Fotografía digital   |   Audio portátil   |   PDA   |   Vídeo digital   |   Cine en casa 
entrar/registrarse
Buscar:

Camedia C-750 Ultra Zoom

Características
Punt. usuarios: 4,46611570247934 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
Ver opiniones
Sensor: CCD de 4,00 MP
Máx. res.: 3200 x 2400 p.
Objetivo (35 mm): 38,0-380,0mm
Zoom: 10x (óptico) / 4x (digital)
En dos palabras
Una muy completa compacta digital que brinda excelentes resultados, si bien su óptica, con zoom 10x, presenta limitaciones
Precios
No hay precios disponibles
Ver ofertas en


Muestras
Pulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución original
Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Olympus Camedia C-750 Ultra Zoom con nuestras 15 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.

Análisis
lunes, 20 de octubre de 2003

No sólo zoom

Atrás queda el tiempo en que los teleobjetivos potentes estaban restringidos a las labores profesionales. Si bien sus precios siguen siendo prohibitivos para muchos, lo cierto es que los aficionados a la fotografía pueden encontrar, en máquinas como la Olympus Camedia C-750 Ultra Zoom, una vía alternativa para acceder a prestaciones de nivel similar. Y es que esta cámara compacta, dotada de un potente zoom óptico de 10 aumentos, presume de un rango de distancias focales 38-380 mm, en paso universal, y de unos buenos valores de luminosidad de f2,8-3,7. Si a estas cifras les añadimos un CCD de 4 megapíxeles capaz de crear archivos TIFF, así como una gran variedad de ajustes disponibles, nos encontramos ante una cámara que probablemente satisfará a aficionados con experiencia y usuarios noveles

De entrada, puede decirse que la C-750 UZ es una cámara apta para todo: desde las panorámicas en angular, hasta los planos cortos de los sujetos escondidos en la distancia. Los aficionados avanzados encontrarán en ella una buena compañera para experimentar; los novatos, por su parte, contarán con una herramienta sin límite alguno para progresar en sus prácticas.

Con presencia

El aspecto externo de la Olympus C-750 UZ sirve de preámbulo para hacerse una idea de lo que la máquina oculta en su interior. De superficie metalizada, robusta y bien acabada, ofrece una sensación de calidad general reforzada por el peso de todo el conjunto, sobre todo cuando transporta en su interior las cuatro baterías Ni-MH de 1700 mAh recargables que equipa de serie.

Algunos detalles contribuyen a la imagen de seriedad que desprende la C-750 UZ. Es el caso del recubrimiento de goma del ocular del visor electrónico, o la zapata para la conexión de un flash externo. Del mismo modo, la tapa de la óptica recuerda mucho, por tamaño y diseño, a las empleadas en los objetivos de las cámaras SLR tradicionales.

Ergonomía ejemplar

Otro motivo de satisfacción que surge al tener la máquina entre las manos es la excelente ergonomía que presenta su cuerpo. Pueden manipularse absolutamente todos los controles con la mano derecha y, además, el tacto de casi todos ellos es bueno. De casi todos, menos del mando del zoom, que no ofrece una precisión excesiva a la hora de desplazar la óptica a lo largo del recorrido por las diferentes distancias focales. Un detalle francamente mejorable.

A la hora de ponerla en marcha, la C-750 UZ tarda unos 5 segundos en estar lista para disparar. Tras desplegar la óptica -que muestra una cierta holgura en su alojamiento- el paso habitual consiste en seleccionar la modalidad de disparo.

Mediante un dial giratorio de buen tamaño, es posible elegir entre las siguientes opciones: modo automático total, modalidades de prioridad a la velocidad de obturación o a la abertura, modo programado, modalidades personalizadas (hasta cuatro disponibles), programas para escenas específicas (un total de seis) y la grabación de clips de vídeo.

Elevado nivel de personalización

A la C-750 UZ se le tiene que dedicar un buen rato para llegar a conocer bien todos sus menús y configuraciones posibles. Posteriormente, como sucede con otras máquinas completas, una vez que se toman algunos hábitos y se tiene experiencia con su funcionamiento, la cámara permite simplificar considerablemente su utilización.

En total, esta Camedia ofrece hasta cuatro configuraciones maestras de usuario -para todos los parámetros disponibles, sin excepción-, la selección a la carta de las cuatro entradas del menú principal y un botón al que puede asignársele el acceso directo a cualquier función.

De este modo, es realmente posible llegar a poner la máquina en marcha y tener que preocuparse, solamente, por encuadrar y apretar el disparador. Está claro que, en este aspecto, Olympus no ha descuidado un solo detalle.

Ojo avizor

A la hora de elegir el encuadre, es cuando un objetivo zoom como el de la C-750 UZ muestra sus grandes posibilidades. Aunque, si bien su capacidad de aumento es destacable -los aficionados podrán hacer sus pinitos en fotografía de naturaleza o deportes-, lo cierto es que también hay que destacar algunas de sus limitaciones.

Para empezar, resulta considerable el grado de deformación en los extremos de la imagen al utilizar el angular de 38 mm, en su equivalente en 35 mm. A pesar de la inclusión de dos elementos asféricos -que no esféricos- en la óptica para paliar ese problema de raíz, lo cierto es que el empleo de la distancia focal más corta requiere algo de tiento -dependiendo del resultado deseado- para no convertir las líneas rectas en curvas.

Por otro lado, cuando se utilizan las distancias focales más largas, hay que tener en cuenta que la C-750 UZ no dispone de ningún sistema de estabilización auxiliar. Por tanto, es importante disponer siempre de un buen apoyo o utilizar el trípode para evitar fotos movidas. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que para disparar con un 380 mm a mano, o bien se dispone del pulso de un cirujano de hielo o resulta mejor dedicarse a la exposición de fotos sobre mareos.

Un detalle curioso -que no hemos podido determinar en nuestras pruebas- es la influencia en la nitidez de imagen que pueda tener, al disparar con la cámara en mano, la holgura del objetivo en su alojamiento. Después de todo, es posible que la pequeña trepidación del pulso lo haga vibrar más de la cuenta, desluciendo significativamente el resultado final.

Por último, no está de más desaconsejar la utilización del zoom digital 4x incorporado. La calidad de imagen obtenida no es demasiado destacable, y su empleo exige obligatoriamente tener la cámara reposando sobre algún soporte estable para poder efectuar capturas válidas.

Buenas prestaciones

Tal y como se ha comentado, la C-750 UZ tiene de todo. Desde los múltiples presets para el balance de blancos -incluye tres diferentes para la luz fluorescente, así como la posibilidad de variar manualmente el matiz rojo o azul del resultado final-, hasta sofisticados extras como el histograma en tiempo real o el indicador para conocer el estado del proceso de escritura en la memoria. Merece también un comentario positivo el modo de enfoque denominado supermacro, capaz de enfocar con nitidez a 3 centímetros de distancia.

En el aspecto puramente práctico, son interesantes las prestaciones del modo de disparo en ráfaga: hasta un total de 8 imágenes en el tamaño denominado HQ (2288 x 1712, 2288 x 1520 ó 3200 x 2400 píxeles) capturadas a 1,3 fps en calidad media. Una opción que permite cultivar la afición a las ametralladoras fotográficas.

La calidad de imagen general no defraudará a nadie. A pesar de la deformación introducida por la óptica, el nivel general de satisfacción está garantizado disparando a 50 ó 100 ISO. Por otro lado, gracias al sistema de reducción de ruido -conmutable a voluntad del usuario-, es posible obtener buenas exposiciones a 200 y 400 ISO.

Lentitud de funcionamiento

Con toda seguridad, uno de los pocos inconvenientes destacables de la C-750 hace referencia a la velocidad en el cálculo de la exposición y la medición de la luz. Y es que en las situaciones en que el nivel de iluminación está por debajo de lo deseable, la máquina padece cierto retardo para completar estas operaciones.

Lo mismo sucede, al no disponer de luz de apoyo auxiliar, con el sistema de autoenfoque. Dotado de una opción para seleccionar la zona preferida del encuadre, responde bien, en cambio, en la mayoría de situaciones con niveles de iluminación normales. Además, el sistema de enfoque manual está bien resuelto -dispone de una precisa barra de indicación numérica en la pantalla, así como de un accionamiento suave y preciso- por lo que no habrá problemas para lograr el resultado deseado.

La respuesta de la máquina en tomas con flash mediante el sistema de reducción de ojos rojos merece también una crítica. El tiempo transcurrido entre el accionamiento del botón y la captura de la imagen es excesivo, hasta el punto de convertir en algo casi imposible el conseguir que ningún sujeto haya cambiado desde el momento del disparo.

Equipo completo

La Olympus C-750 es una cámara pensada para tratar de satisfacer a un gran número de usuarios deseosos de disponer de una máquina avanzada y bien equipada. Teniendo en cuenta sus limitaciones y puntos débiles, no deja de ser una opción interesante y recomendable para iniciar carrera y adentrarse en esto de la fotografía digital.

La cámara incluye de serie cuatro baterías Ni-MH de 1700 mAh -de correcta pero algo justa duración-, un cargador, una tarjeta xD-Picture Card de 16 MB, un cable A/V, otro USB, un CD-ROM con drivers y software CAMEDIA Master 4.1, un mando de control remoto, una tapa para la lente y una correa para la muñeca.


Xavier Tomàs
suscripciones
boletines
Para suscribirte a los
boletines debes registrarte antes.
Si ya eres usuario de
QUESABESDE.COM,
haz clic aquí.
RSS
publicidad