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Coolpix 3700

Características
Punt. usuarios: 4,25980392156863 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
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Sensor: CCD de 3,20 MP
Máx. res.: 2048 x 1536 p.
Objetivo (35 mm): 35,0-105,0mm
Zoom: 3x (óptico)
En dos palabras
Elegante y práctica compacta de fácil manejo, apta tanto para su lucimiento como para lograr imágenes de notable calidad
Precios
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Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Nikon Coolpix 3700 con nuestras 16 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.

Análisis
lunes, 02 de febrero de 2004

Preciosismo automático

La familia Coolpix sigue creciendo. Y es que, tras algunos meses sin noticias de Nikon en lo referente a cámaras compactas digitales, la marca rompió su silencio el pasado mes de octubre. Lo hizo dando a conocer la que es la primera de su gama que sustituye la ranura para tarjetas de memoria CompactFlash -clásica en la marca- por otra destinada a las más pequeñas y prácticas tarjetas SD Card. Un aspecto que ha repercutido muy notablemente en el diseño de la nueva Coolpix 3700, una estilizada y elegante máquina totalmente automática, con un sensor de 3,2 megapíxeles y uno objetivo Nikkor de 3 aumentos ópticos. La máquina abandona la habitual estética -práctica y funcional- de los productos del fabricante nipón para convertirse en un refinado objeto propio de los escaparates de joyería.

Bonita fachada

Atractiva, brillante, de tacto metálico y dotada de un diseño basado en un compendio de líneas rectas y redondeadas, la Coolpix 3700 no es una Coolpix más. Lejos de los plásticos metalizados, los magnesios negros y las gomas de recubrimiento de aspecto profesional, la 3700 luce un bello y discreto cuerpo externo de aluminio con el frontal pulido, presidido en su centro por una inscripción con la marca y el modelo de la cámara. Un material que, además de concederle un toque de distinción y cierto lujo, le confiere una buena robustez y consistencia.

Resulta curiosa, por otro lado, la disposición del objetivo retráctil en el mismísimo extremo del cuerpo, rozando casi su destierro de la máquina. Una colocación que coincide con el mayor grosor del cuerpo en el lado destinado a la mano izquierda, lugar donde Nikon también ha colocado -en el reverso- la pantalla TFT de 1,5 pulgadas. Una fórmula hábil que se traduce en un cuerpo pequeño y ergonómico, de diferente espesor en función de la posición de las manos sobre la cámara, y que deja espacio suficiente para sujetar la máquina sin someter nuestros dedos a imprácticos contorsionismos.

También el flash disfruta de una buena ubicación, puesto que, al estar posicionado en la parte superior del centro del cuerpo de la máquina, es complicado taparlo o influir -sin querer- en la propagación de su destello en el momento del disparo.

Como único inconveniente -siempre y cuando no se vaya con un mínimo de cuidado-, cabe mencionar la situación de la ventana delantera del visor óptico. Se halla excesivamente cerca de la esquina superior del cuerpo y queda al alcance de los dedos de la mano izquierda en el momento de coger la cámara, con lo que resulta fácil taparla o -como mínimo- ensuciarla.

Fácil de usar

Todos los controles de la Coolpix 3700 quedan a mano y cuentan con un buen tacto. Además, su número no es excesivo, tal como puede apreciarse en las imágenes de la cámara.

Básicamente, la 3700 se controla mediante a un dial principal de selección de modalidades de captura (grabación de audio, captura de vídeo, fotografía totalmente automática, fotografía por escenas programadas, fotografía con algunos ajustes manuales y acceso al menú principal de configuración) y un segundo botón para los menús específicos dedicados a cada una de ellas.

Para navegar por estos menús, hay un práctico mando de cuatro direcciones con pulsador central de confirmación. Éste cuenta, además, con la posibilidad de funcionar como acceso directo para algunas de las funciones básicas más importantes: pulsando hacia arriba, seleccionamos las modalidades disponibles de flash (automática, automática con reducción de ojos rojos, de relleno, y sincronización lenta); hacia abajo, el modo de enfoque macro; a la derecha, la compensación de la exposición (+/- 2 EV, en pasos de 1/3 EV), y a la izquierda, el sistema de autodisparo.

Precisamente para esta función, la cámara ofrece la opción de elegir entre el funcionamiento convencional -se presiona el disparador y se espera al momento de la obturación-, o un curioso y más divertido sistema por accionamiento sonoro -regulable en tres niveles de sensibilidad- que activa el obturador al detectar algún sonido impactante en el ambiente.

Prácticos automatismos

No hay lugar a dudas. La pequeña y lujosa Coolpix 3700 es una máquina de funcionamiento completamente automático. Su modo automático total -nada puede seleccionarse, más allá del tamaño y calidad de las imágenes a capturar- y los 15 variados programas para escenas específicas -a los que habrá que recurrir para acceder a las velocidades de obturación más lentas o para forzar el máximo nivel de sensibilidad ISO - así lo corroboran.

Como añadido, se encuentra el práctico modo Best Shot Selector. Éste no es sino una modalidad de captura en ráfaga que selecciona automáticamente, en función de la nitidez y correcta exposición, la mejor instantánea entre un máximo de 10.

Con la selección del modo semi-manual disponible -al cual el fabricante denomina Manual-, las concesiones de la Coolpix 3700 a las manualidades no aumentan demasiado. Aun así, existe la posibilidad de configurar a la carta el tipo de balance de blancos (la máquina cuenta con un ajuste manual), el tamaño y la calidad de las imágenes y el tipo de disparo, a saber: simple, continuo de dos velocidades, múltiple de 16 imágenes plasmadas en una, y con control por intervalómetro.

Enfoque resolutivo

Otra de las opciones que entran en juego en el momento de utilizar este modo pretendidamente manual es la selección de una de las tres modalidades de funcionamiento del efectivo y bastante rápido sistema de autoenfoque de cinco zonas: automática, manual o -simplemente- desconectada.

En la primera de ellas es la máquina la que determina cuál de las zonas sirve como referencia para conseguir el enfoque. En la segunda, la manual, es el usuario quien toma esta decisión, quedando vinculadas la medición de la distancia de enfoque con la medición de la luz en una de las 5 zonas. El tercer ajuste elimina toda posibilidad de selección -tanto automática como manual- del punto de enfoque, para que sea la región central del encuadre la que lo determine siempre.

El buen rendimiento general del sistema de autoenfoque queda perfectamente complementado por una luz de apoyo -de tono naranja- que se activa automáticamente cuando el nivel de iluminación resulta insuficiente para la medición. Ello contribuye a que no se eche de menos una modalidad manual para el enfoque.

Algunos recortes

Pocas son las críticas que se le pueden hacer a la Nikon Coolpix 3700, teniendo en cuenta la categoría de cámaras a la cual pertenece. Más allá del imperfecto paralaje de su visor óptico, sus posibles puntos débiles -si es que pueden considerarse así- están puramente ligados al carácter automático de la propia cámara.

Por mucho que se quiera simplificar el funcionamiento de la cámara, sin embargo, resulta descorazonador que no sea posible hacer una selección manual del nivel de sensibilidad ISO. La máquina decide por el usuario (el rango útil oscila entre 50 y 200 ISO) y cuando es necesario activa un método para la reducción de ruido. Funciona bien, pero, tampoco hubiese sido un disparate poder elegir manualmente este parámetro. Por otra parte, la Coolpix jamás nos muestra en su pantalla los valores de exposición con que se toman las imágenes. Ni siquiera en la visualización de los resultados.

Calidad de imagen y elevada funcionalidad

Lejos de puritanismos fotográficos manuales, lo cierto es que no caben reproches para esta compacta. Las imágenes que toma destacan por su calidad y equilibrada exposición, destacando también la perfecta compenetración con el funcionamiento del flash integrado. Tampoco el sensible grado de deformación de la imagen detectado en el angular de la óptica, ni su bajo nivel de luminosidad en su distancia focal más larga, empañan el excelente resultado de las exposiciones.

Una máquina recomendable

Sin lugar a dudas, la Nikon Coolpix 3700 es perfecta para todos aquellos deseosos de contar con una máquina que, además de hacer buenas fotos sin demasiados quebraderos de cabeza, pueda lucirse sin complejos.

Bien acabada, completa en cuanto a equipamiento -con opciones internas para la edición de imagen, grabación de notas de voz y una calidad de grabación de vídeo que sorprenderá a más de uno- y muy fácil de usar, la Coolpix 3700 es una máquina que difícilmente defraudará. Una cámara de la que puede presumirse por fuera y por dentro.

El kit de serie de la Nikon Coolpix 3700 incluye una tarjeta SD Card de 16 MB -de capacidad demasiado justa para disfrutar con soltura de la cámara-, una batería recargable de ión de litio (EN-EL5) -de buena autonomía, si se utiliza el sistema de ahorro de batería-, un cargador, un cable USB, un cable A/V, un manual, una práctica funda, y un CD-ROM con drivers y las aplicaciones PhotoShop Elements 2.0 y Nikon View.


Xavier Tomàs

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