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![]() SP-570 Ultra ZoomCaracterísticas ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 3648 x 2736 p. Objetivo (35 mm): 26,0-520,0mm Zoom: 20x (óptico) En dos palabras A pesar de ciertos problemas con el ruido y el rango dinámico, el luminoso zoom de 26-520 mm de la SP-560 UZ es muy tentador Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Olympus SP-570 Ultra Zoom con nuestras 41 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 21 de abril de 2008 Un nuevo récordPor si aún quedaban dudas de que las compactas de zoom extremo se han convertido ya en uno de los segmentos más dinámicos del mercado, Olympus ha dado una nueva vuelta de tuerca a su gama SP. Tras los 18 aumentos de las SP-550 y SP-560 UZ, la reciente SP-570 UZ alcanza los 20x con su objetivo de 26-520 milímetros y mantiene los 10 megapíxeles del sensor. Dispuesta a cuidar los detalles olvidados por sus predecesoras, el anillo del zoom, la zapata para el flash y una ligera mejoría en el enfoque son los puntos fuertes de una potente cámara que vuelve a tropezar -una lástima- con el ruido. Si algo no se puede decir de la joven SP-570 UZ es que haya evolucionado al margen de las críticas recibidas por los modelos anteriores. Seducidos por el primer zoom de 18 aumentos de la SP-550 UZ, en su día pedimos un anillo para el control del objetivo y un enfoque automático que estuviera a la altura de las circunstancias.Y puestos a pedir, tampoco faltaron solicitudes de un mayor angular, una zapata para utilizar flashes externos, una rueda de control y -por supuesto- limar las asperezas que este tipo de cámaras siempre tienen al lidiar con las sensibilidades más altas. Dicho y hecho. Olympus ha seguido casi al pie de la letra la lista de carencias entonces enumerada y ha configurado una nueva SP-570 UZ que no sólo bate récords con su zoom de 20 aumentos, sino que suma mejoras muy interesantes sobre el papel. Sólo falta comprobar si la ejecución y los resultados son tan buenos como las intenciones. Fuerte por fuera Ligeramente renovada respecto a los modelos precedentes, la SP-570 UZ se mantiene fiel al diseño y ergonomía de las compactas con aspiraciones réflex. Olympus ha practicado algún que otro retoque estético que refuerza esa sensación de robustez que ya tenían sus predecesoras -pese al plástico- en comparación con otros modelos de la competencia. La empuñadura registra uno de los cambios más llamativos. Más voluminosa ahora, favorece un agarre más firme y seguro del pequeño cuerpo de la cámara. Un cambio que se complementa a la perfección con la nueva rueda de control añadida en la zona superior y que pone al alcance del pulgar la mayoría de las funciones de la cámara. Sin duda, un punto a favor de este remozado modelo. El monitor trasero es otro de los aspectos fuertes de este modelo. Si bien hoy en día un buen refresco y una pantalla nítida se presuponen de serie, no está de más recordar las bondades de esta Olympus en lo que se refiere al refresco del LCD tanto con suficiente luz como cuando las condiciones empeoran. Además de para revisar las muestras, la pantalla sirve por supuesto para controlar los parámetros de exposición y las funciones de la cámara. El visor electrónico, por su parte, reproduce punto por punto todas estas posibilidades, aunque padece las clásicas limitaciones de refresco y calidad. Menús reformados Los menús de pantalla también aparecen con un diseño diferente al presentado en los modelos predecesores. El menú principal conserva el aspecto y la distribución clásicos de Olympus -que tan poco nos gustan-, pero los parámetros de exposición se concentran ahora en un menú de acceso rápido, asumiendo así un estilo mucho más próximo al de las SLR de la propia marca. Si bien los usuarios del E-System se familiarizarán rápidamente con ellos, la verdad es que no sabemos si los que se acerquen por primera vez a Olympus compartirán esta comodidad. Tal vez un término medio entre la propuesta anterior -los parámetros de exposición sobreimpresos en la imagen de la escena encuadrada- y este sistema de la SP-570 UZ pudiera ser una interesante dirección a seguir. Por otro lado, no acabamos de entender el sentido de disponer de dos caminos diferentes -el menú principal y el de acceso rápido- que conducen a todos y cada uno de los mismos parámetros. Lejos de facilitarla, sólo sirve para complicar más una tarea que debería ser sencilla y muy rápida. De todos modos, como no es ésta una manía exclusiva de Olympus, tampoco merece especiales reproches. De hecho, si de lo que se trata es buscar puntos débiles a la ergonomía de la SP-570 UZ, lo cierto es que habría sido mucho más práctico dedicar uno de los dos botones laterales presentes en el barril del zoom a acceder -por ejemplo- a los valores ISO. ¿Verdad que es más frecuente variar la sensibilidad de la toma que decidir de repente trabajar con el enfoque manual? Un anillo no siempre es la solución La incorporación de un anillo para el control del zoom y el enfoque es una de las novedades que más expectativas ha despertado esta compacta. Hartos de los tradicionales controles -pensados para compactas de bolsillo y no para este tipo de cámaras-, la SP-570 UZ aspira a ojos de sus pretendientes parecerse a una pequeña réflex. Pero mucho nos tememos que este nuevo anillo tampoco es precisamente la panacea. Si bien comentamos en nuestras fugaces tomas de contacto iniciales que su funcionamiento era suave y rápido, tras un par de semanas con la cámara hemos descubierto algún que otro problema. Y es que no es un anillo mecánico como el utilizado por las ópticas intercambiables o el incorporado -por ejemplo- en la Fujifilm FinePix S100FS. En realidad, se trata de una nueva interpretación de los controles electrónicos tradicionales, de los que hereda sus principales carencias. Así, el control del zoom se vuelve incómodo y torpe, la óptica tarda en responder al giro del anillo -aunque sea un instante, resulta bien molesto- y muchas veces incluso no se detiene al cese de éste. Además, cogerle el tranquillo es especialmente complicado. No parece haber una cantidad de giro determinada para cada milímetro de la relación focal, por lo que pasar de un punto a otro puede hacerse -sin razón aparente- ora de forma suave ora brusca según la ocasión. Más angular, más tele Dejando al margen este anillo, el objetivo crece desde los 18 hasta unos insólitos 20 aumentos. Un crecimiento que no se ha limitado a tirar por el camino fácil de ampliar el teleobjetivo, sino que también ha conseguido aumentar en un milímetro la cobertura angular. El resultado es una espectacular óptica equivalente a 26-520 milímetros que mantiene, eso sí, su luminosidad máxima de f2.8-4.5. Sin duda, unos datos más que notables en ambos aspectos. Pero no sólo en relación focal ha progresado este objetivo. El enfoque automático -uno de los puntos débiles de los modelos anteriores- ha sido mejorado. Esta optimización se aprecia tanto en la velocidad y precisión del mecanismo como en la ausencia de falsas confirmaciones de enfoque. De todos modos, cuando las condiciones de luz empeoran, se activa la luz de ayuda al enfoque de la cámara y la SP-570 UZ muestra algún que otro síntoma de debilidad. La velocidad de enfoque se ralentiza bastante y la tasa de aciertos ya no es tan favorable para la cámara. Cierto que es un problema común a la mayoría de los modelos y que, como decíamos, se ha producido una mejora apreciable. Con todo, está claro que aún queda trabajo por hacer. Por lo demás, la calidad del conjunto óptico es notable. No sólo la nitidez de las imágenes es excelente, sino que las distorsiones geométricas y las aberraciones cromáticas se mantienen en todo momento bajo control y dentro de unos márgenes tolerables. Mención especial en cuanto a excelencias merecen el macro de 1 centímetro -a las muestras nos remitimos- y el estabilizador de imagen, capaz de ganar con nuestro pulso hasta 3 pasos de velocidad. Todo un salvavidas para una cámara dotada de un teleobjetivo tan potente. RAW, por supuesto Armada con un CCD de 10 millones de puntos, la nueva SP-570 UZ permite registrar imágenes de hasta 3648 x 2736 píxeles y almacenarlas en tarjetas xD-Picture Card en formato JPEG, en RAW o en ambos simultáneamente. Como ya hemos dicho, la calidad de las tomas es excelente, ofreciendo no sólo una muy buena definición, sino unos colores fieles y un más que buen nivel de detalle. Pero el entusiasmo inicial se ve frenado por dos de los inconvenientes más comunes a este tipo de captores de pequeñas dimensiones: la limitación del rango dinámico y la presencia de ruido al trabajar con sensibilidades altas. En efecto, la SP-570 UZ muestra una tendencia demasiado pronunciada a quemar las luces altas de la imagen. Apoyándonos en el sistema de compensación de sombras (SAT), es posible ampliar un poco el rango dinámico de la imagen, pero no cabe esperar milagros en este sentido: la información recuperada suele llegar acompañada de más ruido en estas zonas rescatadas de la sombra. Con un pretencioso rango de sensibilidades de 64 a 6400 ISO -eso sí, a partir de 1600 ISO es necesario reducir la resolución-, esta compacta no consigue sobreponerse a lo que podríamos llamar la crisis de los 800 ISO. El ruido es ya apreciable en las sombras al disparar con 400 ISO y llega a unos niveles excesivos con 800 ISO. Para no variar la costumbre, el sistema de reducción de ruido no es de gran ayuda. Su ataque al detalle y la nitidez de la imagen consigue simplemente que las tomas con 1600 ISO resulten inutilizables. Ninguna sorpresa, pero desgraciadamente tampoco grandes mejoras en este aspecto. En el capítulo del balance de blancos, la SP-570 UZ responde de forma correcta al emplear el modo automático bajo cualquier fuente de luz. No hablamos de una efectividad del 100%, pero el rendimiento puede considerarse bueno. Los modos prefijados tampoco rinden nada mal, aunque con luz de tungsteno las imágenes tienden a aparecer demasiado frías. Las luces fluorescentes -que disponen de hasta tres ajustes específicos- tampoco son un problema insalvable para esta cámara. En lo que respecta al flash, su funcionalidad es aceptable, aunque es una pena que no esté provisto de un mecanismo de elevación automática. Si bien sirve (como ya ocurría con el de la SP-560 UZ) para controlar los jóvenes flashes inalámbricos de Olympus, cabe reseñar que el angular de 26 milímetros produce una sombra mínima al disparar con el flash integrado. Velocidad y autonomía Alimentada por cuatro pilas estándar de tipo AA, el rendimiento energético de la SP-570 UZ es admisible, aunque inferior al demostrado por los modelos de este segmento que utilizan batería. Sin entrar en el debate sobre la elección entre pilas o baterías, nos conformaremos con apuntar que hemos conseguido una autonomía de algo más de 250 disparos con cuatro pilas recargables. La SP-570 UZ tampoco se ha dejado en el camino la prestación de alta velocidad que ofrecían los modelos anteriores. Aunque este tipo de ráfagas que implican la reducción de la resolución siempre hay que tomarlas con precaución, no está de más recordar que esta cámara permite disparar más de 13 fotogramas por segundo de 3 megapíxeles, o una mucho más interesante combinación de 7,2 imágenes por segundo de 5 megapíxeles. En ambos casos, el límite se sitúa en 30 disparos consecutivos y en la capacidad del enfoque automático para responder a semejante velocidad. Lástima que esta agilidad no corresponda a la gestión global de la cámara y al procesamiento de las imágenes. No sabemos si es una cuestión vinculada a las tarjetas xD-Picture Card o al motor de imagen, pero el caso es que el tiempo dedicado a la grabación de las fotografías nos ha parecido excesivo. La SP-570 UZ también permite grabar secuencias de vídeo de hasta 640 x 480 píxeles a 30 fotogramas por segundo. Con una duración tan sólo limitada por la capacidad de la tarjeta, la buena noticia es que es posible utilizar el zoom durante la grabación. La mala es que el punto de foco permanece constante en esta modalidad, con lo que el potencial del objetivo para la grabación de vídeos queda constreñido. Un punto de apoyo en la escalada La Olympus SP-570 UZ es un punto y seguido en este peleado segmento de las compactas de zoom largo y elevadas pretensiones. En un contexto en el que la innovación llega con cuentagotas -y normalmente con un remite del departamento de marketing- es de agradecer que las novedades aportadas por la SP-570 UZ no se queden en meras florituras. Una óptica más potente tanto en tele como en angular, mejoras en el enfoque automático, un nuevo anillo para el control del zoom y un diseño más sobrio justifican de sobra la llegada de este nuevo modelo. Con todo, sigue padeciendo limitaciones ya conocidas (ruido, lentitud de procesamiento, mala gestión de las luces altas), y algunas novedades, como el anillo del objetivo, se han quedado a medio camino. No obstante, la SP-570 UZ es uno de estos puntos de la escalada digital en los que merece la pena apoyarse. TEXTO: Eduardo Parra FOTOS: Álvaro Méndez |
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