Fotografía digital   |   Audio portátil   |   PDA   |   Vídeo digital   |   Cine en casa 
entrar/registrarse
Buscar:

Lumix DMC-FZ1

Características
Punt. usuarios: 4,61573033707865 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
Ver opiniones
Sensor: CCD de 2,00 MP
Máx. res.: 1600 x 1200 p.
Objetivo (35 mm): 35,0-420,0mm
Zoom: 12x (óptico) / 3x (digital)
En dos palabras
Una excelente óptica al alcance del aficionado no iniciado
Precios
No hay precios disponibles
Ver ofertas en


Muestras
Pulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución original
Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Panasonic Lumix DMC-FZ1 con nuestras 12 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.

Análisis
miércoles, 12 de febrero de 2003

Unos convincentes 420 milímetros

La DMC-FZ1 es la pionera de la segunda saga Lumix de Panasonic, dada a conocer al público en los preámbulos del pasado certamen Photokina 2002. El principal atractivo de la cámara es, sin duda, su óptica Leica con zoom de 12 aumentos, gracias a una impresionante distancia focal en tele de 420 mm (en formato 35 mm). Y es que tales cifras resultan impactantes para una cámara compacta y con un CCD de sólo 2 megapíxeles efectivos. Para obtener un buen provecho de este "cañón", Panasonic incorpora en la Lumix un estabilizador óptico de imagen. Este dispositivo, originario del universo de las videocámaras digitales más avanzadas (no afecta a la calidad de imagen, por su naturaleza exclusivamente mecánica), posibilita tomar fotos nítidas disparando con tele a velocidades de obturación inusualmente bajas, o incluso en exposiciones largas, sin necesidad de trípode.

Pese a algunas características poco comunes, la FZ1 –denominación que podría recordar a la de un modelo de moto- es una cámara destinada al público aficionado. Su nivel general de automatismo pretende, por encima de todo, ofrecer la posibilidad de tomar buenas fotos sin complicaciones.

Diseño simple y práctico

Como el resto de las máquinas de la familia Lumix, la DMC-FZ1 presenta un diseño algo clásico y elegante, con ciertas reminiscencias retro. El cuerpo, disponible en negro o metalizado, es bastante compacto y no marea la vista por un exceso de botones. En el mismo sentido, todos los controles están ubicados al alcance de la mano, lo que se traduce en un fácil manejo y una rápida navegación por todas sus funciones.

La puesta en marcha es ágil. Tras conmutar el encendido, la óptica retráctil sale al exterior en un par de segundos y la cámara queda, de inmediato, plenamente operativa. Contando con la tarjeta SD de 8 MB (incluida de serie) en el interior de las entrañas de la máquina, el único paso restante para empezar la captura de imágenes es seleccionar el modo o programa de disparo mediante el dial principal.

El dial dispone de 8 posiciones, repartidas entre 5 programas para escenas específicas (retrato, retrato nocturno, barridos, deportes y macro), 3 modos de captura (dos para fotografía y una para vídeo) y la visualización de todo el material almacenado en la tarjeta de memoria.

Poco esfuerzo manual

La DMC-FZ1 es, ante todo, una cámara digital de funcionamiento mayoritariamente automático. El mejor argumento para demostrarlo es la ausencia de un modo manual de disparo.

Y es que, tal y como se deduce de los ajustes del dial principal de la máquina, todas las imágenes que capta esta Lumix dependen de programas que seleccionan casi todos los parámetros de exposición necesarios (balance, modo de flash e incluso en algún caso el número ISO) manteniendo los valores de velocidad de obturación (entre 1/8 y 1/1000 segundos) y abertura (de f2.8 a f8) inalterables por el fotógrafo.

El usuario más experimental puede optar, solamente, por compensar la exposición en +/-2EV o disparar utilizando el ahorquillado de 3 tomas, ambos sistemas con ajuste en pasos de 0,25EV.

Entre las escenas programadas, destaca especialmente la destinada a las atractivas fotos de barridos. Mediante este ajuste, la cámara activa el estabilizador óptico de imagen incorporado sólo para el movimiento vertical de la máquina. De esta forma, puede lograrse simular un movimiento horizontal "sobre raíles", ideal para simplificar la obtención de buenos resultados en estas difíciles –requieren una cierta práctica- y espectaculares fotos.

Enfoque manual inexistente

Siguiendo la orientación de los modos de exposición, el enfoque es únicamente automático. Puesto que su funcionamiento es bueno, no se echa demasiado en falta un modo de enfoque manual.

El sistema automático permite seleccionar hasta cuatro zonas de enfoque dentro del encuadre, entre ellas una central que activa, conjuntamente, la medición de exposición puntual. Complementariamente, la cámara dispone de una modalidad de autoenfoque continuo, apta para el seguimiento de objetos en movimiento a baja velocidad.

Como curiosidad añadida, la DMC-FZ1 permite desvincular –a través de su menú de ajustes- el accionamiento del disparador de la activación del autoenfoque. Con esto, la primera mitad del recorrido del botón de disparo sólo sirve para efectuar mediciones de exposición, sin variar el enfoque. Para volver a enfocar, basta con presionar un pulsador independiente del disparador.

El ojo de Lumix

La calidad de imagen de la DMC-FZ1 es buena en general, y más teniendo en cuenta que su resolución efectiva se queda en los 2 MP. Probablemente, esto se debe, por una parte, a la sofisticada tecnología óptica empleada por Leica en el objetivo DC Vario-Elmarit de máxima abertura constante f2.8 y, por otra, al sistema de procesado digital de imagen Panasonic mejorado (uno de los avances aportados por la segunda generación Lumix) en definición y velocidad.

La mejora en el proceso de imagen se hace notar en algunas de las funciones que implementa la DMC-FZ1. Al margen de permitir un retardo del disparador muy pequeño, la cámara dispone de dos modos de captura en ráfaga diferenciados por su velocidad máxima y niveles de compresión. Ambos son capaces de tomar 4 exposiciones por segundo, hasta un máximo de 7 y 4 imágenes en alta y baja calidad, respectivamente.

Por otro lado, el empleo del estabilizador óptico de imagen junto con la impresionante capacidad magnificadora del objetivo en su distancia focal más larga, plantean posibilidades creativas hasta ahora reservadas a los fotógrafos profesionales mejor equipados. Con un poco de pulso y práctica, se puede descubrir en la lejanía un nuevo y apasionante microcosmos fotográfico similar al que los objetivos macros nos desvelaron, en su momento, en la máxima proximidad.

Punto de vista diferente

De talante innovador, la DMC-FZ1 ha querido adoptar la última tecnología para un concepto que parece seguir anclado en el pasado: el visor óptico. Esta Lumix cambia de sistema para incorporar, en lugar del clásico visor transparente, una segunda pantalla TFT, en color, de diminutas dimensiones, con ocular de goma y ajuste dióptrico.

Sus ventajas son claras: no padece errores de paralaje y ofrece toda la información de la pantalla TFT principal. Sin embargo, su uso supone un mínimo ahorro de batería (0,2W en grabación y 0W en reproducción) respecto al uso del monitor TFT de 1,5 pulgadas.

Finalmente, y para romper con el automatismo general de la DMC-FZ1, el flash incorporado es de tipo pop-up con botón de accionamiento mecánico manual. El mismo botón permite la desconexión de su alimentación. El flash puede funcionar en modo automático normal o en sincronización lenta, ambos con reducción del efecto de los ojos rojos, y en modo de relleno forzado. Además, es posible ajustar su nivel de destello en tres posiciones.

Amplias prestaciones y completa funcionalidad

Por su innovación general y su gran rendimiento óptico, la DMC-FZ1 posiblemente despierte pasiones entre un buen número de aficionados que sólo busquen una cámara compacta digital de calidad y bien equipada.

El kit de la Panasonic DMC-LZ1 incluye de serie un CD-ROM con drivers USB y software de descarga y gestión de imágenes, una tarjeta de memoria SD Card de 8 MB –escasa, por lo que es recomendable pensar en adquirir otra de mayor capacidad-, una batería de litio –de correcta autonomía-, un cargador que hace las funciones de adaptador de corriente, cables USB y A/V, una correa para el cuello y una tapa y un parasol para la óptica.

Xavier Tomàs
publicidad