![]() |
|
||||||||||||
|
|||||||||||||
Buscar:
|
![]() Coolpix 3200Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2048 x 1536 p. Objetivo (35 mm): 38,0-115,0mm Zoom: 3x (óptico) En dos palabras Una muy digna sucesora de la Coolpix 3100, completamente automática, que ofrece unos buenos resultados Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Nikon Coolpix 3200 con nuestras 17 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 08 de marzo de 2004 Solvente evoluciónTras un año de vida, la Nikon Coolpix 3100 le cede el testigo a la nueva Coolpix 3200. Pese a unos leves reajustes en su diseño -el dial principal pasa de su anterior emplazamiento horizontal a una nueva posición vertical- y a algún que otro retoque estético, las diferencias a nivel técnico con su predecesora son mínimas. Éstas hacen referencia, básicamente, al tipo de ranura de expansión, que ahora es compatible con las tarjetas SD Card, en vez de las clásicas CompactFlash. Otras novedades son la posibilidad de grabar audio y un renovado modo de grabación de vídeo cuya longitud está limitada solamente por el espacio de memoria disponible. La adición de una luz de apoyo para el sistema de autoenfoque completa el paquete de modificaciones respecto a la Coolpix 3100. La nueva Nikon, por otro lado, conserva el mismo CCD de 3,34 megapíxeles y la óptica Nikkor de 3 aumentos equivalente a 38-115 mm, en formato de 35 mm, que ya equipaba el modelo anterior. Teniendo en cuenta el rango de públicos al que va destinada -desde aficionados con poca experiencia a usuarios más experimentados necesitados de una socorrida cámara práctica y funcional-, la Coolpix 3200 combina a la perfección la facilidad y simplicidad de uso con una digna calidad de imagen.Diseño ejemplar La carcasa exterior de la Coolpix 3200 es enteramente de plástico, pero cuenta con una robustez lo suficientemente consistente como para no temer nunca por su integridad física. Así mismo, sus dos tonalidades metalizadas y el cromado de algunas piezas le otorgan una estética discreta y elegante. Gustos al margen, el diseño está cuidado para superar con creces el capítulo de la ergonomía. Sus botones están perfectamente distribuidos, son de buen tacto y colocan al alcance de nuestros dedos bastantes funciones básicas de manera eficiente. Destaca entre todos ellos el mando del zoom, que ofrece un recorrido progresivo y con suficientes pasos como para obtener un control preciso de la distancia focal del objetivo. Pese a ser una cámara que la mayoría de las veces funcionará tirando de automatismos, no hubiese estado de menos un botón libre al que poder asignar la regulación de alguna función básica, como el balance de blancos o la compensación de exposición. Automática a prueba de torpes Disparar con la Coolpix 3200 es un juego de niños. Arranca deprisa y no hay que preocuparse demasiado para empezar a tomar fotos. Si se quiere configurar el balance de blancos, el tamaño de las imágenes a capturar -de un máximo de 2048 x 1536 píxeles- u otros ajustes de imagen, basta con acceder al sencillo menú principal y navegar con el clásico botón de cuatro direcciones. Para los cambios de configuración general -como las opciones de ahorro energético o el formateo de la tarjeta de memoria-, existe un acceso desde el mismo dial principal. Las modalidades de disparo, todas automáticas, ofrecen una gran variedad de programas para la resolución de situaciones fotográficas variadas. Desde el modo básico, en el que es posible ajustar diversos parámetros básicos de la máquina, a los 15 programas específicos para escenas en los que es la máquina la encargada de definir las características de la exposición. Entre estos últimos, cabe hacer un especial hincapié a los dedicados al retrato con asistencia para el encuadre. En esta modalidad de disparo, aparece una silueta sobreimpresionada en el monitor para ayudar al fotógrafo a componer equilibradamente. Tal y como suele suceder en otras cámaras compactas digitales, ninguno de los parámetros de exposición queda al alcance del usuario, resultando incluso imposible visualizarlos posteriormente en el modo de revisión. En la Coolpix 3200, cabe añadir a esta carencia el ajuste exclusivamente automático del nivel de sensibilidad del sensor. Así las cosas, el rango -según las especificaciones técnicas de la cámara- oscila entre los 50 y los 200 valores ISO, con pasos de 100 y 150 ISO. Como única alternativa al cálculo totalmente automático de la máquina, la Coolpix 3200 incorpora la posibilidad de compensar la exposición en +/-2 EV, en pasos de 1/3 EV. Buena calidad de imagen A pesar de estas limitaciones -que en la mayor parte de los casos serán consideradas por los futuros usuarios de la Nikon Coolpix 3200 como una bendición-, la máquina ofrece una calidad de imagen destacable. La medición de la exposición disfruta del buen rendimiento general del sistema matricial de 256 segmentos de la marca y el balance de blancos se resuelve con garantías gracias al ajuste manual. Por su parte, el flash destaca por lo equilibrado de las exposiciones, pese a que peca de lento a la hora de reciclarse para la siguiente toma. El conjunto óptica-sensor, por otro lado, vive ajeno a toda clase de distorsiones o aberraciones importantes a ojo desnudo. Otro aspecto reseñable es la mejorada modalidad de captura de secuencias de vídeo a 640 x 480 píxeles con audio. Gracias a la posibilidad de grabar vídeos de mayor duración que en la Coolpix 3100, esta modalidad es ahora una verdadera e interesante opción creativa. Por el contrario, la captura de imágenes mediante el disparo continuo no es uno de los puntos fuertes de esta Coolpix, puesto que su velocidad máxima no supera los 1,5 fps, para un máximo de 3 fotogramas. Como curioso aditamento ya habitual en otras Coolpix, la 3200 también cuenta con la modalidad de disparo múltiple de 16 exposiciones en un único cuadro. Una recomendable, práctica y funcional cámara digital Pocos son los aspectos negativos de la Coolpix 3200, vistos desde la perspectiva del usuario aficionado. La cámara, de hecho, parte de la ventaja de mejorar la experiencia ya acumulada por su predecesora, la popular Coolpix 3100. La buena eficacia del sistema de autoenfoque en toda clase de condiciones de luz y la excelente respuesta del modo de enfoque macro suman puntos para una buena nota. Estos elementos, además, mitigan un rango de distancias focales típicamente falto de más angular y mayor luminosidad en tele. Las posibilidades de edición de imagen para la impresión directa desde la propia cámara y el ya conocido modo "salvavidas" BestShot Selector de la marca -la cámara captura hasta un máximo de 10 imágenes y sólo almacena automáticamente la de mejor exposición y nitidez-, completan un seguido de prestaciones pensadas para facilitar al máximo la tarea fotográfica. La Nikon Coolpix 3200 incluye de serie una memoria interna de 14,5 MB que queda relegada al olvido en el momento en que se introduce una tarjeta de memoria. Se hace imprescindible, de hecho, adquirir una tarjeta SD Card para poder aprovechar la máquina plenamente. El resto de ítems incluidos en la caja son los que siguen: dos baterías Ni-MH recargables de tipo AA (su autonomía es algo justa aunque mejorable, en función de los ajustes de ahorro energético), un cargador, un cable USB, un cable A/V, un CD-ROM con drivers y software, un manual, una guía -en papel- para los primeros pasos, y una correa para la muñeca. Xavier Tomàs |
publicidad
|