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![]() Coolpix 5900Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2592 x 1944 p. Objetivo (35 mm): 38,0-114,0mm Zoom: 3x (óptico) / 4x (digital) En dos palabras Económica, compacta, completa y práctica cámara, de calidad y resolución suficientes para la mayoría de aficionados Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Nikon Coolpix 5900 con nuestras 36 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
miércoles, 26 de octubre de 2005 Otra de las que convencenA estas alturas, distinguir una máquina compacta entre cientos de modelos se convierte en una tarea bastante difícil. Y en muchos aspectos, la Nikon Coolpix 5900 es una cámara digital más. Pese a ello, sus buenas cualidades destacan por encima de sus pocos defectos, algo que la convierte, de entrada, en una práctica cámara apta para todos los públicos. Su resolución -algo superior a los 5 megapíxeles- hace de ella una cámara idónea para aquellos aficionados que dispongan de un presupuesto ajustado, pero que no quieran renunciar a la posibilidad de realizar ampliaciones en papel. Aspecto familiarLa Coolpix 5900 hereda numerosos rasgos de diseño de la familia de compactas de gama baja de Nikon. De entrada, destaca por su sencillez y sobriedad externas, así como por su compacidad y la notable calidad de construcción y acabados. Esta Nikon, además, sobresale especialmente por una cuidada colocación y distribución de todos sus mandos. Un detalle importante en una cámara de dimensiones tan reducidas, en la que también se ha estudiado con esmero el diseño de los menús y el acceso a todas las funciones principales. Sin complicaciones La estructura de control de la cámara gira en torno a un vistoso menú principal dividido en fichas -aunque también puede configurarse para representarse mediante iconos- y a un dial giratorio situado en la parte superior del cuerpo. En este último se hallan los accesos directos a las modalidades básicas de funcionamiento: el modo de captura fotográfica automática, en el que la velocidad de obturación y la abertura quedan bajo el control absoluto de la cámara, pudiéndose exclusivamente compensar la exposición; los cuatro programas para escenas específicas (retratos, deportes, paisajes y fotografía nocturna o de interiores); el menú general de programas de escenas, conformado por una docena de programas adicionales, entre los que se halla un asistente para fotografía panorámica; la grabación de vídeo, con una vistosa calidad máxima de 640 x 480 píxeles a 30 fps; y, finalmente, el menú de herramientas de configuración, tales como el formateo de la tarjeta, la desconexión de los sonidos o el ajuste horario, entre otros. Al margen de los dos mandos citados, un cursor de cuatro direcciones con pulsador central de confirmación permite navegar entre los numerosos -pero intuitivos- ajustes de la máquina. Rápida Una de las primeras sensaciones positivas que ofrece al fotógrafo la Coolpix 5900 es su velocidad de respuesta. Ya desde el principio, al arrancarla, la pequeña compacta se muestra ágil. Y lo mismo sucede con los tiempos de disparo, enfoque, medición, acceso a los menús, a la visualización de las imágenes almacenadas en la memoria interna de 14MB o en la tarjeta SD Card, y el ajuste de la distancia focal del zoom. Una agilidad que acrecienta el placer de manejar la máquina y que supone un plus de confort de empleo, sea cual sea el nivel de exigencia y experiencia del usuario. Sin secretos, pero sin defectos El sencillo objetivo de 3 aumentos ópticos que incorpora la Coolpix 5900 resuelve con holgura su papel. Como suele ser habitual en este tipo de máquinas, sin embargo, carece de un angular propiamente dicho y de un potente tele. Sus cifras de luminosidad tampoco son nada del otro mundo, especialmente en tele: con una distancia focal equivalente a 114 milímetros, el diafragma sólo abre a f4.9. Aun así, la mejor virtud de esta óptica consiste en su buen rendimiento, pues además de disponer de una correcta regulación de su recorrido, brinda imágenes realmente limpias, libres de distorsiones destacables (sólo perceptibles en angular) y aberraciones cromáticas. Las instantáneas capturadas por la Coolpix 5900, en suma, destacan tanto por su nitidez como por la correcta reproducción del color. Autofoco algo imprevisible El sistema de enfoque automático de la Coolpix 5900 ofrece un nutrido conjunto de opciones, Más concretamente, permite escoger desde la selección manual de una de las 99 zonas de enfoque -con opción a convertirla en el punto de medición de la luz-, hasta el sistema Face-priority AF. Este último funciona como asistente del programa destinado a la composición de retratos (la máquina localiza las caras y las enfoca automáticamente). Otras opciones relacionadas con el sistema de enfoque son la posibilidad de conectar a voluntad la luz de asistencia o activar una costosa -en términos de autonomía- modalidad de enfoque continuo. De todos modos, y teniendo en cuenta la ya comentada celeridad de respuesta, lo cierto es que el autofoco exhibe -ocasionalmente- ciertas imprecisiones. Y es que en determinadas circunstancias, no siempre relacionadas con una escasa luz ambiente, el sistema parece no encontrar a la primera el enfoque correcto. Un detalle que puede obligar al fotógrafo a repetir la medición más veces de las deseadas y a tener que confiar a ciegas -aunque éste avise mediante dos diminutos leds- en la precisión del pequeño visor óptico incorporado. Imágenes de gran calidad El rango de sensibilidades de la Coolpix 5900 oscila entre 64 y 400 ISO, con los clásicos valores intermedios de 100 y 200 ISO. Los resultados destacan por su limpieza en todos los grados de la escala: nada de ruido electrónico en los dos primeros niveles (64 y 100 ISO), ligero ruido a 200 ISO y ruido muy moderado a 400 ISO. Por si esto fuese poco, existe además la posibilidad de activar un sistema de reducción de ruido que parece funcionar bien, aunque -en principio- siempre tendrá poco trabajo que hacer. Así mismo, la considerable cantidad de ajustes que pueden realizarse desde la propia cámara contribuye a conseguir la imagen deseada desde el primer momento. Y es que, curiosamente, además de las opciones para el control de la nitidez, el contraste, la saturación, los efectos de color o el balance de blancos, la Coolpix 5900 admite una sencilla variante al estilo de los populares niveles de Photoshop denominada D-Lighting. Gracias a esta curiosa opción, es posible compensar -desde el mismo menú de reproducción de imágenes- la exposición de aquellas tomas que hayan quedado algo subexpuestas. Se logra al instante una visible mejoría, aunque la verdad es que puede verse alterada ligeramente la calidad final. De todo, menos control manual Posiblemente la falta de un modo de control manual de la exposición sea el único inconveniente -muy relativo, eso sí- para una maquinita que presenta pocas pegas. Y es que la compensación de la exposición, con la asistencia de un histograma en tiempo real, sabe a poco para una compacta a la que no le falta nada imprescindible. Como buena Nikon, la Coolpix 5900 incluye multitud de opciones que sorprenderán a más de uno o que, sencillamente, serán conocidas por otros tantos: el modo Best-Shot Selector (la cámara selecciona la mejor foto de entre tres consecutivas); ahorquillado de exposición; flash con una efectiva reducción de ojos rojos, sincronización con velocidades lentas y ajuste propio para el balance de blancos; disparo en ráfaga de varias modalidades; programas de escenas con asistencia a la composición mediante diagramas en pantalla; modalidad de enfoque macro con una distancia mínima de enfoque de 4 centímetros, y un largo etcétera de opciones de gestión de las imágenes almacenadas. Interesante para muchos Una de las grandes virtudes de la Nikon Coolpix 5900 es, sin duda, la facilidad que ofrece para lograr buenas instantáneas. Basta para ello prestar un poco de atención para conocerla bien. Porque si bien se trata de una cámara automática que dejará satisfechos a la mayoría de aficionados poco experimentados, también puede copar las aspiraciones de los aficionados avanzados que busquen una compacta pequeña, manejable y con una digna calidad de imagen. Teniendo en cuenta, además, lo razonable de su precio -pese a lo competida que se encuentra ahora su franja de mercado-, probablemente no pasará desapercibida entre sus potenciales compradores. TEXTO: Xavier Tomàs FOTOS: Iker Morán |
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