Fotografía digital   |   Audio portátil   |   PDA   |   Vídeo digital   |   Cine en casa 
entrar/registrarse
Buscar:

Cyber-shot DSC-F505V

Características
Punt. usuarios: 4,83333333333333 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
Ver opiniones
Sensor: SuperHAD CCD de 2,58 MP
Máx. res.: 2240 x 1680 p.
Objetivo (35 mm): 38,0-190,0mm
Zoom: 5x (óptico) / 2x (digital)
Precios
No hay precios disponibles
Ver ofertas en



Análisis

A por el sobresaliente

Prácticamente igual que su predecesora, la Sony DSC-F505V es un portento de la fotografía digital. El nuevo CCD de 3,3 megapíxeles le añade más calidad a la imagen final, algo de lo que ya hacía ostentación su hermana mayor, con la que comparte una apariencia idéntica. Una cámara excelente, pequeña y ligera a pesar de que aparente lo contrario.

En el análisis de la Sony DSC-F505 quedaba claro que son más las virtudes que los defectos las que luce esta cámara de formas peculiares. La excelente pantalla LCD, la lente Carl Zeiss con un zoom óptico de 5 aumentos, el atractivo diseño acabado con un resistente cuerpo de aleación de magnesio, la opción de grabación de vídeo con audio, el amplio abanico de controles manuales, el enfoque manual regulable mediante la anilla de la lente... Son varios los motivos por los que esta cámara de Sony puede cautivar a más de un fotógrafo. Su hermana pequeña, la F505V comparte estos elementos con su predecesora. Pero –como es lógico- le añade algunos cambios. El más sustancial de ellos, el CCD SuperHAD de 3,34 megapíxeles.

Un pequeño despilfarro de píxeles

A pesar de tratarse de una cámara de 3 MP, las imágenes de más resolución captadas por la F505V aprovechan una parte relativamente pequeña del CCD, por lo que su tamaño es inusualmente "pequeño" : 1856 x 1392 píxeles, es decir, el CCD utiliza sólo 2,58 MP. Para paliar este sorprendente despilfarro de píxeles, Sony ha dotado a la F505V de un modo de resolución máxima por interpolación, logrando una imagen de 3,7 MP (2240 x 1680 píxeles). Pero ya hemos advertido en un centenar de ocasiones de lo pernicioso de estos logaritmos de interpolación, que amplían la imagen añadiéndole píxeles, por lo que el resultado final puede no ser perfecto. De todos modos, aquí está la clave: perfecto, quizás no; pero bueno, seguro que sí.

El resto de características técnicas entre ambas cámaras son prácticamente las mismas. Cabe comentar algunos pequeños cambios: la posibilidad de almacenar archivos en formato TIFF; el más amplio abanico de velocidades de obturación (de 1/1000 segundos a 8), y la ampliación del parámetro de ajuste de la exposición (de –2 EV a +2 EV).

Hay un par de cambios que vale la pena mencionar aparte: en primer lugar, la eliminación del puerto serie (ahora sólo hay conectividad USB); por otro lado, se solventa el antiguo problema de la proclividad al efecto de los ojos rojos, ya que Sony le ha añadido a la cámara el modo de flash adecuado, algo que era de cajón y que la F505, sin embargo, desconocía.

Formas más esbeltas de lo que aparentan

Algo de lo que puede enorgullecerse la serie F505 es de su atractivo aspecto futurista. Para trazar una descripción somera de las formas de esta cámara –compartidas con el modelo anterior-, basta con decir cuáles son sus principales peculiaridades: la división en dos partes de la cámara: el objetivo y su cuerpo, unidos por una junta que permite la rotación entre ambos elementos; el gran objetivo, casi tres veces mayor que el cuerpo de la cámara, encima del cual se ubica un flash del tipo pop-up; la enorme pantalla LCD de 2 pulgadas, que ocupa casi la totalidad de la parte posterior de la cámara e impide la existencia de un visor óptico (algo usual en Sony), y el cuerpo sólido, resistente y realmente atractivo de aleación de magnesio.

Se mantienen las buenas imágenes y el excelente LCD

Las imágenes, como sucedía con la F505, carecen casi en su totalidad de las típicas aberraciones cromáticas y distorsiones de imagen de que padecen la mayoría de cámaras digitales. La precisión de la lente que utiliza la F505V influye determinantemente en este aspecto. Son las populares Carl Zeiss, que ha heredado de su hermana mayor.

En la F505V encontramos el excelente monitor del cual hacía gala la F505. De 2 pulgadas y con retroiluminación, este TFT híbrido garantiza una óptima visibilidad en cualquier situación. Es el perfecto monitor para encuadrar la imagen. Y menos mal, porque la F505V, al igual que su predecesora, carece –como se ha dicho- de visor óptico, algo que no gustará a los fotógrafos más tradicionales. Así pues, el elemento negativo de este monitor es la dependencia que se tiene de él, lo que supone un mayor desgaste de la batería. Además, la cámara no dispone de panel de control, por lo que los parámetros de disparo deben controlarse a través de los menús del monitor.

Sony añade con este modelo una tarjeta MemoryStick de 8 MB. Ya no son los irrisorios 4 MB de la F505, pero de todos modos, ahora nos encontramos ante una cámara de 3 MP con la posibilidad de almacenar imágenes de 3,7 MP en formato TIFF. De nuevo, Sony podría haber sido un poco más generoso en la provisión de megas.

Por último, la 505V utiliza la misma batería que su predecesora, esto es, una infolitio recargable, con la inestimable ventaja que ofrece este sistema de baterías de Sony: conocer en todo momento los minutos restantes de batería.

publicidad