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![]() *ist DLCaracterísticas ![]() Punt. usuarios: Tam. sensor: 23,50 x 15,70 mm Máx. res.: 3008 x 2008 p. Factor: 1,50x Pantalla: TFT de 2,50 pulgadas En dos palabras Una opción a tener en cuenta entre los aficionados a la fotografía que quieran dar el salto al universo SLR Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Pentax *ist DL con nuestras 38 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 28 de agosto de 2006 Directa al aficionadoSólo 6 megapíxeles de resolución, una ráfaga más bien escasa y un cuerpo que no pasa por excesivamente robusto hacen de la Pentax *ist DL una cámara réflex muy adecuada para los que no quieren gastarse demasiado. A pesar de su reducido precio, esta SLR digital ofrece calidad, sencillez y opciones manuales en un conjunto que -resolución y velocidad aparte- no tiene tanto que envidiar a otros modelos de gama superior. Se demuestra, una vez más, que las buenas máquinas réflex no son patrimonio únicamente de Canon y Nikon. Con el permiso de Olympus y de las marcas que acaban de llegar, son sólo Canon y Nikon las únicas que están actualmente en condiciones de competir por el mercado réflex digital de gama profesional. El resto de firmas o bien tiraron la toalla (léase Kodak) o bien no acaban de consolidarse (interprétese Fujifilm).Conscientes de ello, y también de que el segmento de la fotografía para aficionados es el que mueve el dinero, las marcas empiezan a volcarse en las cámaras digitales réflex de gama media y baja, confirmando por enésima vez que si Nikon y Canon desaparecieran, el mundo SLR digital seguiría adelante. La *ist DL es una de las apuestas de Pentax por hacerse un hueco en el mundo digital de la misma forma en que la compañía nipona lo hizo en el mundo de las réflex de carrete. Es decir, con una presencia destacable, pero sin ser una marca de referencia; ofreciendo calidad a precios accesibles y estando siempre ahí, aunque el usuario prácticamente desconozca qué tiene entre manos. Cabría hacer, antes de adentrarnos en este análisis, diversas consideraciones. La primera es que nos encontramos ante una cámara exclusivamente para aficionados, alejada del público profesional y hasta del semiprofesional. Es la *ist DL una cámara para aficionados que quieren algo más que una compacta, no nos engañemos. Por otro lado, para la realización de estas pruebas QUESABESDE.COM contó únicamente con un sencillo objetivo 18-55 mm f3.5-5.6. Teniendo en cuenta que, probablemente, muchos de los usuarios de esta máquina dispondrán únicamente de un objetivo -o dos, y no de gama muy alta-, bien podría aseverarse que la óptica es la adecuada para el presente análisis. Como una pluma Sacar la *ist DL de la caja no fue difícil. El cuerpo es ligero -ligerísimo- y el tacto recuerda al de otros modelos SLR digitales de gama baja. Al sujetarla fuertemente y mirar por el visor, uno tiene la sensación de que la cámara se va a romper. Con bayoneta metálica, su cuerpo es de plástico -y se nota. Sin haberlo llegado a comprobar empíricamente, nos atrevemos a aventurar que esta cámara no se lleva demasiado bien con los golpes y las caídas. En cualquier caso, y recordando siempre que está dirigida al fotógrafo aficionado, podemos afirmar que la construcción de la *ist DL no está ni por encima ni por debajo de la de cámaras similares de otras marcas. "Si lo que se pretendía era dar la imagen de una cámara para aficionados, la verdad es que se ha logrado con éxito", decíamos en el análisis de la Nikon D50. "Aunque no es ni la más pequeña ni la más ligera, a sus reducidas dimensiones se une cierta sensación de fragilidad que la cámara transmite entre las manos", continúa el texto de la misma prueba. "Idéntica sensación, eso sí, que la transmitida por cualquiera de los modelos de similares prestaciones de la competencia", se sentencia. Con esta Pentax podríamos decir lo mismo. Frágil, sí, pero como todas las de su clase. Preparada para todos Aun siendo un caramelo para aficionados, la *ist DL no olvida que es una réflex y ofrece todo lo que de ella podría esperarse: opciones de exposición manuales y semiautomáticas -prioridades a la abertura y la velocidad- para los fotógrafos más avanzados y modos prefijados para los más rezagados o más vagos, que también los hay. Un modo sencillo o automático con el que la cámara toma el control de prácticamente todos los parámetros de exposición remata este listado de posibilidades de disparo. Dimensiones aparte, el cuerpo de esta réflex no es para nada novedoso, aunque no puede negársele una buena ergonomía. Su escaso peso, además, hace que sea posible sujetarlo con firmeza. No hemos tenido ocasión de probar objetivos de gran calibre, pero todo parece indicar que, aunque la bayoneta metálica aguantaría, el reparto de masas no sería todo lo firme que uno podría desear. Insistimos, una vez más, que la cantidad de *ist DL que van a equiparse con objetivos pesados es más bien escasa. Los mandos y botones están colocados según criterios convencionales, más o menos como en cualquier otra SLR digital. En la parte superior encontramos un dial de modos con el que podemos elegir la forma de trabajo: automática o manual, entre otras opciones. Al otro lado del pentaprisma y del flash de tipo pop-up (útil, pero corto) está ubicado el disparador, encastrado en el mando deslizante de encendido, junto al botón para compensar la exposición. Por detrás, la *ist DL no está especialmente sembrada de conmutadores. Pantalla aparte, tan sólo siete botones campan por estos páramos, incluidos el de acceso a los menús, el de borrado de imágenes, el que permite bloquear la exposición y el de revisión de las capturas. Por supuesto, la *ist DL incluye un botón de activación del flash -más que activación, liberación-, un pequeño mando para navegar por los menús y una rueda trasera para ajustar algunos parámetros, como el diafragma o la obturación. Es importante remarcar que esta réflex no cuenta más que con esta ruedecilla de ajuste, con lo cual el cambio simultáneo -y rápido- de parámetros con un par de ellas evidentemente no es posible. Referencia rápida La parte trasera del cuerpo cuenta con una pantalla de 2,5 pulgadas y 210.000 píxeles, cuya principal función es -cómo no- la de navegar por los menús y revisar las fotos tomadas. Como en la mayoría de SLR digitales, con esta cámara no puede encuadrarse a través de la pantalla. Desprovisto del típico plástico de protección pero con una visibilidad bastante buena -resulta un poco incómoda, eso sí, su visualización con luz intensa-, el monitor ofrece de inicio una suerte de menú rápido en forma de cruz para cambiar los ajustes más importantes inmediatamente y sin necesidad de adentrarse en sus distintas ramificaciones. Los menús propiamente dichos cuentan con una organización que podrí tildarse de estándar, con varios ítems relativos a los aspectos más fotográficos, por un lado, y otros para los temas técnicos. Aunque no es un elemento que se prodigue en otras cámaras SLR digitales de gama baja, no habría estado mal incluir un pequeño LCD de referencia rápida para ver de un plumazo y sin tener que fijar la atención en la pantalla de 2,5 pulgadas los ajustes esenciales antes del disparo. El visor de esta Pentax es ciertamente pequeño y, por tanto, de uso algo incómodo. Es bastante fácil que la imagen encuadrada nos aparezca viñeteada si no miramos de forma perfectamente perpendicular al plano focal, y es un tanto complicado visualizar correctamente en él los datos de la toma. De hecho, para leer con claridad esta información hay que inclinar la línea de visión respecto a la cámara, perdiendo de vista parte del encuadre. Una tarjeta y cuatro pilas Dos de los aspectos más llamativos de esta cámara se encuentran en sus sistemas de alimentación y almacenaje. El mercado está demostrando que las tarjetas SD Card y MMC ganan adeptos día tras día, hasta tal punto que algunas SLR de gama profesional cuentan ya con doble zócalo: uno para tarjetas CompactFlash -el estándar durante mucho tiempo de las réflex digitales- y otro para las más pequeñas SD Card y MMC. En este caso, son las tarjetas SD Card y sus hermanas mellizas MMC las que se llevan el gato al agua, alojándose en un pequeño zócalo al lado derecho de la cámara que permanece protegido por una pequeña puerta de plástico que, sin ser Fort Knox, tiene un aspecto resistente. Probablemente, las ansias miniaturizadoras se encuentran detrás de esta elección, que deja sitio asimismo a las cuatro pilas de tipo AA que esta cámara requiere para funcionar. Así es, este modelo no funciona con baterías, como la mayoría de SLR digitales, sino con pilas. Su autonomía no nos ha parecido especialmente elevada, aunque tampoco es muy pobre cuando se recurre a pilas alcalinas de voltio y medio. El rendimiento con pilas recargables de 1,2 voltios ha sido netamente menor, ofreciendo el indicativo de carga baja al usar unidades de más de 2000 mAh y llegando a no encenderse al usar pilas de bajo amperaje. Ya nos hemos referido en varias ocasiones a la naturaleza más bien sencilla de esta réflex, y sus especificaciones de disparo lo confirman. La *ist DL dispara a una cadencia de algo menos de 3 fotogramas por segundo, siendo posible realizar las capturas en los modos JPEG y RAW y desterrando el cada vez menos prodigado formato TIFF. El número máximo de disparos por ráfaga se eleva a 5 imágenes en JPEG y 3 en RAW, una marca ciertamente un poco escasa. Aunque sólo hemos tenido ocasión de probar esta cámara con tarjetas de velocidad estándar, creemos que no es especialmente necesario el uso de tarjetas de alta velocidad. Poco ruido La apertura de puertas del mundo SLR digital al público aficionado llega con unos niveles tecnológicos ciertamente elevados. Lejos quedan las réflex con las que no se podía disparar a más de 400 ISO, y son ya comunes las máquinas de gama baja en las que el ruido electrónico es un problema menor (especialmente si tenemos en cuenta la poca exigencia que en este punto tiene el público más aficionado). Con un abanico bastante amplio de sensibilidades, de 200 a 3200 ISO, la *ist DL puede presumir de una relación señal-ruido bastante aceptable y tiene poco que envidiar a otras cámaras de mucho mayor precio y categoría. Así, incluso hasta 1600 ISO podemos hablar de una presencia de ruido muy permisiva. Hasta podríamos calificarla de discreta y perfectamente válida para la inmensa mayoría de usuarios de esta cámara. El sensor de la *ist DL es de tipo APS-C, esto es, con una multiplicación focal de 1,5x, y ofrece 6 megapíxeles de resolución que generan tomas de 3008 x 2008 puntos. En cuestiones de imagen pura y dura, esta Pentax ofrece una nitidez muy interesante y un nivel de detalle más que satisfactorio. Comparada con cámaras de similar categoría, como la EOS 350D de Canon o la D50 de Nikon, no podríamos establecer un ganador claro sin someter los tres modelos a las mismas pruebas en idénticas condiciones (aunque, desde luego, tampoco hay un perdedor claro). Tampoco podemos, en este caso, hacer mención a la calidad óptica ni a la velocidad de enfoque, puesto que sólo hemos dispuesto -como ya se ha señalado- de la óptica del kit para experimentar. Eso sí, no habría estado de más una luz de ayuda al autofoco. Sin embargo, todo hace indicar que con ópticas de gama más alta, la *ist DL no ganaría tanto como en el caso de las SLR digitales para profesionales. En cualquier caso, ni la calidad óptica ni la velocidad de enfoque son especialmente relevantes. En el capítulo del balance de blancos debe reconocerse que esta réflex rinde bien, salvo en un caso puntual. De esta forma, con luz blanca o de tungsteno la fidelidad de color es absoluta, pero si hace unos párrafos la *ist DL se llevaba los laureles por su nitidez y calidad, ahora toca el turno de las calabazas fluorescentes, y es que en estas escenas las dominantes amarillas siempre aparecen, sea cual sea el modo de trabajo empleado, prefijado o automático. El rango dinámico lo dejamos en la sección de los aprobados altos: detalle en luces, detalle en sombras mejor de lo esperado. Empléala a fondo Si Casio estuvo durante años pagando el precio de su fama como marca de relojes y calculadoras, estamos seguros de que Pentax estará sufriendo también durante años el estigma de ser considerada como una marca réflex "de segunda clase". A pesar de ello, la Pentax *ist DL es un duro golpe para aquellos que creen que sólo Canon y Nikon hacen las cosas bien en este terreno. Acertaron en Pentax esperando a estar preparados -no como Fujifilm y Kodak-, y ahora lo demuestran dando al público lo que mejor saben hacer: cuerpos sencillos, asequibles y de calidad. TEXTO: Eduardo Parra FOTOS: Iker Morán |
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