![]() |
|
||||||||||||
|
|||||||||||||
Buscar:
|
![]() RDC-6000Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 1600 x 1200 p. Objetivo (35 mm): 40,0mm Zoom: Análisis
lunes, 16 de julio de 2001 Dos megapíxeles económicosPequeña, con dos megapíxeles de resolución, conectividad USB, disparo en ráfaga, piezas de vídeo en formato AVI, prioridad a la abertura, función de webcam... Por su precio, relativamente asequible, la Ricoh RDC-6000 es una cámara automática que lo tiene casi todo. Le falta un zoom óptico, y algo más de calidad de imagen. La RDC-6000 de Ricoh es una cámara particular. Su precio es relativamente económico y elnivel de prestaciones que ofrece merece la nota de notable. Sin embargo, un gran defecto le priva de consolidarse como una excelente cámara de 2 megapíxeles: la calidad de imagen, merecedora de un aprobado un tanto ajustado. 3 millones de píxeles La RDC-6000 es generosa en lo referente al tamaño de la imagen. Y ello en un doble sentido: en primer lugar, la cámara permite capturar imágenes a una resolución de 2000 x 1500 píxeles –propia de un CCD de 3 megapíxeles- mediante la técnica de interpolación. Como bien conocerán nuestros más asiduos lectores, tal incremento artificial de la imagen a través de algoritmos supone un ligero retroceso en la calidad de la imagen captada. Y teniendo en cuenta que –como se ha dicho antes- la RDC-6000 padece un cierto déficit en este sentido, los resultados con el tamaño interpolado van de aprobado justito a suspenso alto. Más funcional que esta última prestación es el amplio abanico de tamaños de imagen disponibles para el fotógrafo. Aparte de la imagen interpolada, la RDC-6000 está preparada para capturar imágenes de 1600 x 1200, 800 x 600 y 640 x 480 píxeles; ello sin tener en cuenta las dos resoluciones previstas para el modo de grabación en vídeo (320 x 240 y la peculiar 176 x 144). Automática, pero con buenas prestaciones El listado de funciones y controles de la RDC-6000 es –por tratarse de una humilde cámara de 2 megapíxeles- sorprendente. Sin ir más lejos, la cámara consta de los modos de disparo continuo (una imagen por segundo), con prioridad a la abertura y de vídeo. Además, dispone de la función llamada auto bracketing, que permite capturar una serie de fotografías sucesivas del mismo sujeto con parámetros de exposición distintos para luego seleccionar la mejor de ellas. La última función estelar de la RDC-6000 es su capacidad como webcam: basta con conectar la cámara al puerto USB del ordenador y, con el software adecuado y una conexión a Internet, ya estará lista para realizar nuestra teleconferencia sobre la fauna y flora de la isla de Sumatra. Por lo que respecta a la función de grabación de piezas de vídeo, la RDC-6000 permite almacenar archivos AVI sin límite de tiempo; es decir, su extensión depende del espacio libre que quede en la tarjeta de memoria. Por cierto, Ricoh incluye con la cámara una tarjeta SmartMedia de 8 MB, que puede considerarse suficiente para empezar, aunque siempre es recomendable adquirir más tarjetas y de mayor capacidad (la RDC-6000 es compatible con SmartMedia de hasta 64 MB). La función de prioridad a la abertura, por otro lado, dota a la cámara de un rango mayor de f- stops. Así, con este modo activado, podremos seleccionar entre las aberturas F 4, F 6.5 y F13. Cambiando de tercio, cabe comentar también las amplias opciones de disparo con flash, que contemplan el modo de sincronización retardada, así como los tres niveles de sensibilidad seleccionables (100, 200 y 400 ISO). No hay bien que por mal no venga A pesar de tan buenas referencias a nivel de controles y opciones de disparo, la RDC-6000 adolece de serios problemas, explicativos seguramente de su asequible precio. El más visible de ellos es la inexistencia de zoom óptico. En efecto, la lente de la RDC-6000 es de alcance focal fijo, lo que relega al fotógrafo a depender del zoom digital de 4 aumentos. Al igual que con la imagen interpolada, el zoom digital no es más que un gancho comercial del mercado de la fotografía digital. Su truco: coger una parte de la imagen captada ópticamente y engrandecerla digitalmente del mismo modo que lo haría un programa del tipo PhotoShop. Otros males menores son la inexistencia de una conexión para flash externo y el diseño de la puerta de plástico del compartimiento de la batería, difícil de abrir hasta por los expertos en abrir cartones de leche o bolsas de patatas prescindiendo de los colmillos. Y he aquí el principal mal de esta Ricoh: la calidad de las imágenes captadas. Basándose en un sistema de medición de la luz un tanto errático, así como en un balance de blancos poco fiable, la RDC-6000 puede sorprendernos capturando colores inexistentes en la imagen real. De todos modos, la definición de la imagen es la propia de una cámara de 2 megapíxeles, y por su precio no podíamos esperar una Coolpix 990 disfrazada de humilde coetánea. Insistimos, no obstante, que en general las imágenes gozan de unas buenas resolución y definición. Como contrapunto final, vale la pena destacar que la RDC-6000 incluye una batería de ión de litio recargable. |
publicidad
|