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Camedia C-5060 Wide Zoom

Características
Punt. usuarios: 4,34509803921569 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
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Sensor: CCD de 5,10 MP
Máx. res.: 3264 x 2448 p.
Objetivo (35 mm): 27,0-110,0mm
Zoom: 4x (óptico) / 3,5x (digital)
En dos palabras
A día de hoy, una de las mejores cámaras compactas de 5 MP, con una calidad de imagen y un abanico de ajustes excelentes.
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Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Olympus Camedia C-5060 Wide Zoom con nuestras 23 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.

Análisis
lunes, 22 de marzo de 2004

Gran angular de 5 megapíxeles

La Olympus C-5060 Wide Zoom aparece en escena dispuesta a aprovechar todas las virtudes de su exitosa predecesora, la Olympus C-5050 Zoom. Completa como pocas, tanto por su robusta construcción como por sus impresionantes posibilidades de ajuste y gran calidad de imagen, la C-5060 Wide Zoom hace honor a su nombre por una simple cuestión de miras. Y es que su objetivo pasa de los 3 aumentos ópticos del modelo anterior a los 4, aumentando el rango de distancias focales, sobre todo en su zona baja. La nueva máquina está dotada, de este modo, de un zoom con un gran angular que baja hasta los 27 mm (en 35 mm) y con un tele que mejora en 5 mm los 105 mm de la C-5050. En contrapartida, la nueva óptica -dotada de cristales ED de baja dispersión- es menos rápida, puesto que pasa de los anteriores f1,8-f2,6 a f2,8-f4,8. La captación de imagen se complementa con un CCD de 1/1,8 de pulgada y una resolución efectiva de 5,1 megapíxeles, del mismo tamaño y casi idéntica resolución que el de su hermana mayor.

Brillante en muchos aspectos, la Olympus C-5060 Wide Zoom se muestra tan válida para aquellos aficionados avanzados que extraerán provecho de sus grandes posibilidades, como para aquellos recién iniciados que quieran tener cámara para rato.

Aspecto profesional

La combinación de color negro y el acabado rugoso con empuñadura de goma otorgan a la C-5060 Wide Zoom un aire de máquina seria que, aunque no se conozca, rezuma calidad a primera vista. Una vez entre las manos, el tacto metálico de la aleación de magnesio, su robusta construcción y el grosor de su cuerpo, reafirman esa atractiva sensación.

También la cantidad y distribución de los mandos denotan que no estamos precisamente ante una cámara cien por cien automática. Cabe destacar la excelente ergonomía de esta Olympus, tanto por el diseño del cuerpo, estudiado para la máxima comodidad de uso, como por la forma y tacto de los controles, propios de una réflex de altos vuelos.

El brazo basculante del monitor TFT -de 1,8 pulgadas y buena visibilidad- añade otro toque de seriedad a la máquina. La pantalla es del mismo tamaño que la de la C-5050. Si bien tiene unos píxeles menos de resolución, ofrece una mayor rotación de 270 grados. Una posibilidad que permite, por ejemplo, posicionarla sobre la cámara, como si de un flash se tratase, encarando los sujetos que van a ser fotografiados. El sistema giratorio, además, resulta un alivio para nuestras cervicales en tomas de ángulos comprometidos, e incluso convierte en un juego de niños los autorretratos.

La inclusión de una práctica pantallita LCD -sin retroiluminación- que refleja los parámetros de funcionamiento, un dial principal de gran tamaño y una zapata para la conexión de un flash externo añaden una mayor funcionalidad a la C-5060. Así mismo, una rueda horizontal empotrada en el cuerpo de la máquina, como la que equipan muchas réflex para la selección de opciones, y el recubrimiento de goma del ocular, con regulación dióptrica, completan el conjunto de aditamentos que confieren a esta Olympus ese grado de profesionalidad.

En mi cámara mando yo

Las posibilidades de ajuste de la C-5060 son amplísimas, por lo que seguro que todo fotógrafo se encontrará -sin demasiados problemas- con la combinación de parámetros que más le convenza. Precisamente por ello, Olympus ha tenido que preocuparse por poner al alcance del usuario hasta cuatro modos de funcionamiento personalizables con los que es posible preseleccionar y memorizar la práctica totalidad de los ajustes de la cámara.

Entre estos ajustes, los más destacables son los siguientes: la modalidad de exposición y disparo; el tamaño y el tipo del archivo de imagen (RAW, TIFF o JPEG); el tipo de balance de blancos (con su correspondiente ajuste manual); la sensibilidad (de 80, 100, 200 y 400 ISO); la medición de la luz; el tipo de enfoque y la distancia focal de inicio; el modo de flash (sincronizable con la cortinilla trasera) y su nivel de potencia; la activación del sistema de reducción de ruido (efectivo, pero que añade lentitud al proceso de almacenamiento en la tarjeta de memoria); las modalidades de visualización y medición (con la posibilidad de activar el histograma en tiempo real para la captura), y la configuración de los niveles de nitidez, contraste y saturación (variables en +/- 5 puntos cada uno de ellos).

El acceso a estas configuraciones a la carta se hace desde el mismo dial principal, por lo que es posible encender la cámara y dejarla lista para empezar a disparar de inmediato. Algo que con el tiempo se hace imprescindible si no quiere uno verse obligado a la larga y laboriosa tarea de reconfigurar la cámara cada vez que se pone en marcha.

Además de la modalidad de uso personalizable, el dial principal de la C-5060 cuenta con modalidades para la exposición manual, las prioridades a la obturación o a la abertura, la programada y la prevista para 5 escenas específicas. Esta última opción permite seleccionar entre escenas nocturnas, paisajes, retratos, retratos con paisaje -la cámara aumenta al máximo la profundidad de campo- y deportes.

Como postre, la C-5060 también dispone de un botón al que puede asignársele un acceso rápido a 14 funciones de primera necesidad. Entre éstas, se encuentran el balance de blancos, la sensibilidad, la modalidad de disparo continuo, la activación del sistema de reducción de ruido, la activación del zoom digital, la grabación de notas de voz, varios ajustes de imagen, etc. Además, la C-5060 permite ajustar la configuración de su menú principal. De este modo, puede ordenarse al gusto del fotógrafo la disponibilidad de las opciones más importantes.

Solvencia contrastada

Cuando la energía de la batería empieza a recorrer las venas de la C-5060, el todo se comporta con celeridad y prontitud de respuesta. Al encenderla, la máquina tarda unos 4 segundos en estar lista. Luego vienen la medición de la luz, el enfoque -con una efectiva iluminación de apoyo- y el cálculo de la exposición, transmitiendo la sensación que todo va deprisa en esta Olympus. En el mismo sentido, el retardo del disparador es lo suficientemente reducido como para no preocuparse de él.

La calidad de imagen es uno de los puntos fuertes de la C-5060. La combinación de una óptica de calidad -el grado de deformación en angular y tele está dentro de lo normal- y el sensor de 5,1 megapíxeles arroja unas imágenes de excelente calidad, nitidez y equilibrio de color. Este último detalle se debe en parte a las grandes posibilidades de ajuste preciso del balance de blancos, tanto en modo manual como automático. Para ello, la C-5060 admite modificar el matiz del tono hacia rojo o azul, en una gradación de +/- 7 pasos.

Problemas de ruido

La imagen se muestra libre de aberraciones cromáticas importantes. Al mismo tiempo, el ruido no hace acto de presencia, siempre y cuando no se supere la barrera de los 100 ISO. A 200 y 400 ISO, el nivel de ruido aumenta considerablemente, lo que supone prescindir de la mitad de la gama útil si lo que se necesitan son exposiciones de máxima calidad. De todos modos, con la activación del sistema de reducción de ruido, basado en la sustracción automática de un fotograma negro tomado a la misma exposición que la imagen inicial, es fácil mitigar este inconveniente.

Cuando se alargan al máximo las exposiciones, alcanzando los 2 ó 3 segundos, el problema relativo al ruido se hace ligeramente más visible, sea cual sea el nivel de sensibilidad al que estamos trabajando. Así, en determinadas exposiciones aparecen algunos píxeles coloreados. ¿Se trata de los tediosos "hot pixels"? Lo cierto es que no siempre aparecen, o bien no lo hacen siempre en el mismo emplazamiento, lo que nos lleva a sospechar que quizás la cuestión tenga algo que ver con el cálculo interno utilizado por la cámara para procesar las capturas. Sea cual sea la explicación, la verdad es que este defecto no compromete la calidad de imagen general de la C-5060, sobre todo si el fotógrafo no tiene intención de usar habitualmente la cámara en exposiciones prolongadas.

Pocos defectos

Situada en un rango de precio notablemente por debajo del coste de un equipo réflex digital para usuarios amateurs, la C-5060 es una representante de máximo nivel entre las compactas digitales avanzadas. Y es que por su destacable calidad de imagen, sus amplias prestaciones y enormes posibilidades de ajuste y equipamiento, la C-5060 es posiblemente una de las mejores cámaras compactas digitales de su segmento y resolución. Su polivalencia, además, añade puntos a su ya de por sí holgada solvencia general.

La resolución y las modalidades de almacenamiento de la C-5060 son seguramente suficientes para la mayoría de aficionados que se aventuren a la impresión de imágenes. El empleo del almacenamiento en formato RAW, no obstante, es demasiado lento y no invita a un uso constante. La cámara, al igual que la C-5050, ofrece una doble opción de almacenamiento, dejando elegir al fotógrafo entre las tarjetas de memoria xD-Picture Card o las CompactFlash. También es compatible con los pequeños discos Microdrive, a excepción de los de 340 MB de capacidad.

Quizás el defecto más grave de la C-5060 sea la falta de precisión en el paralaje de su visor óptico. Si bien la excelente autonomía de su batería de serie no lleva a preocuparse demasiado por el consumo de la pantalla TFT, lo cierto es que los encuadres delicados no pueden confiarse al visor. El resultado acabaría por estropear la composición en muchos casos.

El saliente del montante de la rosca del trípode, de diseño desafortunado, es otro de los pocos defectos de la C-5060. La cámara no se apoya completamente sobre la plataforma del trípode, por lo que tiende a moverse ligeramente.

Por encima de todo: completa

En cuestiones de equipamiento, a la C-5060 no le falta de nada. Sofisticados detalles como la selección de los pasos de compensación de exposición (en 1/2 ó 1/3 pasos EV), el botón para el bloqueo del enfoque (con una opción de memorización), las diferentes modalidades del histograma, las memorias de usuario para el balance de blancos, o las opciones para la sincronización con flashes externos son algunas muestras de su elevado nivel de prestaciones.

Está claro que uno de los objetivos de Olympus con la C-5060 era darle una vuelta de rosca más a la exitosa C-5050, añadiéndole la ventaja de un zoom con gran angular. Algunos veteranos usuarios de la C-5050 ya actualizaron su equipo con el uso de conversores o adaptadores, una prueba más de la fama que tiene Olympus de tener en cuenta la experiencia de su público. Será interesante saber si más adelante tendrán también en consideración el asunto del ruido en su concepción más amplia.

La Olympus C-5060 incluye de serie una tarjeta de memoria xD Picture Card de 32 MB -suficiente para probar la cámara, pero no para su uso cotidiano-, una batería de ión de litio de magnífica autonomía, su correspondiente cargador, un cable USB, un cable A/V, un control remoto inalámbrico, un CD-ROM con drivers y software, un manual de instrucciones en papel, una tapa para el objetivo y una correa para el cuello.

Xavier Tomàs

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