La previsualización en pantalla en una SLR, además de un hito tecnológico, ofrece evidentes ventajas a la hora de encuadrar (por ejemplo, en aplicaciones como la fotografía subacuática).
El Modo B resulta excelente para las tomas macro.
El sensor Live MOS muestra un rendimiento general que en absoluto envidia al de los CCD FFT empleados hasta ahora. La calidad de imagen es notable, superando en algunos aspectos a la ofrecida por la E-500.
Los niveles de ruido en las sensibilidades altas han mejorado ligeramente respecto a la E-500. El ruido permanece relativamente controlado hasta 800 ISO.
El LCD de 2,5 pulgadas ofrece una excelente visibilidad en la mayoría de situaciones.
No hay que olvidarse del filtro SSWF, el único sistema que a día de hoy asegura la limpieza del sensor.
Como sucede con el resto de cámaras del sistema Cuatro Tercios, la oferta de ópticas digitales para la E-330 es -a día de hoy- la más amplia del mercado.
En contra
La revisión automática de las fotos no permite borrarlas directamente, y es necesario entrar en el menú de visualización.
Las ráfagas no están entre las más rápidas de su segmento.
La duración de la batería se ve mermada por el uso de la pantalla.
La tecnología Live View, unida a los espejos de porro, resta luminosidad al visor réflex tradicional.
Pese a las diversas opciones de balance de blancos para fluorescentes, cuesta obtener resultados precisos.
El objetivo que conforma el kit más básico de la E-330, el Zuiko 14-45 mm, padece excesivos reflejos internos y muestra problemas de enfoque.
boletín de foto
Recibe cada semana todas nuestras noticias sobre foto digital