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![]() EasyShare V603Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2832 x 2128 p. Objetivo (35 mm): 36,0-108,0mm Zoom: 3x (óptico) En dos palabras Kodak insiste -otra vez con éxito- en su fórmula de aportar cámaras sencillas, funcionales y efectivas a precios asequibles Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Kodak EasyShare V603 con nuestras 33 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
martes, 21 de noviembre de 2006 Otra interesante opciónNuevamente, evolución. Tantas veces ha sido repetida la dichosa palabra, que ya casi carece de sentido. Kodak continúa su progresivo -y cada vez más largo- maratón para actualizar una idea: la fotografía sencilla para todos. La EasyShare V603 aparece con su alo de automatismos y su aura de 6 asequibles megapíxeles dispuesta a quedarse en los bolsillos inquietos de quienes emplean la fotografía únicamente como una prolongación más de su memoria. La sencillez hecha norma. La pasión que Kodak pone en sus ideas es digna de elogio. Después de tantas criticas sobre sus primeros modelos digitales, la marca fotográfica por excelencia de los profanos parece demostrar, modelo a modelo, que sus planteamientos eran buenos.En todo caso, quién sabe, nos da la sensación de que se adelantaron a su tiempo y que no ha sido hasta ahora, de unos meses para acá, cuando la compañía ha podido demostrar que su concepto EasyShare funciona y tiene futuro siempre que la tecnología esté a la altura. Cuerpo pequeño, cuerpo agradable De diseño altamente cuidado y muy estético, la EasyShare V603 sigue la estela Kodak de cámaras tipo caja de tabaco. No muy grande -cabe en cualquier bolsillo-, está diseñada y construida pensando no sólo para ser agradable a la vista, sino también para ser funcional y de manejo sencillo. Una vez más, acierta Kodak creando una máquina cómoda de manejar y fácil de enseñar. El cuerpo totalmente metálico de este modelo es, en esencia, bastante simple; parece, de hecho, una sencilla pastilla de metal. Como en casi todos sus modelos recientes, Kodak se ha cuidado de pulir todos los ángulos y aristas, de forma que su agarre sea -teniendo en cuenta su formato rectangular- lo más cómodo posible. La parte delantera apenas si deja lugar a los remilgos, cediendo prácticamente todo el espacio al flash y el objetivo. La pantalla LCD de la V603 continúa en la línea ascendente de Kodak. Con 2,5 pulgadas y 230.000 píxeles, carece de protectores que dificulten su visión -no muestra ningún rastro de debilidad por ello- y continúa ofreciendo algunas bandas al atacar fuertes contraluces. Aun así, su refresco es excelente y la calidad de imagen es buena durante la toma y la reproducción. Los menús en pantalla, igualmente, son del estilo Kodak y siguen pareciéndonos algo confusos. Aunque confiamos en que un uso prolongado facilita enormemente la navegación intuitiva por ellos, consideramos que una buena revisión de esta característica por parte de Kodak no vendría del todo mal. En lo referente a mandos, la V603 es de esas cámaras parcas en botones y de manejo sencillo. Ocupando la pantalla la mayoría de la parte trasera, los diseñadores de Kodak han distribuido unos cuantos botones de forma bastante inteligente. Así, cuatro mandos en el lado derecho dan acceso a los menús y a algunas funciones importantes, mientras que el zoom y un multiselector se alojan en el lado derecho. La parte superior apenas si deja lugar para el conmutador de encendido y apagado, el disparador y poca cosa más. Nuevo acierto de Kodak, que evita complicarle la vida al fotógrafo aficionado con demasiados accesos directos o con demasiado pocos. Automática de verdad Esencialmente automática y para cerebros automáticos fotográficamente hablando, la V603 ofrece un completo surtido de modos prefijados junto a otro automático que deja al usuario pocas opciones para su creatividad. De esta forma, la V603 cuenta con más de dos decenas de modos de imagen predeterminados para que la fotografía siempre salga bien (en teoría, aunque no tanto en la práctica). Un zoom correcto El objetivo incorporado es un Schneider-Kreuznach de 36-108 milímetros, con una abertura de f2.8-4.8. Aunque de calidad óptica aceptable y con una distorsión de barril moderadamente baja, la aberración cromática que presentan las capturas es fácilmente visible. La velocidad de respuesta de este zoom de 3 aumentos no es especialmente veloz, y su precisión tampoco es para tirar cohetes, sino más bien todo lo contrario. De sensibilidad equivalente a 80-400 ISO y con un valor forzado de 800 ISO disparando a 1,8 megapíxeles -por favor, eliminen esta opción de una vez por todas-, el sensor incorporado en la V603 cuenta con 6,1 millones de puntos de resolución, suficientes para tomar imágenes en formato JPEG de hasta 2832 x 2128 píxeles. Las capturas se almacenan, por cierto, en la ridícula memoria interna de 32 MB o bien en tarjetas de memoria SD Card o MMC. Más silenciosa de lo esperado El empleo de las sensibilidades más elevadas, al contrario de lo que habíamos previsto, ofrece un rendimiento más que aceptable (incluso a 800 ISO, aunque con una pérdida de nitidez remarcable). En cualquier caso, el rendimiento de esta cámara -concebida para el usuario aficionado, insistimos- con sensibilidades altas es bastante mejor de lo que habíamos imaginado. El sensor, corazón de toda cámara digital, ya no ofrece esos colores tan saturados que en Kodak se estilaban hasta no hace mucho, aunque por suerte o por desgracia -según se mire- los colores capturados siguen sin ser del todo reales. El nivel de detalle no es especialmente alto, aunque suficiente -más que suficiente- para cualquier aficionado. El modo automático y los prefijados del balance de blancos, por su parte, ofrecen un buen desempeño en todas las situaciones. Nada que objetar al respecto. A nivel de batería, la V603, es de esas cámaras que cumplen el expediente sin excesivos laureles. Una sola carga permite realizar muchas decenas de fotos, y la gran mayoría de mortales podrán pasar tranquilamente sin tener que adquirir una batería de reserva. Aun haciendo un uso continuado del flash -cuya eficacia se encuentra dentro de la normalidad-, la autonomía es más que suficiente. Otra automática plausible Una vez más, Kodak nos ofrece un producto sencillo y barato, hecho a medida del fotógrafo ocasional. No estamos seguros de si el filón está ya acabado o no, pero el caso es que la compañía estadounidense sigue en sus trece y parece que poco a poco va afinando sus cámaras. La EasyShare V603 puede presumir de facilidad de uso, calidad suficiente para el aficionado, un bajo nivel de ruido, un diseño agradable y de un precio competitivo. El reto es ahora encontrar algo que añadir al siguiente modelo. TEXTO: Eduardo Parra |
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