![]() |
|
||||||||||||||
|
|||||||||||||||
Buscar: |
![]() Optio 33WRCaracterísticas ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2048 x 1536 p. Objetivo (35 mm): 37,0-104,0mm Zoom: 2,8x (óptico) / 4x (digital) En dos palabras Una cámara resistente y de diseño peculiar que brinda imágenes de buena calidad, indicada para un uso deportivo Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Pentax Optio 33WR con nuestras 16 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 10 de noviembre de 2003 Capturando bajo la lluviaUn mercado tan competido como el de las cámaras compactas digitales de 3 megapíxeles requiere de apuestas originales e innovadoras para lograr llamar la atención del público. Algo así debieron pensar los responsables de diseño de la nueva Pentax Optio 33WR. Una máquina fotográfica digital que presenta, como mayor aliciente, la capacidad de resistir el contacto -tal y como sugieren las dos letras finales de su nombre- con uno de los peores enemigos de la electrónica: el agua. Y es que la certificación "JISS clase 7" con que cuenta demuestra, según Pentax, su capacidad para soportar desde el lavado bajo el grifo hasta la inmersión a un metro de profundidad durante un máximo de 30 minutos. Más allá de tan peculiar característica, el alma de la cámara la componen un objetivo zoom con cuerpo interno –no se proyecta fuera de la carcasa- de 2,8 aumentos y un sensor de 3,2 MP efectivos. Su monolítico diseño, pensado para soportar un uso -digamos- deportivo, la convierte también en idónea para los aficionados más aventureros necesitados de una cámara fácil de usar y llevar consigo a todas partes.Cuestión de formas En el tiempo que ha convivido entre nosotros, la Pentax Optio 33WR ha logrado arrancar dos tipos de reacciones entre los curiosos: desagrado moderado -alguien comentó que le recordaba a una lavadora en miniatura- o sorpresa grata. La segunda impresión suscitó, entre otros, comentarios sobre las aptitudes de la máquina para salir airosa de una visita a las cataratas de Iguazú. Bromas aparte, lo que está claro es que, una vez estudiado su aspecto con más detenimiento, la Optio 33WR no suele causar demasiada indiferencia. Uno de los detalles que más contribuye -visualmente- a ello son las cuatro piezas de goma negra que protegen los cantos del cuerpo de la máquina. No cabe duda que su forma es algo particular. Una buena descripción para la Optio 33 WR podría ser la comparación con los cortes de helado y tapas de galleta que se comen en verano. Su grueso cuerpo casi cuadrado, de superficies mayoritariamente lisas -sólo algunos botones sobresalen ligeramente de sus caras- no presenta ninguna moldura estudiada para adaptarse a la forma de los dedos ni la mano. En lo referente a formas, es sólo eso: un cuadrado grueso fácil de coger. Y, al margen de lo que pueda parecer, la verdad es que todo ello no conlleva ningún problema ergonómico. Al contrario. Gracias a la buena distribución de todos los controles, su manipulación puede efectuarse con toda comodidad mediante una sola mano. Tan sólo debe tenerse la precaución de no acercar demasiado los dedos a la abertura destinada al objetivo, para evitar así la posibilidad de crear viñeteados o sombras en los encuadres con angular. Aventuras automáticas La facilidad de empleo es otra de las características más destacadas de la Optio 33WR. Como muchos otros modelos de la marca, basta con pulsar el botón dedicado al menú de configuración para acceder a todas las regulaciones posibles. Mediante un botón cursor de cuatro direcciones con pulsador central de confirmación se gestionan las modificaciones y se deja todo listo para disparar. El ajuste de la exposición incluye un total de 12 modalidades, a saber: un modo automático total, 9 configuraciones para escenas específicas, un asistente para la creación de panorámicas compuestas por múltiples instantáneas unidas, y un modo para la grabación de secuencias de vídeo a 30 fps. Lo que no existe es opción manual. Como cabe esperar, por tanto, todos los parámetros de exposición los determina siempre la máquina. De todos modos, siempre puede compensarse manualmente la exposición (+/-2 EV, en pasos de +/-1/3 EV) cuando se lo ponemos difícil al fotómetro. Las opciones más destacables de la Optio 33WR incluyen la capacidad para la medición puntual de la luz, un rango de sensibilidades que empieza en los 50 ISO, la modalidad de enfoque manual y la posibilidad de seleccionar el área del sistema de autoenfoque. Enfoque bien resuelto Precisamente en el capítulo del enfoque cabe resaltar su excelente rendimiento en toda clase de situaciones. Y es que, si bien su velocidad no es excesiva, sí resulta notable su capacidad para lograr la nitidez del encuadre en la gran mayoría de casos. El sistema manual, por otro lado, ofrece un práctico accionamiento y una lectura fácil en pantalla -con zoom de imagen y barra de indicación de distancias- que lo convierten en otro fiable aliado del fotógrafo. Además de los dos modos anteriores y de un resolutivo sistema macro capaz de enfocar a 1 centímetro, existe también la posibilidad de ajustar la máquina para que fije su enfoque directamente al infinito. Algo útil, si lo que se quiere es evitar las continuas mediciones de la cámara para agilizar la capacidad de disparo. Complementos En este sentido, un claro ejemplo de agilidad de la Optio 33WR lo constituye su capacidad de disparo continuo. Dependiendo del tamaño de imagen, es capaz de capturar desde las más de 60 imágenes a 640 x 480 píxeles (en nuestras pruebas, el límite lo puso la capacidad de una tarjeta SD Card de 16 MB, incluida de serie) a las 6 en la máxima resolución que ofrece la cámara. Al mismo tiempo, la velocidad de escritura en la tarjeta de memoria es más que respetable teniendo en cuenta que la Optio 33WR no deja de ser una cámara compacta para aficionados. Otra muestra de la capacidad de proceso de la cámara es la inclusión de un histograma en tiempo real para la captura. Un práctico detalle. Para todo y para todos y todas La Pentax Optio 33WR resulta muy funcional y no presenta problemas. Fácil de llevar, fácil de coger, fácil de usar y, por si fuese poco, resistente al agua. Si a esto se añade una excelente calidad de imagen -no introduce excesivo ruido en las largas exposiciones- y su distintiva capacidad para soportar un trato "todo terreno", la conclusión no puede ser más que una: una cámara como esta es la excusa perfecta para introducirse en la fotografía digital. La Pentax Optio 33WR incorpora de serie una tarjeta de memoria SD Card de 16 MB (demasiado justa para disparar aprovechando la máxima resolución que ofrece la cámara), dos pilas alcalinas de tipo AA (es recomendable sustituirlas por baterías de Ni-MH para aumentar la autonomía), un cable USB, un cable A/V, un CD-ROM con drivers y software -incluye la versión 5.1 del popular ACDSee- y una correa para la muñeca. Xavier Tomàs |
publicidad
|