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![]() EasyShare V1273Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 4000 x 3000 p. Objetivo (35 mm): 37,0-111,0mm Zoom: 3x (óptico) En dos palabras Bastante resultona por su diseño y precio, la pantalla de control táctil, lejos de ser su mejor argumento, se convierte en su principal problema de esta compacta. Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Kodak EasyShare V1273 con nuestras 42 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 03 de noviembre de 2008 ¿Y si no fuera táctil?La pantalla táctil es, sin duda, el mayor reclamo de la Kodak EasyShare V1273. Sus 12 megapíxeles, el cuidado diseño o la capacidad de grabar vídeo en alta definición a 720p quedan necesariamente relegados a un segundo plano ante una interfaz táctil que marca distancias en relación con sus compañeras de escaparate. Pero lejos de ser su mayor virtud, se convierte en el principal problema de una compacta que -por otro lado- muestra un control del ruido bastante decente y además ha moderado mucho su precio en los últimos meses. ¡Qué felices nos las prometíamos cuando vimos por vez primera lo que la pantalla de control táctil de la Kodak EasyShare V1273 podía hacer! Esa forma de pasar las fotos grabadas en la tarjeta utilizando el dedo, como si fuera un iPhone, nos abrió los ojos como platos.¿Sería posible que una compañía fotográfica hubiera importado –por fin- una interfaz táctil que potenciara la facilidad de uso en lugar de complicarla? Pues no: la V1273 se conforma con dejarnos pasar las imágenes arrastrando el dedo sobre la pantalla y poco más. El resto de los controles y las opciones son idénticos a los de cualquier otra compacta, con el agravante de que la calidad de la pantalla deja bastante que desear. Desalentador panorama –ya veremos si malo o simplemente menos prometedor de lo esperado-, que aun así ha mejorado un poco en los últimos meses: frente a los casi 300 euros que costaba la cámara en el momento de su lanzamiento, ahora es posible encontrarla por unos 150. Teoría y realidad Empecemos por la pantalla, auténtico centro neurálgico de esta cámara. Como ya hemos adelantado, el control táctil no aporta absolutamente nada a lo ya visto en otras compactas, más allá del arrastre de las fotos en el momento de la visualización. Incluso las opciones de edición –un campo en el que las cámaras de control táctil suelen lucir sus encantos- son bastante pobres, o en todo caso, no superiores a lo que se puede encontrar en cualquier compacta convencional. Si bien la precisión es correcta y los menús -como en todos los modelos de la firma- realmente sencillos, nos quedamos con la misma sensación que al probar la Lumix DMC-FX500 de Panasonic: si no fuera táctil, nos ahorraríamos algo de grosor del cuerpo y unos cuantos euros. El problema es que aquí hay un inconveniente añadido. Y es que la calidad de la imagen tampoco es para tirar cohetes: el brillo de la pantalla es limitado y los colores poco realistas, al estar débilmente saturados (un efecto secundario, probablemente, de su cualidad táctil). Pero lo que más nos ha disgustado es que bajo la luz del sol –o cualquier otra fuente especialmente intensa- no se ve absolutamente nada. Después de haber probado cientos de cámaras con sus respectivas pantallas –de control táctil o no, de menor o mayor resolución- con ninguna habíamos tenido tantos problemas a la hora de encuadrar una escena a plena luz del día. 12 megapíxeles ¿Y qué hay más allá de la pantalla? Pues lo cierto es que la V1273 no se aparta en absoluto de lo visto en los últimos modelos de Kodak, si bien el vídeo en alta definición a 720p la sitúa un paso por encima de las más sencillas, al menos en lo que a prestaciones teóricas se refiere. Su CCD de 12 megapíxeles desemboca en archivos JPEG con el nada despreciable tamaño de 4000 x 3000 puntos. Unas cifras que, de entrada, nos hacen temer lo peor en lo que a ruido y nitidez de la imagen se refiere. Con un generoso rango de sensibilidades de 64 a 3200 ISO en la máxima resolución, resulta grato descubrir que el farol de Kodak respecto a las sensibilidades es en este caso bastante más decente de lo que suele ser habitual en muchísimas compactas. Así, esta EasyShare se comporta muy bien con baja sensibilidad. A 800 ISO, la relación entre nitidez y ruido está bien equilibrada, e incluso a 1600 y 3200 ISO, el sistema de reducción actúa con firmeza pero controlando su ataque al detalle y la nitidez de la imagen. Evidentemente, no es ninguna maravilla, pero el aficionado que ande buscando una compacta atractiva encontrará los resultados utilizables en la mayoría de los casos. Es cierto, con todo, que colocando las muestras bajo la lupa, la calidad de las imágenes obtenidas con esta Kodak –más allá del citado control del ruido- no es un primor. Se salva de la criba el rendimiento del color, que como suele ser habitual en los modelos de esta marca ofrece unos resultados bastante saturados y en general atractivos a primera vista. Objetivo corto y poco luminoso Tampoco la óptica de esta EasyShare permite alegrar mucho la hoja de especificaciones. Ni su limitado zoom de 3 aumentos ni su relación focal equivalente a 37-111 milímetros ni su escasa luminosidad de entre f3.1 y f5.7 convierten el objetivo en uno de sus grandes argumentos. ¿Lo mejor de todo? El modo de enfoque continuo, que tal y como hemos podido comprobar, funciona francamente bien. No es sólo que permite localizar y fijar el enfoque sobre un objeto en movimiento, sino también que su velocidad de reacción es bastante alta. Menos suerte hay cuando escasea la luz: sólo funciona de forma correcta dentro del limitado alcance –menos de un metro- de la verdosa luz de ayuda al autofoco. El estabilizador óptico, por su parte, muestra un comportamiento aceptable. Sin hacer milagros, es suficiente para compensar las manos temblorosas o los disparos a pulso con una velocidad de obturación muy ajustada. Tampoco el balance de blancos se sale de la norma habitual, con un merecido aprobado del automatismo en casi todas las condiciones. No hay que pasar por alto, eso sí, las notorias dominantes que se producen al afrontar luces artificiales, tanto en el modo automático como en los ajustes preestablecidos. El flash, por su parte, es de los más flojos que hemos visto últimamente: tiene una efectividad exigua incluso a un par de metros de distancia. 720p Si no podemos agarrarnos al control táctil como el gran argumento de esta Kodak, tal vez haya más suerte con otra de sus grandes bazas: la grabación de vídeo en alta definición a 720p. No es la primera ni la única que la presenta, pero sí una de las que, a día de hoy, ofrece la posibilidad de grabar secuencias de 1280 x 720 puntos sin estirar mucho el presupuesto. Su calidad es notable, y la fluidez de las imágenes, perfecta. Por desgracia, el enfoque automático -activo durante la grabación- tiene una efectividad muy escasa. Pero aun así, no parece descabellado situar el vídeo como uno de los elementos de mayor consideración a la hora de valorar esta compacta. Por último, el apartado del consumo se salda con una autonomía de unos 250 disparos por carga de batería. Sin ser ningún exceso, no está mal, habida cuenta del continuo uso de la pantalla táctil para controlar cualquier parámetro. Falla su argumento estrella Si la Kodak EasyShare V1273 siguiera costando los casi 300 euros que en su momento se pedían por ella, la conclusión sería tajante: no merece la pena. Por ese precio, hay compactas mucho más capaces, e incluso de control táctil. Pero la moderación del precio obliga a reformular la cuestión: ¿merece la pena esta EasyShare por los 150 euros por los que se puede encontrar ahora? Si estamos empeñados en hacernos con una compacta de control táctil y nuestro presupuesto es tan limitado, no es que sea la mejor opción, es que es la única. Dar el salto a alguna de las Cyber-shot DSC-T de Sony requiere estirar algo más el bolsillo, aunque teniendo en cuenta los precios de la T2 –que no tiene por qué ser nuestra favorita-, tal vez habría que plantearse abordar esos 30 ó 40 euros de más. Pero, dejando a un lado la interfaz, la V1273 también tiene sus encantos: el diseño es original, el control del ruido es bastante sorprendente y el vídeo en alta definición a 720p, un plus añadido. Lástima que la pantalla deje tanto que desear. Sin ir más lejos, cualquier otra compacta de la saga EasyShare V de Kodak nos parece por ahora –hasta que el control táctil llegue a la mayoría de edad- una opción más razonable. TEXTO: Eduardo Parra FOTOS: Álvaro Méndez |
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