO- un aspecto empastado y con falta de detalle en las capturas. Como funciones adicionales, la DSC-W1 se adorna de un par de sistemas de medición (puntual y matricial), de tres sistemas de enfoque (incluido un modo manual) y de un par de efectos especiales (sepia y blanco y negro). En lo referente al flash, su alcance es -como era de esperar- muy limitado y de reciclaje muy rápido. Su modo de reducción de ojos rojos, por cierto, es efectivo. La DSC-W1 toma la energía prestada de dos baterías de tamaño AA recargables de 2100 mAh de intensidad. Este juego de pilas, incluido de serie, garantiza una cantidad de disparos considerable, incluso abusando de la pantalla LCD. También de serie es la tarjeta MemoryStick de 32 MB, que la DSC-W1 utiliza para almacenar las fotos. La cámara, por otro lado, también es compatible con las más recientes MemoryStick Pro. Para descargar el contenido de las tarjetas al ordenador, la DSC-W1 dispone de una conexión USB 2.0 de alta velocidad. El modo de grabación de vídeo de la DSC-W1, por último, permite grabar clips de hasta 640 x 480 puntos a 30 fps, aunque sólo con una MemoryStick Pro puede sacársele el máximo rendimiento. La grabación incluye sonido y está limitada únicamente por el tamaño de la tarjeta. Una cámara para todos y todas Pensada para casi todos los usuarios, la DSC-W1 incorpora múltiples modos de trabajo. Desde uno totalmente manual hasta otro totalmente automático, pasando por un modo programado y seis modos de escenas prefijados. Curiosamente, los modos de prioridad a la abertura o a la velocidad brillan por su ausencia. En lo que respecta al disparo, la DSC-W1 permite disparar hasta 7 fotogramas a razón de poco mas de 1,5 por segundo. También existe un modo de multidisparo que genera un mosaico de 16 imágenes de pequeño tamaño embutidas en una sola. La Cyber-shot DSC-W1 es la cámara para todos y todas. Quizás estemos todavía un poco lejos de un precio tolerable para la mayoría de los bolsillos, pero, desde luego, las prestaciones de esta compacta de Sony dejarán satisfechos al 98 por ciento de sus potenciales usuarios. Calidad de imagen aceptable, buena resolución y buen zoom y amplias posibilidades manuales. Un usuario medio no necesita nada más. TEXTO Y FOTOS: Eduardo Parra |
publicidad
|