![]() |
|
||||||||||||
|
|||||||||||||
Buscar:
|
![]() Photosmart R707Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2612 x 1968 p. Objetivo (35 mm): 39,0-117,0mm Zoom: 3x (óptico) En dos palabras Un punto de inflexión en la gama fotográfica de HP, marcada ahora por el diseño y la sencillez de uso Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la HP Photosmart R707 con nuestras 24 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 20 de septiembre de 2004 El cambio de filosofía de HPParecía que HP iba a consolidarse como uno de esos fabricantes dedicados a crear productos fotográficos útiles y de precios ajustados. Tal filosofía, no obstante, dio un vuelco recientemente con la presentación de la Photosmart R707, de avanzadas prestaciones y elegante diseño. La máquina, así es, entra por la vista: ergonómica, delicada y con un cuerpo de acero inoxidable sin precedentes en su familia. Se presenta, en suma, con un aspecto exterior decididamente más deseable, que se une a un sensor de 5 megapíxeles y a un zoom óptico de 3 aumentos. Avances destacables para una firma arraigada en el universo de la informática. Aunque de familia humilde, la Photosmart R707 representa un gran paso adelante en la oferta fotográfica de HP. Da la sensación que la multinacional estadounidense está sentando las bases para desmarcarse de esa imagen de compañía de precios bajos ergo diseños toscos, para ganarse así un puesto como uno de los principales fabricantes del sector, demostrando que para tener productos de calidad no hace falta pagar más.Como muestra de ello, HP ha dotado a esta cámara, la primera de la nueva saga R, de un bonito cuerpo, un sensor de 5 megapíxeles y, como acostumbra a hacer, un precio ajustado. Y eso desubica a los compradores: habrá quien se fije en ella por esa enumeración de características a priori fantásticas, tentados por la cantidad más que por la calidad. Así como también los habrá que dejen de fijarse en ella por la poca tradición fotográfica del fabricante, víctimas del "marquismo". Nuevos aires La R707 está dotada de un cuerpo pequeño y robusto de acero inoxidable, plateado por delante y negro por detrás, completamente innovador dentro de la gama fotográfica de HP. Se trata de un chasis resistente, con un peso de 180 gramos. Una vez la tenemos entre las manos, la primera impresión que ofrece es la de una cámara hermética y fuerte, una sensación alejada de aquella de cámara de juguete que acostumbraban a suscitar sus antecesoras. Tales dimensiones y peso facilitan que la R707 pueda utilizarse con una sola mano. No obstante, y puesto que los botones resultan un tanto confusos, habrá que usar las dos para manejarla. Los diales están distribuidos de forma poco intuitiva y eso, evidentemente, quita puntos a la ergonomía. Lo que sí son más intuitivos, por escuetos, son los cinco menús internos por los que se puede navegar sin demasiadas dificultades: captura, reproducción, configuración, HP Instant Share -una opción que permite compartir imágenes a través de Internet y gestionar la impresión directa- y un curioso menú de ayuda con sugerencias. El primer menú, el de captura, destaca por su sencillez. Aparece sobreimpreso en el encuadre de la imagen a tiempo real, lo cual resulta práctico para conocer sobre la marcha cómo inciden en la toma final los cambios de exposición efectuados. Desde él se controlan las opciones más interesantes: compensación de la exposición, sensibilidad, calidad de la imagen Pero hay pequeñas brechas en su navegación, ya que algunas opciones quedan bastante escondidas o resultan poco coherentes. El menú de reproducción ofrece unas opciones singulares. A parte del modo de eliminación de ojos rojos instantánea, que se efectúa sobre las tomas ya realizadas y almacenadas, proporciona un asistente que comenta para cada fotografía la técnica usada y las posibles correcciones que se le pueden aplicar, dando indicaciones para evitar ciertos fallos. La revisión de imágenes, por otro lado, peca de lenta y hace que la batería se agote con mucha más rapidez. Por mucho que HP recomiende insistentemente que se use lo menos posible la pantalla TFT, la batería de ión de litio incluida de serie dura un suspiro. Aunque usar la pantalla de 1,5 pulgadas sea más práctico para componer y ésta ofrezca casi 120.000 píxeles de resolución, apretar el disparador hasta la mitad para enfocar provoca que la imagen sufra un retraso y se congele. Igualmente, y debido a la poca autonomía que ofrece, se hace imprescindible el uso del visor óptico, que da bastante paralaje y no ayuda en nada al encuadre ni al enfoque. No se sabe si es peor el remedio, la enfermedad o ambos. La fotografía es fácil Aunque la R707 dispone de unas ocho escenas preconfiguradas y ha sido ideada para facilitar la tarea de fotografiar, lo más recomendable es usar el modo Programa, que permite elegir más opciones que los demás -léase compensación de la exposición, balance de blancos, sensibilidad, etc. En la R707 no existe un auténtico modo manual que brinde al fotógrafo un control más riguroso sobre la exposición, aunque ya era de esperar que no estuviera contemplado. La modalidad de exposición con prioridad a la abertura puede parecer que cumpla las veces de opción semi-manual, pero en realidad sólo permite elegir entre la friolera de dos diafragmas distintos: f2,8 y f4,8. Una relación un tanto absurda, ya que se trata de dos diafragmas abiertos que, si bien ofrecen una notable luminosidad, no conceden -ninguno de los dos- demasiada profundidad de campo. Por otra parte, el Sistema Real Life del que HP hace tanto bombo y platillo, parece ser en realidad uno de esos nombres con los que los fabricantes rebautizan los sistemas existentes cuando incorporan algún avance. En él se incluyen el denominado sistema de iluminación adaptativa, la eliminación del efecto de los ojos rojos desde la propia cámara, la vista panorámica previa y el asesoramiento fotográfico. De los citados, destacan el sistema de reducción de ojos rojos en la cámara, que funciona correctamente, y la denominada tecnología de iluminación adaptativa. Esta última se encarga de compensar el contraste de la escena entre las zonas oscuras y las iluminadas, recuperando parte de la imagen que, de otro modo, quedaría ensombrecida. Sin embargo, lo hace dejando pequeños artificios, consecuencia lógica de forzar los niveles de la gama tonal.
No todos los artificios que muestran las imágenes realizadas con la R707 resultan igual de molestos. El tan habitual ruido que aparece junto a las altas sensibilidades ISO tampoco aquí pasa desapercibido, pero tiene un aire a grano fotográfico que lo hace más aceptable. Sólo podemos optar entre tres sensibilidades: 100, 200 y 400 ISO y el ruido tan sólo se hace molesto a la más elevada, la de 400 ISO. Entre los demás ajustes hay que destacar los tres tipos clásicos de medición: puntual, ponderada al centro y matricial. Las tres permiten obtener imágenes correctamente expuestas, aunque la primera de ellas, la medición puntal, da unos valores de exposición más contrastados, mientras que las otras dos funcionan de modo muy similar y los resultados tienden más a la compensación. Los balances de blancos, seis preconfigurados y uno manual, se adaptan bastante bien a las diferentes condiciones de luz, al menos a ojo desnudo. Cabe destacar, por último, la amplia gama de pasos que ofrece la compensación de la exposición: de +3 a -3, en pasos de 1/3. Una cámara llena de "curiosidades" Resulta extraño que esta cámara en particular, en la que HP ha puesto tantos avances, no disponga de una óptica de renombre. Un hecho curioso, sobre todo si tenemos en cuenta que tanto algunas sus predecesoras como las que han venido después (por ejemplo, la R507), llevan grabada la firma Pentax en su objetivo. Probablemente ésta sea una de las causas que afectan a la lentitud del foco y al escaso macro que permite hacer. La cámara nos informa muy a menudo que le resulta imposible enfocar correctamente porque el sujeto se encuentra demasiado cerca o demasiado lejos. Además, en las distancias focales más cortas, que es donde un macro se la juega, padece distorsión de barrilete. Esta pequeña falta de nitidez se percibe como si un ligero tul cubriera las imágenes. Una sensación que también puede apreciarse en las tomas realizadas con el flash, aunque estas últimas muestran unos colores reales y un contraste correcto. También resulta difícil enfocar cuando se está usando el zoom digital, ya que éste opera a modo de rectángulo en el centro de la pantalla, oscureciendo el resto de la imagen. Aunque esta opción permite visualizar cuál es la zona que queda fuera de la toma, resulta imposible discernir con claridad los detalles de la imagen. Procesando A pesar de que HP se vanagloria de incorporar un procesador desarrollado conjuntamente con Texas Instruments, la R707 solamente permite disparar 4 imágenes en ráfaga a una velocidad de 3 fps. Su almacenamiento resulta lento y tedioso, más de lo habitual, incapacitando a la cámara para que realice más imágenes durante un buen rato. El único formato de almacenamiento incorporado en la R707 es el clásico JPEG, sin que exista posibilidad alguna de optar por uno sin pérdida de calidad. En todo caso, es ésta una carencia que muy probablemente pasará desapercibida al usuario medio de esta máquina. Con respecto a los tamaños de imagen disponibles, cabe advertir que en la R707 sólo hay uno que ofrezca la máxima calidad de compresión, el de 5 millones de píxeles efectivos. Los restantes (de 3, de 1 y de 0,3 megapíxeles, además de otro de 5) se almacenan comprimidos a calidad media. La memoria interna que incorpora la cámara es de 32 MB, una cantidad que invita imperiosamente a adquirir una -o varias- tarjetas de memoria SD Card opcionales. Ni encanta ni desencanta La R707 es una cámara que despista. Bajo el nuevo aspecto y los 5 megapíxeles de resolución hay inconvenientes inconcebibles para los usuarios más exigentes. La batería se agota de una forma casi obscena, la óptica enfoca con lentitud cuando decide enfocar y no hay apenas controles manuales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que su asequible precio, sumado a sus no menos atractivas prestaciones hará que muchos y muchas encuentren a la Photosmart R707 más que aceptable, casi excelente. TEXTO Y FOTOS: Núria Aguadé |
publicidad
|
||||||