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![]() RDC-7Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 3072 x 2304 p. Objetivo (35 mm): 35,0-105,0mm Zoom: 3x (óptico) Análisis
7 megapíxeles (sólo virtualmente)Aparentemente, la Ricoh RDC-7 es una cámara poco ortodoxa: plana, con un LCD plegable y dos botones de disparador. Pero la imagen que ofrece, que en el fondo es lo que importa, es de tan buena calidad como sus 3 MP. Y atención: la resolución máxima, por interpolación, es un poco exagerada: 3072 x 2304 píxeles, propia de una cámara con un CCD de 7 MP. Aunque aparentemente poco convencional, la Ricoh RDC-7 es una cámara de 3 MP, y esto se nota con la buena calidad de sus imágenes. Tal como sucede con otras cámaras digitales, la firma Ricoh ha apostado por la interpolación para obtener imágenes de mayor tamaño. Pero quizá ha abusado un poco: en vez de hablar de un CCD de 3 MP, gracias a la interpolación podemos decir que –virtualmente- tenemos una cámara de 7 MP. La máxima resolución es de 3072 x 2304 píxeles. Ricoh –como el resto de fabricantes con sus respectivos sistemas de interpolación- asegura que no existen los típicos problemas de pixelización, gracias al algoritmo que ha desarrollado.¿Pero qué inconvenientes surgen cuando capturamos imágenes de 3072 x 2304 píxeles con la RDC-7? En primer lugar, a pocos usuarios les puede interesar lograr imágenes de tal resolución. Además, una imagen de estas características ocupa alrededor de, nada más y nada menos, 20 MB. Es decir, que con una tarjeta SmartMedia de, por ejemplo, 64 MB, no tenemos para más de 3 fotos. Por no decir que, con los 8 MB incorporados en la cámara, es imposible realizar una fotografía de tales magnitudes. Además, la cámara tarda casi 120 segundos en almacenar la imagen. Ciertamente, un tiempo récord. Prescindiendo del gancho comercial que son los 7 MP, la imagen que ofrece la RDC-7, como se ha dicho, es de muy buena calidad. Pero existen algunos problemas de exposición, que a veces hacen necesario utilizar el LCD para componer la imagen y evitar que las fotografías captadas aparezcan con dichos problemas. Por lo que respecta al control manual de la cámara, ésta no dispone de prioridad a la abertura ni a la obturación. Cabe destacar la posibilidad de realizar fotografías macro, a tan sólo 1 cm del sujeto. En este sentido, la RDC-7 supera a cámaras como la Nikon Coolpix 990, el alcance macro de la cual llega a los 2 cm. Otro punto a favor de la RDC-7 es la posibilidad de grabar piezas de vídeo, así como notas de voz para las imágenes en archivos WAV. Desafortunadamente no puede utilizarse el zoom mientras se graban imágenes en movimiento. Las fotografías en pocas condiciones de luz son un auténtico problema para la RDC-7. El flash que incorpora no es de los mejores, y no existe la posibilidad de añadir un flash externo, ya que carece de zapata o sincronizador para éste. Tal inconveniente, añadido a la automatización de la abertura y la velocidad, hace que las fotografías nocturnas puedan salir borrosas si no las realizamos con un trípode o soporte. El peculiar diseño de la RDC-7 resucita la antigua línea de Ricoh: plana, compacta y ligera. La cámara dispone de dos disparadores. Sí, dos botones para realizar la fotografía: uno en la parte anterior y el otro en la superior. El LCD se puede desplegar, y es entonces cuando aparecen todos los mandos para navegar por sus menús. Con el LCD podemos componer la imagen a tiempo real, pero no dispone de ningún sistema antireflector y es difícil de visualizar con el reflejo de la luz solar. Es también peculiar respecto a la competencia de 3 MP la existencia de memoria interna: 8 MB. Pocos para una cámara de este rango de píxeles. De todos modos, esto se puede solventar comprando una tarjeta de memoria SmartMedia. Es de agradecer a Ricoh que incorpore junto a la cámara un cargador, además de un adaptador AC. Sin embargo, la batería de ión de litio de 1100 mAh no es ningún portento energético. |
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