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EasyShare CX7300

Características
Punt. usuarios: 3,48181818181818 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
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Sensor: CCD de 3,20 MP
Máx. res.: 2080 x 1544 p.
Objetivo (35 mm): 37,0mm
Zoom: 3x (digital)
En dos palabras
Una cámara sin filigranas, de apuntar y disparar, que hará las delicias de los fotógrafos más novatos
Precios
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Análisis
lunes, 26 de abril de 2004

La sencillez hecha cámara

La Kodak EasyShare CX7300 es, hoy por hoy, lo más parecido en formato digital a las cámaras compactas de carrete de toda la vida. ¿Qué cómo eran esas maquinas? No muy pequeñas, sin zoom óptico, sin enfoque, sin opciones manuales... Tan sólo un visor, un flash y un objetivo de focal fija del tipo "Focus free". Pues así es la CX7300, pero con un CCD y una pantalla. Muy básica, muy Kodak... Perfecta para los que empiezan.

Kodak apuesta con esta cámara por algo que conoce muy bien: los fotógrafos novatísimos que vienen del carrete. Y lo hace de forma excepcional. La CX7300 no ofrece al usuario prácticamente nada que no existiese previamente en una cámara de carrete de las más básicas. No tiene zoom, no tiene enfoque, no tiene modos manuales... Lo único que ofrece de nuevas es una opción de retrato nocturno, la grabación de clips de vídeo y poco más.

El primer paso de la evolución

Sin duda alguna, no podemos decir de la máquina que nos ocupa que algún día llegará a tener un lugar de honor en el Olimpo de las cámaras. Su calidad no puede compararse con la de ningún otro modelo con un poco de renombre -bien sea de Kodak o de cualquier otra marca-, y sus prestaciones tampoco son dignas de recibir una mención en el libro de las excelencias. Sin embargo, estas carencias se convierten, como en otros muchos modelos, en su mejor virtud.

Un fotógrafo de salón, de esos que sacan el carrete de Navidad cuando meten uno nuevo en las vacaciones de verano, encontrará en la CX7300 su cámara perfecta. No tendrá que enfrentarse a complicados modos manuales ni a filigranas digitales. Se trata tan sólo de apuntar y disparar: literalmente.

Copyright © 2006 quesabesde.comCopyright © 2006 quesabesde.com

A nivel externo, esta Kodak no luce tampoco un cuerpo escultural. Es bastante más grande que algunas compactas actuales, y su línea no es muy estética. El frontal presenta un objetivo de 37 milímetros, con una abertura fija de f4.5. Dado que es fija, no entendemos por qué no se la ha dotado de un f2.8, algo técnicamente posible y que no habría supuesto una gran subida de precio.

La calidad de la lente no es una maravilla. Presenta una evidente falta de definición y sus correspondientes aberraciones, pero, ciertamente, está a la altura del resto de la cámara, ofreciendo resultados satisfactorios para el público al que se dirige. Además del objetivo, el frontal también aloja el visor directo y el flash.

La parte trasera es muy parca en mandos: concentra 10 botones y, de hecho, no son necesarios más para controlar todas las funciones de que dispone la máquina. Entre estas funciones se encuentran el control del zoom digital, de 3 aumentos y pobre calidad, la compensación de exposición y los característicos efectos "Sepia" y "Blanco y negro".

La parte superior tampoco es prolija en mandos y sólo nos ofrece el botón de disparo y el dial de modos. El primero es un botón de un solo recorrido que puede despistar a los fotógrafos acostumbrados al preenfoque. Su sensibilidad es un poco tosca y el dedo tiende instintivamente a buscar el punto medio del preenfoque. Como consecuencia de esto, resulta un poco complicado acostumbrarse a disparar con suavidad.

Por su parte, el dial de modos tan sólo tiene cuatro posiciones: apagado, disparo automático, modo de captura de retrato nocturno y grabación de vídeo. El modo de grabación de vídeo permite grabar clips sin sonido de hasta 30 segundos. Su calidad es bastante mala -acorde, insistimos, al público al que se dirige-, pero no deja de ser un aditamento que puede agradar a los más novatos en el mundo digital. Al fin y al cabo, ya es suficiente para visualizar en un ordenador.

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El modo de retrato nocturno, por su parte, establece la velocidad de obturación a medio segundo y dispara dos destellos de flash. Medio segundo, como muchos sabrán, es excesivo; de ahí que esta modalidad de disparo suela ofrecer dos posibles resultados: o bien el sujeto se mueve y la imagen no aparece nítida, o bien el sujeto queda quieto y los dos destellos de flash "queman" los motivos que aparecen en primer término.

"Kolores" Kodak

El CCD que equipa la CX7300 ofrece una resolución de 3,2 megapíxeles, arrojando imágenes de nada menos que 2080 x 1544 píxeles, una resolución más que destacable para una cámara de un precio tan ajustado. La sensibilidad la controla automáticamente la cámara -al igual que la velocidad de obturación y el resto de los parámetros- y abarca de 100 a 140 ISO, con una cantidad de ruido bastante considerable.

La CX7300 dispone de dos características "marca de la casa". La primera de ellas es el color. En efecto, el sensor genera imágenes con una saturación elevadísima y colores muy vivos, generalmente bastante alejados de la realidad. Esto, que puede ser un defecto para muchos, suele ser un punto a favor para los fotógrafos más novatos, que gustan de obtener colores muy intensos a costa de perder fidelidad. No podemos decir que se trate de una ventaja (la misión de una fotografía es captar la realidad fielmente) pero tampoco podemos negar que Kodak mantiene su política de color -"Color Kodak", lo llaman- contra viento y marea.

Además del color, la CX7300 también hace ostentación de otro aspecto que la distingue: la pantalla. El LCD trasero es pequeño, de poco más de 1,5 pulgadas, pero su visibilidad bajo el sol es netamente mayor que la de otras pantallas de equipos mucho más caros y renombrados.

La CX7300 utiliza tarjetas SD Card y MMC para almacenar las imágenes, y además incluye una memoria interna de 16 MB -una cantidad casi insultante, insuficiente a todas luces. La cámara se vende, en su versión estándar, acompañada de dos pilas alcalinas de tipo AA que le otorgan una autonomía destacable. En cualquier caso, pueden adquirirse baterías recargables Ni-MH, además de la base opcional EasyShare 6000 para la recarga y transmisión de datos al ordenador.

Copyright © 2006 quesabesde.comCopyright © 2006 quesabesde.com

La Kodak CX7300 es una de esas cámaras que podemos regalar a un niño para que empiece a dar los primeros pasos en fotografía, o a esas personas que sólo usan la cámara para sacar fotos en los cumpleaños y las vacaciones. Su manejo resulta sencillísimo y la funcionalidad es suficiente para el 90% de las fotos que este tipo de usuarios suele hacer. Si no queremos complicarnos la vida con opciones manuales que quizás nunca usemos, esta es la cámara perfecta.

TEXTO Y FOTOS: Eduardo Parra

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