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![]() Dimage 2300Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 1792 x 1200 p. Objetivo (35 mm): 38,0mm Zoom: 1,4x (digital) Análisis
Sencillamente, económicaA veces el precio lo dice todo. Y no puede pedirse mucho pagando relativamente poco. A pesar de ofrecer imágenes aceptables, la Minolta Dimage es una de aquellas cámaras que alimentan el escepticismo hacia el mundo de la fotografía digital. Una cámara de apuntar y disparar: sencilla y económica. Las imágenes que ofrece la Minolta Dimage 2300 pueden resultar frustrantes para muchos. A pesar de los 2 megapíxeles del CCD, la cámara no rinde al nivel deseado en el aspecto de la calidad de imagen. Pixelización y distorsión, además de algunos defectos por falta de exposición en según qué escenas. Son estos los inconvenientes más visibles que presentan las imágenes captadas por esta cámara. Es importante tener en cuenta que el único modo de medición de la exposición es el central, por lo que en algunas situaciones fotográficas resultará difícil, si no imposible, lograr un balance de colores adecuado.La Dimage 2300 es eminentemente una cámara automática. No se pueden realizar virguerías con ella, ni mucho menos. Para empezar, el objetivo es fijo. Algo imperdonable en una cámara digital de 2 megapíxeles y que le resta muchos puntos. Ni prioridad a la abertura ni a la obturación. Eso sí, la Dimage 2300 permite establecer manualmente la sensibilidad del CCD. Ésta, sin embargo, oscila tan solo entre 85 y 340 ISO. Algo positivo de esta cámara son sus dimensiones. Es pequeña y llevadera, lo cual se debe a su diseño perfectamente compacto. Pero esto no puede justificar sus limitaciones. Sin ir más lejos, la inexistencia de zoom es imperdonable. Véanse sino otras cámaras de otros tantos megapíxeles y dimensiones parecidas, como la Canon PowerShot S10, que además disponen de un objetivo retráctil. Los menús del LCD son extremadamente sencillos, básicamente porque la cámara es esencialmente de apuntar y disparar. En pantalla aparecen tan sólo los menús básicos: ajuste del monitor LCD; formateo de la tarjeta de memoria; opción de ahorro de energía; especificación del día y la hora, y restablecer las opciones originales de la cámara. Más sencillo imposible. Cabe advertir que esta cámara no dispone de conectividad al puerto serie del ordenador. La única opción es el USB, mucho más rápido, lo que sí es un punto a favor de la Dimage 2300. Sin embargo, aquellos que no dispongan de este puerto en su ordenador, tendrán que adquirir aparte un lector de tarjetas flash. Las imágenes, con la curiosa máxima resolución de 1792 x 1200 píxeles, se almacenan en una tarjeta de memoria CompactFlash Tipo I. Tarjeta de memoria y baterías se encuentran ubicadas en un mismo compartimiento. Algo positivo de esta cámara es que utiliza el formato TIFF sin comprimir. De todos modos, pocas imágenes (quizá sólo una) de este tipo se podrán almacenar en una tarjeta de 8 MB como la que viene incorporada. Después de capturar una imagen en formato TIFF, tendremos que esperar unos 45 segundos para volver a realizar otro disparo con la cámara. Por cierto, pueden realizarse fotografías en ráfaga a una velocidad de 2 frames por segundo. El flash incorporado es de lo peor de la cámara: pobre y poco efectivo en interiores. Para acabarlo de empeorar, no puede adaptarse otro flash externo. Afortunadamente, Minolta incluye con la cámara un paquete de baterías recargables Ni-MH. |
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