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![]() Cyber-shot DSC-V1Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2592 x 1944 p. Objetivo (35 mm): 34,0-136,0mm Zoom: 4x (óptico) En dos palabras Una muy buena compacta, con una excelente óptica, apta para aficionados y fotógrafos avanzados Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Sony Cyber-shot DSC-V1 con nuestras 13 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 24 de noviembre de 2003 Prestaciones semiprofesionales en un cuerpo de aficionadoPor regla general, las cámaras compactas de 5 megapíxeles suelen mostrar un severo problema, quizás más de marketing que puramente técnico: con tal de no disparar el precio, se sacrifican características adicionales en pro de ese numero mágico de millones de píxeles. Se pierden opciones manuales, se pierde zoom y, sobre todo, se pierde calidad. Sin embargo, parece que Sony ha decidido interpretar libremente la regla para acabar rompiéndola, y nos trae la Cyber-shot DSC-V1, una máquina que, sin ser el Fernando Alonso de las cámaras, marca el camino de lo que en un futuro será la perfección en fotografía digital no profesional. La primera impresión al sacar la V1 de la caja es que se trata -o al menos lo parece- de una muy completa máquina: 16 botones y mandos de funcionamiento y una rueda de modos. Nada más y nada menos. Una vez nos metemos en harina, descubrimos que nuestras suposiciones iniciales son ciertas. A la V1 no le falta de nada: modos manuales y de prioridades, película con sonido, zapata para flash externo (el flash de tipo pop-up integrado es de corto alcance), un zoom equivalente a 34-136 mm, sensibilidad de hasta 800 ISO... Y todo esto en una robusta carcasa de aleación de magnesio un poco más grande que un paquete de tabaco. Ahí es nada.5 megas y algo más De entrada, lo más llamativo de la Sony que nos ocupa son sus cinco megapíxeles de resolución. El CCD genera imágenes de hasta 2592 x 1944 píxeles, tanto en formato JPEG como en TIFF, con una calidad notable, realmente buena. Quizás puede hacérsele un reproche, al presentar las imágenes cierta aberración cromática, regularmente visible. Un defecto que, teniendo en cuenta el alto nivel del resto del equipo, se deja notar y está de más. La cámara trabaja con cuatro parámetros distintos de sensibilidad (100, 200, 400 y 800 ISO). En este capítulo, y teniendo siempre presente que estamos hablando de una cámara compacta, destaca la baja presencia de ruido en las imágenes capturadas a 800 ISO. Otra de las características destacadas es el zoom, tanto el óptico como el digital -por rara que parezca esta última afirmación. El zoom óptico esta construido en base a unas lentes Carl Zeiss de excepcional calidad, conformando un 34-136 mm, con una abertura que oscila de f2.8, en angular, a f4.0, en tele. El zoom digital, de rendimiento notable, se basa en la tecnología "smart zoom" de Sony, que podemos traducir tranquilamente por "zoom inteligente". La peculiaridad de este sistema es que su aplicación no supone una pérdida de calidad en la foto final. Para ello, la cámara habilita el zoom digital solamente a otras resoluciones distintas de la máxima. De esta forma, el zoom digital aprovecha los píxeles que no se emplean para aumentar la toma final. El nivel de zoom digital, así pues, es mayor cuanto más baja es la resolución. No obstante, y a pesar de que esto representa una mejora respecto a los zooms digitales tradicionales, el resultado final no deja de ser un simple recorte de la foto tirada a la máxima calidad con el zoom óptico a tope. Siguiendo con las rarezas, nos encontramos con la curiosa, y ya característica de Sony, Night Shot, una función que permite disparar en condiciones de luminosidad cero. Por desgracia, su uso efectivo se limita a un par de metros, y su calidad y características (no cubre la totalidad de la escena en focales cortas y captura una imagen final en escala de verdes) no dejan de hacer de él más que un aditamento publicitario sin mayores pretensiones que las de servir como curiosidad fotográfica. Fotografía pura y dura Esta pequeña joya de Sony presenta múltiples características fotográficas, la mayoría de ellas muy interesantes. Así, disponemos de prestaciones tan valiosas como las que siguen: una velocidad de obturación que oscila entre los 30 segundos -con sistema de reducción de ruido- y los 1/2000 segundos (por desgracia, estas velocidades no están disponibles en todos los modos de disparo); un modo de enfoque macro de hasta diez centímetros, o la posibilidad de enfocar y compensar la exposición manualmente. La cámara ofrece también la opción de hacer un bracketing de exposición, así como un disparo "multiburst" -dieciséis imágenes de pequeño tamaño dispuestas en mosaico- e incluso grabar clips de vídeo con sonido, limitados únicamente por la capacidad de la tarjeta. Además de todo esto, la V1 incluye una preselección de varios balances de blancos y el obligado modo de calibración manual. Cabe resaltar que el balance automático, por otro lado, muestra un rendimiento cuestionable. Quizás esta sobrecarga de posibilidades, que en un principio pueden parecer un punto a favor de la cámara, se vuelven en contra del fotógrafo a la hora de trabajar. El problema, muy común en el nuevo mundo digital y sin aparente enmienda a corto plazo, pertenece al universo de la ergonomía. Así, con la V1 experimentaremos dificultades a la hora de manejar algunos mandos, y asimismo nos costará evitar que nuestros propios dedos se conviertan en un estorbo al empuñar la máquina. Y lo peor de todo: para habilitar o deshabilitar algunas funciones, nos veremos obligados a emplear una combinación de teclas bastante incómoda. En suma, la Sony V1 es una cámara para aficionados avanzados que gustan de llevar las posibilidades de una antigua réflex en el bolsillo de la chaqueta, que no del pantalón. La pequeña Sony, pues, puede servir de complemento a otra máquina de objetivos intercambiables. La cámara ofrece múltiples modos de trabajo que se adaptan a prácticamente todas las situaciones posibles y una calidad final de imagen que nos concede la posibilidad de obtener grandes ampliaciones impresas con un resultado satisfactorio. Factores, todos ellos, que la convierten en una opción muy a tener en cuenta por su precio relativamente ajustado. Eduardo Parra |
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