Fotografía digital   |   Audio portátil   |   PDA   |   Vídeo digital   |   Cine en casa 
entrar/registrarse
Buscar:

Lumix DMC-FZ10

Características
Punt. usuarios: 4,38181818181818 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
Ver opiniones
Sensor: CCD de 4,00 MP
Máx. res.: 2304 x 1728 p.
Objetivo (35 mm): 35,0-420,0mm
Zoom: 12x (óptico) / 3x (digital)
En dos palabras
Una práctica y bastante completa compacta digital dotada de un impresionante -y creativamente inspirador- teleobjetivo
Precios
No hay precios disponibles
Ver ofertas en


Muestras
Pulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución original
Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Panasonic Lumix DMC-FZ10 con nuestras 25 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.

Análisis
lunes, 19 de enero de 2004

A la tercera suele ir la vencida

La bien conocida y aclamada saga de máquinas "telescópicas" de Panasonic, iniciada por las DMC-FZ1 y FZ2, culmina su evolución -por ahora- con la DMC-FZ10. Nuevo buque insignia de la marca, esta estilizada y compacta cámara digital equipa un CCD de 4 megapíxeles (de 1/2,5 pulgadas, esto es, más grande que el de sus antecesoras, de 1/3,2 pulgadas) que almacena archivos JPEG en tarjetas de memoria SD Card. Como sus predecesoras, viene armada con un todopoderoso objetivo Leica de zoom largo, un 35-420 mm -en su equivalente al formato de 35 mm- que disfruta de 3 elementos asféricos y con una abertura máxima de f2.8 para todas sus distancias focales. El conjunto lo completa un efectivo anillo de enfoque manual, que -junto a los 4 megapíxeles de resolución- es la diferencia más sustancial entre la FZ10 y la FZ2. La máquina, que brinda unas imágenes de notable calidad, se encuentra a medio camino entre las compactas y esa rara especie de sucedáneas de réflex que comienzan a abundar en el panorama digital.

Antecedentes

La Lumix DMC-FZ10 tiene sus raíces en septiembre de 2002, momento en que Panasonic presentó la Lumix DMC-FZ1, su primera compacta digital equipada con un súper-teleobjetivo de 12 aumentos ópticos de prestaciones más bien profesionales. El prodigio incorporaba, además, un efectivo sistema de estabilización óptica de imagen y presumía de una elevada luminosidad, todo ello rubricado por una marca de reconocido prestigio como Leica. Pese a las grandes expectativas, los aficionados más exigentes toparon con las dos obvias limitaciones de la FZ1: su exigua resolución de 2 megapíxeles y un control de la exposición exclusivamente automático.

El segundo episodio lo protagonizó la aparición, casi un año después, de la DMC-FZ2. Idéntica a la FZ1, se distinguía de ella por la inclusión de controles manuales para la exposición, así como por la manipulación manual del balance de blancos y ciertas mejoras en el procesado de imagen. Pero para muchos, a día de hoy, a la segunda cámara de la saga le siguen "faltando píxeles".

Así las cosas, Panasonic ha intentado calmar la impaciencia de su público presentando, el pasado mes de octubre, la DMC-FZ10. Una cámara que añade cifras a su casillero de píxeles y que aparece dispuesta a saldar sus deudas con los más exigentes admiradores de la -por ahora- trilogía de Panasonic.

Casi nada nuevo por fuera

La DMC-FZ10 pasa por la Redacción de QUESABESDE.COM cedida en primicia por Panasonic España y directamente proveniente del mercado nipón. Lo hace envasada en una discreta caja de color azul oscuro. Y es precisamente la discreción, junto con la elegancia, la nota distintiva del cuerpo negro de la DMC-FZ10.

La robustez de construcción también es un aspecto destacable. El buen tacto de su superficie externa -con partes de plástico resistente y otras aparentemente metálicas- y el de su botonera transmiten una fuerte consistencia general. Su equilibrado peso -no es ni un tocho ni tampoco una pluma- también contribuye a esta sensación.

La similitud externa con la FZ2 es considerable: al igual que su antecesora, la FZ10 disfruta de una cómoda distribución de sus mandos, todos al alcance de la mano derecha. Las diferencias se reducen al ligero aumento de algunos elementos. Es el caso del diáfano y nítido monitor TFT, ahora de 2 pulgadas; de la longitud del brazo del flash retráctil, compuesto por una sola pieza, sin articulaciones, y del diámetro del barril de la óptica, cuya circunferencia abarca desde la base de la cámara hasta el soporte del flash. Por otro lado, el tamaño del visor electrónico, que dispone de ajuste de dioptrías, es el mismo.

La única variación en el aspecto externo entre ambas cámaras radica en la adición de dos nuevos botones: un pulsador con el rótulo "EXPOSURE", destinado a la modificación manual de los parámetros de exposición, y un selector de la modalidad de enfoque, situado en el objetivo. Además, la FZ10 cuenta con una zapata para la sincronización de un flash externo, otra aportación al modelo precedente.

Casi nada nuevo por dentro

El manejo de la Panasonic DMC-FZ10 no difiere prácticamente en nada respecto al de la FZ2. Así pues, la facilidad de configuración y uso se mantienen como sus señas de identidad.

El dial principal incluye las mismas opciones: 5 modalidades programadas para escenas (deportes, retrato, macro, retratos nocturnos con flash y barridos); la grabación de clips de vídeo (limitados a secuencias de 30 segundos); la modalidad de disparo Programa, y el acceso a las modalidades manuales de exposición.

Al seleccionar esta última posición en el dial, acto seguido debe procederse a elegir -a través del menú principal de la pantalla TFT- una de las tres modalidades de exposición en cuestión: prioridad a la abertura o a la velocidad y totalmente manual. En el caso de las dos primeras, es posible modificar uno de los parámetros de exposición a través del botón de 4 direcciones situado a la derecha de la pantalla TFT. Para disfrutar de la modalidad totalmente manual, basta con hacer uso del botón "EXPOSURE" señalado previamente. Tras su pulsación, puede ajustarse la exposición con la asistencia de un exposímetro calibrado en +/- 2 EV, con pasos de 1/3 EV.

Rangos de exposición limitados

Los rangos de exposición disponibles oscilan de 8 a 1/2000 segundos y de f2.8 a f8, para las velocidades y aberturas, respectivamente. Pero lo cierto es que, si bien el límite de f8 puede considerarse algo habitual entre muchas compactas digitales, sabe a poco que la FZ10 no pueda bajar de los 8 segundos ni permita exponer libremente mediante un modo B.

Por otro lado, la posibilidad de intervenir manualmente los parámetros de exposición se hace también extensiva a la modalidad de disparo programado. Y esto es así porque la FZ10 admite la variación del cálculo automático de exposición para elegir entre diferentes combinaciones de velocidad y abertura -priorizando sobre la profundidad de campo o el movimiento- que mantengan un resultado final equilibrado. Al margen de ello, puede optarse también por la compensación y el ahorquillado de exposición de 3 imágenes, ambos disponibles en rangos de +/-2 EV y en pasos 1/3 EV.

Cuestiones de enfoque

La óptica Leica de la nueva FZ10 no presenta prácticamente ninguna novedad respecto a la de la FZ1, puesto que las distancias focales -en su equivalente a 35 mm-, su nivel de luminosidad máxima y el magnífico sistema de estabilización de imagen son los mismos. Sólo el anillo de enfoque manual marca la diferencia. Dotado de una gran suavidad de accionamiento y tacto, ofrece una alternativa realmente útil al sistema de autoenfoque de 4 zonas -sin luz de apoyo- incorporado. Como ayuda para los encuadres de nitidez más crítica, puede activarse un recuadro ampliado de la imagen en el centro de la pantalla TFT para gozar de una mayor precisión.

El funcionamiento de la modalidad de enfoque automático permite -como en el primer modelo- separar la medición de la exposición de la medición de la distancia de enfoque. Gracias al selector instalado en el cuerpo del objetivo, el usuario puede, por ejemplo, ajustar la exposición según sus necesidades y efectuar lecturas de enfoque automático sólo cuando le interese, agilizando así la toma de instantáneas sobre una misma escena.

Herencia de familia

El equipamiento -en cuanto a funciones internas- de la FZ10 es tan completo como el de sus hermanas pequeñas. Desde los prácticos presets para modificar con rapidez el tono final de color de imagen ("frío", "cálido", y en blanco y negro), al control manual de los niveles de saturación, contraste y nitidez, pasando por el ajuste manual del balance de blancos (hacia el azul o el rojo), el histograma en tiempo real para la captura de imágenes y la medición puntual de la luz. Son también útiles las completas herramientas para el recorte y edición de las imágenes desde la propia cámara.

El parecido genético con sus parientas también se ha mantenido a la hora de efectuar capturas de imágenes con flash. La unidad de flash incorporada en la FZ10 dispone de regulación de la potencia de destello y su accionamiento es siempre manual, es decir, hay que hacerlo saltar con un pulsador mecánico para que se active.

El disparo en ráfaga tampoco ha sufrido demasiadas modificaciones. Dos son las modalidades -una lenta y otra rápida- capaces de tomar hasta 7 imágenes en calidad alta, así como otras 5 en baja, a 2 y 4 fps, respectivamente.

¿Carencia de accesos directos?

Aun teniendo en cuenta las interesantes características técnicas -sobre todo, a nivel óptico- de esta Panasonic, que desde la FZ1 ya enamoraron a más de un pretendiente, no deben surgir dudas sobre su condición. Porque, a pesar de todo, la DMC-FZ10 es sólo una práctica, divertida y funcional cámara compacta digital, y no precisamente una verdadera alternativa para aquellos usuarios sedientos máquinas de altas prestaciones dotadas de grandes opciones de configuración manual.

En el concepto de manejo de la FZ10 prima un automatismo que no descarta algunas escapadas, de vez en cuando, a las manualidades. Criticar la falta de un mayor número de accesos directos para funciones básicas como el balance de blancos, el sistema de medición de la luz o la modalidad de exposición puede no tener demasiado sentido en una máquina que -en realidad- es una FZ2 de 4 megapíxeles con un anillo de enfoque manual.

Capítulos por escribir

Por ello, la FZ10 es una máquina muy recomendable para todos aquellos aficionados que, sintiéndose atraídos por la FZ2, querrían sacar más provecho de sus mayores resolución y calidad de imagen para la obtención de copias impresas. Eso sí, no le perdonaran a Panasonic el no haber añadido a la FZ10 la posibilidad de almacenar archivos en otro formato de más calibre -léase, sin compresión- que el JPEG.

Los que no se contenten con la FZ10, deberán confiar en que Panasonic pueda sorprenderles con futuras compactas aún más sofisticadas, siempre dotadas del impresionante objetivo Leica 35-420 mm con el sistema óptico de estabilización de imagen.

El kit de la Panasonic DMC-FZ10 incluye de serie una batería recargable de ión de litio (de autonomía demasiado justa), un cargador-adaptador AC (no permite la carga y alimentación simultáneas), una insuficiente tarjeta SD Card de 16 MB, un cable A/V y otro para la conexión USB, un CD-ROM con drivers y software, una tapa para la lente, un parasol para el objetivo y una correa para el cuello.


Xavier Tomàs

Comenta este análisis en el foro

publicidad